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Operando en estas condiciones se obtiene el ácido sulfacético de Melsens en forma de cristales prismáticos ortorrómbicos ó en agujas sedosas, incoloros en ambos casos, extremadamente delicuescentes, fusibles à 62° y susceptibles de cristalizar de nuevo por el enfriamiento; calentados á 160° despiden olor á caramelo, y si la temperatura se eleva hasta los 200° su descomposición es completa; este cuerpo se disuelve fácilmente en agua, y su disolución diluída no se descompone, ni por la ebullición, ni sometiéndola á 160° en tubos cerrados; además no precipita por el nitrato de plata, el cloruro mercúrico, el acetato neutro de plomo, ni por las sales de hierro, calcio ó bario; pero si la dicha disolución estuviese concentrada, el cloruro bárico, que en un principio tampoco precipita, da lugar al cabo de algún tiempo a la producción de pequeños cristales en forma de estrellas. Los cristales del cuerpo de que se trata contienen 1,5 moléculas de agua de cristalización cuando son transparentes, pero una sola cuando se han vuelto opacas á consecuencia de haberlos desecado en el vacío, existiendo, por fin, un tercer hidrato con dos moléculas de agua, que es el que constituye el ácido siruposo.

El ácido sulfacético de Melsens ha dado como consecuencia de los análisis cifras que combinadas con su peso molecular conducen á represen. tar su composición por la fórmula empírica

C2H SO

y su constitución molecular, deducida de los méto los que se emplean para formarle sintéti camente, responde á la expresión desarrollada SO. OH

CHCOOH: funciona, de acuerdo con su fór mula, como ácido bibásico, si bien Melsens no ha descrito más que sus sales neutras, solubles todas en agua, y cuya disolución es precipitada por el alcohol. En la imposibilidad de estudiar todas estas sales sólo se describirán la de bario la de plata, que son las más importantes, la primera por servir de intermedio durante la preparación del ácido, y la segunda por presentar reacciones que han conducido al descubrimiento de nuevas especies químicas.

SO.O Ba + 1 HO,

La sal de bario, CH COO se presenta bajos dos aspectos distintos, deposi tándose de ordinario en forma de costra cristalina dura y excepcionalmente en polvo amorfo y laminar, y una vez depositada se redisuelve con suma dificultad, sobre todo si se la ha privado previamente de su agua de cristalización, pero la adición de ácido clorhídrico determina su disolución inmediata; además de los estados anteriores, existe un tercero que contiene una molécula de agua y se presenta en pequeños cristales ó en láminas de lustre metálico que se producen en algunas ocasiones por enfriamiento de su disolución hecha en caliente. Esta sal, sea cualquiera el estado en que se la considere, pue. de calentarse á 250° sin que experimente otra alteración que la de perder su agua de cristaliza. ción, quedando perfectamente anhidra. La sal argéntica, de fórmula

CH2 COOAg SO OAg + H2O, se deposita, por enfriamiento de sus disoluciones saturadas é hirviendo, en pequeños prismas transparentes, alargados, aplastados y biselados, encontrándose a veces mezclados con laminillas nacaradas, cristales que son bastante voluminosos cuando el cambio de estado en virtud del cual se opera la cristalización es sumamente lento; esta sal, que se ennegrece poco a poco á la luz difusa, á abandona su agua de cristalización perdiendo su transparencia cuando se la deseca á 100o ó en el vacío, y sometida a mayor temperatura de la que acaba de decirse aumenta de volumen, desprende ácido acético y anhidrido sulfuroso y deja residuo metálico formado por plata muy dividida. La reacción más importante que presenta el sulfacetato de plata es la que se produce cuando se hace atravesar corriente de ácido clorhídrico gaseoso y seco á través de la sal interpuesta en el alcohol absoluto, reacción en cuya virtud se obtiene, después de separar por filtración el cloruro de plata precipitado y de concentrar la disolución en el vacío, un líquido de con `sistencia de jarabe, de olor aromático y etéreo á la vez, y de reacción ácida, al que Melsens de

signa con la denominación de ácido sulfacetoví | ha impedido que se le asigne una fórmula connico (véase esta palabra).

Acido sulfacético de Schultze. - Este cuerpo, distinto del anterior, no sólo por su fórmula y propiedades, sino por los derivados que produce, ha recibido los nombres de ácido acético sulfurado y ácido tiodiglicólico, y se prepara tratando la amida por la barita hirviendo, transformando la sal bárica en plúmbica mediante el acetato de plomo, descomponiendo ésta por el hidrógeno sulfurado, y finalmente evaporando en el vacío la disolución filtrada para separar el sulfuro de plomo insoluble; también puede obtenerse, aunque al estado de sal amoniacal, por la acción directa del sulfuro amónico sobre el monocloracetato de amonio, precipitando luego el compuesto obtenido por suficiente cantidad de alcohol para que el cloruro amónico que se forma pueda quedar en disolución.

en

Sea cualquiera el método seguido para preparar este cuerpo, se presenta cristalizado en grandes láminas incoloras derivadas de un prisma rectangular recto (sistema ortorrómbico), fusibles á 129°, volátiles sin descomposición, solubles en el alcohol y en 2,7 veces su peso de agua fría, formando con esta última disoluciones precipitables por las sales de plomo y de plata. Analizado este cuerpo se representa su composición por la fórmula empírica CHSO4, y su constitución molecular demuestra que resulta de sustituir en dos moléculas de ácido monocloracético los dos átomos de cloro monodínamo por uno de azufre didínamo, hipótesis que conduce -CH-COOH á la expresión desarrollada S CH-COOH' virtud de la cual debe ser bibásico por contener dos oxhidrilos que forman parte de otros tantos grupos carboxílicos: la experiencia confirma esta última previsión de la teoría, toda vez que el ácido acético sulfurado puede formar sales perfectamente definidas, y en las que los dos átomos de hidrógeno de estos oxhidrilos son sustituídos por otros tantos de metal monodínamo ó por uno solo de metal didínamo; dichas sales, cristalizables con facilidad en su mayoría, son solubles en agua, excepto las de plomo y plata, no se disuelven en el alcohol, y se preparan, ya neutralizando directamente el ácido por los hidratcs metálicos, ya recurriendo á la doble descomposición ó doble cambio molecular.

SULFACETILÉNICO (ACIDO) (del lat. sulphur, azufre, y acetileno): adj. Quím. Cuerpo de propiedades ácidas, resultante de la combinación del acetileno con el ácido sulfúrico, eliminándose una molécula de agua. Para prepararle se introducen en un matraz lleno de acetileno ácido sulfúrico fumante y mercurio; se agita vivamente durante una hora y se separa el cuerpo formado del exceso de ácido sulfúrico, añadiendo agua con precaución á la mezcla, saturándola con carbonato bárico y filtrando para separar el sulfato de bario que se ha precipitado; el líquido filtrado contiene la sal de bario del ácido sulfacetilénico, sal que se descompone por la cantidad estrictamente necesaria de ácido sulfúrico. El cuerpo resultante, cuya composición responde á la fórmula CHSO,H, funciona como ácido monobásico, cuya sal potásica, difícilmente cristalizable, se disuelve con facilidad en el alcohol; esta sal, fundida con potasa caustica, no produce alcohol acetilénico como la teoría preve, origiformado á consecuencia de polimerizarse el grunando en cambio notables cantidades de fenol po C,H...».

SULFACETOVÍNICO (ACIDO): adj. Quím. Cuerpo de propiedades ácidas derivado del ácido sulfacético de Melsens. Para prepararle se coloca en suspensión en alcohol absoluto el sulfacetato argéntico y se hace pasar á través del líquido corriente de ácido clorhídrico gaseoso perfectamente desecado; terminada la reacción se filtra para separar el cloruro de plata precipitado y se concentra la disolución evaporándola en el vacío. Así se obtiene un líquido de consistencia de ja rabe, de olor aromático y etéreo á la vez, de reacción ácida, y que combinado con la plata produce la sal argéntica cristalizable en laminiİlas nacaradas, delicnescentes, grasas al tacto y solubles en alcohol. Melsens, descubridor de este cuerpo, no ha llegado á aislarle en el estado de pureza necesario para que se le considere como verdadera especie química, circunstancia que,

unida á la falta de concordancia que existe entre los diferentes análisis de su derivado argéntico,

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creta.

SULFÁCIDO (del lat. sulphur, azufre, y ácido): m. Quím. Dase este nombre á los cuerpos ternarios compuestos de azufre, hidrógeno y un metaloide, y dotados de propiedades ácidas en virtud de las cuales el hidrógeno puede ser sustituído por los metales, dando lugar á los compuestos denominados sulfosales. Los sulfácidos no existen por lo general en estado de libertad, pues únicamente se aislan los anhidrosúlfidos, que son á los sulfácidos lo que los anhidridos con relación á los ácidos oxigenados.

SULFAMATO (de sulfámico): m. Quím. Sal resultante de sustitur el hidrógeno del oxhidrilo que existe en el ácido sulfámico por los radicales electropositivos, simples ó compuestos. Siendo la fórmula del ácido sulfámico SO,<NH2 ha

OH,

de contener un átomo de hidrógeno sustituible por los metales, y debe funcionar, por lo tanto, como monobásico, produciendo sulfamatos, de los que los más importantes se estudian á continua

ción.

Sulfamatos de amonio. - Se conocen dos, uno neutro y otro ácido, siendo el primero la verdasegundo resulta de combinarse una molécula de dera sal amónica del ácido sulfámico, pues el

dicho ácido con otra de sulfamato neutro. La NH2 sal neutra, de fórmula SO,2NH, SO O.NH, denominada también sulfato anhidro de amo. níaco, sulfatamón y sulfamida, se prepara según Rose haciendo reaccionar el amoníaco gaseoso y seco sobre el anhidrido sulfúrico sin más precaución que la de renovar incesantemente las superficies de contacto. Así se obtiene un polvo cris talino, blanco, neutro, amargo, soluble sin descomposición sensible en nueve veces su peso de agua é insoluble en el alcohol; su disolución acuosa evaporada en el vacío produce cristales hemiédricos derivados del prisma recto de base cuadrada (sistema cuadrático), que Rose consideraba, sin razón suficiente para ello, como un isómero del cuerpo anterior (parasulfatamón) y no como este último en estado de pureza. El cloruro de platino precipita la mitad del nitrógeno del cuerpo de que se trata al estado de sal amónica.

La sal ácida, SO, NH2(NH4)SO NH3, producida á la vez que la neutra, se presenta en forma de masa delicuescente de aspecto vítreo, y que al disolverse en agua produce un ruido análogo al que origina un hierro candente introducido en dicho líquido; Woronin la ha obtenido perfectamente cristalizada dejando evaporar al aire libre la disolución de sulfamato neutro. El sulfamato ácido de amonio no precipita por el cloruro de bario á menos que se le neutralice por amoníaco, en cuyo caso se produce un depósito de sulfamato básico de bario susceptible de transformarse en neutro cuando se le trata por la cantidad estrictamente necesaria de ácido sulfúrico; esta sal de bario, poco soluble en agua fría y cristalizable, se descompone por la acción del agua hirviendo. Finalmente, el sulfamato ácido de amonio, hervido con suficiente cantidad de agua de barita, desprende amoníaco.

Sulfamato de potasio, SONH K. - Se prepara haciendo reaccionar la disolución del sulfato potásico sobre la de sulfamato neutro de bario, y se presenta en pequeños cristales transparentes.

SULFAMETILANO: m. Quím. Cuerpo descu bierto por Dumas y Peligot, y resultante de la combinación del amoníaco con el sulfato de metilo. Denominado también sulfamato de metilo, se le prepara haciendo pasar amoníaco gaseoso y seco á través del éter metilsulfúrico, con lo que el líquido se calienta y se transforma en una masa cristalina y blanda formada al parecer por una mezcla de sulfato de metilo y sulfametilano. Es preferible al procedimiento anterior sustituir el amoníaco gaseoso por el líquido, operando con ciertas precauciones para evitar que la reacción sea excesivamente violenta y proyecte la masa fuera de la vasija; el líquido que se produce se abandona en el vacío seco, y entonces se deposita el sulfametilano en anchas lámi. nas transparentes y muy delicnescentes. Aun cuando los citados químicos no han analizado el cuerpo de que se trata, careciéndose, por tanto, de datos seguros acerca de su composición, se le NH ha atribuído la fórmula SOOCH 3' , que indica

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deducida de la composición de sus derivados salinos, únicos que tienen importancia.

SULFAMIDOBENZAMIDA: f. Quím. Derivado amidado de la benzamida sulfurada de Cahours, que a su vez resulta de sustituir por el azufre el á átomo de hidrógeno de la benzamida ó amida del ácido benzoico. Para prepararla se hace actuar durante algún tiempo el sulfuro de amonio sobre el benzonitrilo nitrado, manteniendo la mezcla á la ebullición y evaporando en el vacío el líquido filtrado; de este modo se obtiene el benzonitrilo amidado en forma de líquido oleaginoso y amarillento, el cual se transforma en sulfamidobenzamida manteniéndole en contacto prolongado con el sulfuro amónico. Así se obtiehe una substancia cristalizable de su disolución en agua hirviente en agujas blancas, brillantes y muy solubles en alcohol y éter; tratada por los ácidos se disuelve y forma sales descomponibles por la potasa ó el amoníaco, que dan lugar á que la sulfamidobenzoamida se precipite de nuevo inalterada; de estas sales el clorhidrato es cristalizable, y su disolución acuosa, tratada por el cloruro platínico, forma un cloroplatinato cristalino y de color anaranjado. La composición del cuerpo de que se trata se representa por la fórmula empírica C-H.NS, y su constitución química, correspondiente á la de la benzamida sulfurada antes citada, por la expresión desarrollada

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SULFANÍLICO (ACIDO) (del lat. sulphur, azufre, y anilina): adj. Quím. Cuerpo de propieda des ácidas descubierto por Gherard, y derivado de la anilina sustituyendo un átomo de hidrógeno del radical fenilo por el residuo SOOH del acido sulfúrico. Perteneciente al grupo de los ácidos fenilsulfónicos, y denominado también ácido a amidofenilsulfuroso y paramidofenilsulfónico, fué considerado por su descubridor como un ácido amidado; pero investigaciones posteriores han demostrado claramente que debe incluirse en el citado grupo. Puede prepararse por distintos procedimientos, de los que el que sirvió para descubrirle consiste en diluir la oxanilida bruta en ácido sulfúrico y calentar la papilla espesa que se forma en tanto que se observa efervescencia, debida al desprendimiento de óxi do de carbono y de anhidrido carbónico; el residuo obtenido, que no debe ennegrecerse si el calor se aplica con precaución, se vierte en una cápsula plana en la que se abandona al aire hasta que se concrete en masa cristalina; los cristales formados, que son ya del ácido sulfanílico, se lavan con agua fría, y se termina su purificación cristalizándolos varias veces por disolución en agua hirviente. El procedimiento anterior tiene la desventaja de ser lento y algún tanto complicado, por lo que se le sustituye por otro que consiste esencialmente en disolver una parte de anilina en dos de ácido sulfúrico fumante, calentando el líquido en cápsula de porcelana hasta que comience á desprender anhidrido sulfuroso en abundancia; en este momento se suspende la acción del calor, y después de fría la masa se vierte en agua y se purifica el precipitado cristalino y negro que se forma cristalizándole varias veces en agua hirviendo y en presencia de carbón animal. Finalmente, Smith aconseja obtener el ácido sulfanílico haciendo hervir una mezcla de nitrobencina, sulfito de amonio y al. cohol absoluto.

Sea cualquiera el procedimiento seguido para obtenerle preséntase el ácido sulfanílico cristalizado, con una molécula de agua, en láminas rómbicas brillantes, solubles en 128 veces su peso de agua á 0° y en 112 á 15, é insolubles en el alcohol y éter aun á las temperaturas de ebullición de estos vehículos; dichos cristales pierden parte de su aga á la temperatura ordinaria quedando completamente anhidros á la de 110°,

y si se les mantiene largo tiempo á esta temperatura adquieren color pardusco sin que por eso experimenten descomposición, pues este fenómeno no se produce sino calentándolos á más de 220°, en cuyo caso desprenden gas sulfuroso y un líquido oleaginoso que en contacto con el agua se transforma en sulfato de anilina. El análisis centesimal de este cuerpo, en unión de su peso molecular, conduce á la fórmula empírica CH-NSO, y su constitución química, deducida de sus reacciones, se representa por la expresión desarrollada CH NH2 como la teoría preSO..OH;

vé y la existencia demuestra que pueden existir tres cuerpos diferentes que respondan á estas mismas fórmulas y que se diferencien tan sólo en la posición que ocupen en el hexágono de la bencina los radicales NH, y SO. OH, posiciones que como es sabido se denominan orto, meta y para, importa mucho determinar con exactitud cuál de ellas es la que corresponde al ácido sulfanílico. Este problema ha sido resuelto en primer término por Ador y Meyer, que han demostrado que el cuerpo de que se trata puede transformarse en virtud de ciertas reacciones en ácido tereftálico y en resorcina, pertenecientes ambos á la serie para; esta deducción ha sido comprobada por los trabajos de Limpricht y Berndsen, que han logrado obtenerle reduciendo el ácido paranitrofenilsulfónico, de donde se deduce que los radicales antes citados ocupan en dicho hexágono las posiciones 1 y 4, y que la fórmula esquemática del ácido sulfanílico ó paramidofenilsulfónico debe ser C

CH

CH

C

NH2 CH

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La disolución acuosa del ácido sulfanílico se colorea de rojo pardo sin que se forme precipitado; el cloro la tiñe de color carmesí pálido, que pasa poco a poco al rojo pardo, y el bronio en exceso y á temperatura superior á la ordinaria hace que se transforme en anilina tribromada; el ácido nítrico frío no ataca al ácido sulfanílico, pero si se calienta la mezcla se produce un líqui do rojo obscuro que se solidifica poco a poco sin cristalizar; el ácido nitroso empleado en forma de corriente que se hace atravesar por alcohol que tenga en suspensión el cuerpo de que se trata, produce su derivado diazoico; sometido á la acción oxidante de la mezcla de bicromato potásico y ácido sulfúrico diluído se forma una substancia amarilla fusible á 66°, volátil con el vapor de agua, y que según Wichelhaus pudiera ser muy bien la fenoquinona; finalmente, oxidado por el permanganato potásico se convierte en ácido azobenzoldisulfónico.

El ácido sulfanílico presenta fuerte reacción ácida y descompone los carbonatos funcionando como monobásico, capaz por tanto de producir sales monometálicas solubles en agua en su mayoría, y de las que los ácidos minerales precipitan el ácido en forma de finas agujas; de estas sales, la de amonio, anhidra á 100°, es muy soluble en agua y cristaliza en hermosas tablas rectangula res dotadas de vivo lustre; la de sodio se presenta en láminas octagonales, y, finalmente, la de cobre constituye prismas cortes, duros, brillantes, de color verde y que contienen cuatro moléculas de agua de cristalización.

Dos de los átomos de hidrógeno del grupo bencénico contenido en el ácido sulfanílico pueden ser reemplazados por el bromo, en cuyo caso se origina su derivado dibromado

CH.Br.(NH)SO,H,

que se obtiene tratando una molécula de dicho ácido sulfanílico disuelto en agua caliente por cuatro átomos de bromo, separando por filtración la anilina tribromada que se produce, y añadien. do cloruro bárico al líquido filtrado, con lo que se forma un precipitado cristalino de sal bárica, la cual, purificada por cristalización en agua caliente y descompuesta por la cantidad estricta

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mente necesaria de ácido sulfúrico, deja en li bertad el derivado de que se trata. Así se obtie ne un cuerpo cristalizado con una y media molécula de agua en grandes prismas incoloros, fácilmente solubles en agua y alcohol caliente, y que se deshidratan lentamente á la temperatura ordinaria y con rapidez á la de 110; este ácido seco soporta 180° sin alterarse, pero si el calor se eleva se descompone en anilina tribromada, anhidrido sulfuroso y carbón, reacción que es bastante análoga à la que se desarrolla cuando se le calienta con cal o con potasa. Este derivado funciona como ácido monobásico lo bastante enérgico para disolver el zinc con desprendi miento de hidrógeno, y cuya disolución acuosa da precipitados cristalinos con el cloruro de ba rio y con los nitratos de plomo y plata.

Además de los compuestos que resultan de sustituir el hidrógeno del grupo bencénico, el ácido sulfalínico puede originar otros derivados que resulten de reemplazar total o parcialmente el contenido en el radical NH, por cuerpos sim ples como el nitrógeno, ó por radicales orgánicos como el etilo, el metilo ó el benzoilo, existiendo algunos, como el anhidrido trimetilsulfonico ó sulfanilobetaína, en el que la sustitución se extiende también al átomo de hidrógeno del grupo SO. OH; de estos derivados sólo se estudirán el diazoico y el benzóilico, si bien la descripción de este último se hará en la palabra BENZOILSUL FANÍLICO (véase). El primero, de fórmula

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se

se prepara haciendo pasar rápidamente corriente de ácido nitroso á través de alcohol que tenga en suspensión ácido sulfanílico; el ácido se disuelve y el líquido deposita, después de algún tiempo, agujas amarillas del derivado diazoico, que purifica por lociones con alcohol. Se puede ob tener el mismo cuerpo empleando disolución acuosa de ácido sulfanílico, pero si no se opera con gran rapidez se obtiene poco producto, á causa de la acción ulterior del agua. Este compuesto, denominado por Schmidt ácido diazolenilsulfúrico con marcada impropiedad, pues carece de propiedades ácidas, es insoluble en agua fría, pero se disuelve entre 60 y 70°, formando un líquido muy inestable que se descompone rápidamente desprendiendo nitrógeno y formando ácido oxifenilsulfuroso; el alcohol no le disuelve en frío y le descompone en caliente; es un compuesto poco estable y que, como la mayoría de los derivados azoicos y nitrados, detona con facilidad, efecto que puede producirse, no sólo por acciones mecánicas como el choque y el rozamiento, sino también calentándole à temperatu ras inferiores á 100 ó tratándole por el amoníaco gaseoso. Los álcalis acuosos, los ácidos clorhidrico y bromhídrico y el hidrógeno sulfurado des componen al cuerpo de que se trata con desprendimiento de nitrógeno, y el sulfito monopotásico le transforma en un ácido isómero con el hidro. diazobenzolsulfuroso.

La sustitución en virtud de la cual se forma el ácido sulfanílico puede ser doble, en cuyo caso se engendra el disulfanilico

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que se prepara calentando durante siete horas, y a temperaturas comprendidas entre 160 y 170°, el ácido sulfanílico con gran exceso de ácido sulfúrico fumante, diluyendo en agua el producto de la reacción, saturándole por carbonato bárico, evaporándole después de filtrar, y finalmente descomponiendo por ácido sulfúrico ordinario la sal bárica obtenida; este cuerpo cristaliza difí cilmente, y el alcohol le precipita de sus disoluluciones acuosas en forma de depósito granu jiento.

SULFANÍSICO (ACIDO): adj. Quím. Cuerpo de propiedades ácidas resultante de hacer saturar el ácido sulfúrico sobre el anísico. Para prepararle se calienta este último ácido á 110° con ácido sulfúrico ordinario ó á 100 con el fumante; el líquido resultante, diluído en agua, se satura con carbonato plumbico para eliminar el exceso de ácido sulfúrico, se filtra, y el precipitado se lava sobre el filtro con agua hirviendo hasta que los líquidos de loción no depositen ya cristales de sulfanisato de plomo al enfriarse; estos cristales, interpuestos en agua y sometidos à corriente de

hidrógeno sulfurado, dejan el ácido sulfanísico en libertad. Este cuerpo se deposita por la evaporación lenta de sus disoluciones en forma de agujas inalterables al aire, solubles en agua, que pierden una molécula de este líquido cuando se las calienta á 100°, y que no se descomponen a temperaturas inferiores à 170°; el ácido sulfanísico, cuya composición responde á la fórmula

C&H SO

funciona como bibásico, y en virtud de esta propiedad es susceptible de formar sales, de las que las alcalinas cristalizan fácilmente, la bárica contiene ocho moléculas de agua de cristalización, y la de plata es poco soluble en el agua. SULFANISÓLICO (ACIDO): adj. Quím. Acido sulfoconjugado resultante de la combinación del ácido sulfúrico ordinario con el anisol. Se prepara disolviendo este último compuesto en ácido sulfúrico concentrado, neutralizando el líquido

por carbonato bárico y descomponiendo después la sal soluble que se ha formado. El ácido sulfanisólico, cuya composición responde á la fórmula C-HSO4, funciona como monobásico y produce sales cristalizables.

SULFANISÓLIDA: f. Quím. Cuerpo resultante de la combinación del ácido sulfúrico con el anisol. Para prepararle se disuelve este último compuesto en ácido sulfúrico fumante, procurando no emplear gran exceso de ácido y vertiendo en agua el producto de la reacción para que se precipite la sulfanisólida; en los laboratorios no se sigue de ordinario este procedimiento, cuyos rendimientos son bastante débiles, y se prefiere operar dirigiendo vapores de anhidrido sulfúrico sobre el anisol mantenido á baja temperatura y añadiendo después agua á la mezcla. Así se obtiene un cuerpo que cristaliza en prismas blandos, de lustre argentino, insolubles en agua, solubles en alcohol y éter, fusibles á un calor suave y sublimables sin que experimenten descomposición; bajo la influencia del ácido sulfúrico concentrado se transforma en ácido sulfanisólico. La sulfanisólida, representa. da por la fórmula C1HSO4, es al ácido sulfanisólico lo que el sulfato de etilo es al ácido etilsulfúrico, y representa la combinación de dos moléculas de anisol con una de ácido sulfúrico, eliminándose una de agua.

SULFATO (de sulfúrico): m. Quim. Sal formada por alguno de los ácidos sulfúricos, y resultante de sustituir total o parcialmente el hidrógeno de los mismos por los metales. Conteniendo el ácido sulfúrico dos átomos de hidrógeno básico, existirán necesariamente otras tantas clases de sulfatos, monometálicos los unos denominados ácidos, y bimetálicos los llamados neutros, debiendo además incluirse en este grupo las sales formadas por el ácido disulfúrico ó pirosulfúrico, sales que resultan de la sustitución metálica del hidrógeno contenido en el ácido sulfúrico de Nordhausen, considerado en un principio como la mezcla de ácido y anhidrido sulfúricos, y en el que hoy se admite la existencia del ácido disulfúrico como especie química perfectamente definida. Siendo los sulfatos sales de gran importancia, no sólo por encontrarse abundantemente repartidos en la naturaleza, sino también por las frecuentes aplicaciones que de ellos se hacen en la Industria y en las Artes, es de sumo interés estudiar separadamente las propiedades generales correspondientes á cada una de las clases en que se dividen, dejando, sin embargo, el estudio de las monografías para cuando se trate de los diferentes metales en particular.

distintos humores, y formando en el mineral extensos yacimientos pertenecientes á los diversos terrenos geológicos, y con especialidad á los de formación ácuea ó neptúnica; además pueden hallarse disueltos en las aguas que circulan tanto en la superficie como en el interior del globo, pues se ha demostrado su existencia, no sólo en el mar y en la mayoría de los manantiales salados, sino también en las llamadas minerales ó medicinales; y aun en las más puras, en las que el hombre emplea como bebida, se encuentra en proporción que, si bien es menor que en las anteriores, no es, sin embargo, despreciable. Es tal la abundancia de sulfatos que hay en la naturaleza, que en los diferentes minerales se ha comprobado la presencia de 22, que son los de alúmina, magnesia, cal, estronciana, barita, potasa, sosa, amoníaco, hierro en sus dos grados de oxidación, cobalto, níquel, cobre y plomo; los dobles de alúmina y potasa, alúmina y amoníaco, alúmina y hierro, cal y sosa, y magnesia, que constituyen especies mineralógicas que han recibido diversos nombres, y algunas de ellas tan abundantes como las denominadas yeso, baritina y alumbre.

Los sulfatos que no se encuentran en la naturaleza se preparan artificialmente en los laboratorios por procedimientos que, dejando aparte los de carácter puramente individual, y concretándose á los que pueden aplicarse con cierta generalidad, son los siguientes:

1. Por la acción del ácido sulfúrico sobre los metales, la cual tiene lugar de dos maneras diferentes que dependen de la naturaleza del metal; en unos casos éste sustituye directamente al hidrógeno del ácido, reacción que se representa por la ecuación

SO,H2+ M2SO,M2+H2;

este método se emplea para la preparación del hidrógeno, en cuyo caso se recurre siempre al zine ó al hierro; otros metales se combinan, sí, con el ácido sulfúrico, pero no ya de una manera tan sencilla como los anteriores, pues no pudiendo sustituir al hidrógeno directamente reducen la mitad del ácido, que se transforma en gas sulfuroso, combinándose á la vez el oxígeno con el hidrógeno para formar agua, reacción que se representa por la ecuación química

2

2SO H2+M."=SO,M”+ SO2+2H2O; en estas condiciones se encuentran el cobre y el

mercurio, y á su acción sobre el ácido sulfúrico se recurre en los laboratorios para preparar el gas sulfuroso.

2. Haciendo actuar el ácido sulfúrico sobre los óxidos ó hidratos; en estas condiciones, y cuando se trata de metales alcalinos, se pueden formar sulfatos ácidos ó monometálicos, pero éstos se convierten fácilmente en neutros, ya sometiéndolos à temperaturas muy elevadas, ya completando la neutralización del ácido por la adición de suficiente cantidad de base; las ecuaciones que dan cuenta de lo que en estas reacciones sucede son:

3.

2

SO H2+M'2O = SOM'2+H2O
y SO,H2+2M. OH = SO ̧M'2+ H2O.

Por la acción del ácido libre sobre las sales cuyos ácidos son volátiles, ó, como se explica hoy, atendiendo á los principios de la Termoquimica, cuyo calor de descomposición es menor que el de combinación del metal con el ácido sulfúrico, y entre las que se encuentran los carbonatos, cloruros, nitratos, acetatos, etc.; cuando se trata de metales alcalinos, aquí, como en el caso

Sulfatos neutros. - Su composición está repre- anterior, es también frecuente la formación de sentada por las fórmulas

SOR′2, SOR”, ó (SO4);R1⁄2””,

según que el metal sea respectivamente mono, di ó tridínamo; los metales tetradínamos, que funcionan, ya como didinamos en las sales a minimum, ya asociándose dos átomos para formar un grupo exadínamo en las ad máximum, producen, además de los sulfatos correspondientes á la segunda de las fórmulas citadas, otros cuya composición se representa por la expresión (SO4)3(RIV) VI

Son muy abundantes en la naturaleza, en cuyos tres reinos se encuentran, presentándose en los vegetal y animal disueltos por lo común en los

TOMO XIX

sulfatos ácidos, á menos que se opere á temperaturas suficientemente elevadas para que el sulfato monometálico producido en un principio actúe sobre la sal aún no descompuesta y se transforme en sulfato neutro.

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4. Oxidando ciertos sulfuros, ya por medio del oxígeno libre y á temperaturas elevadas, ya por los agentes oxidantes, tales como el ácido nítrico; como ejemplo del primer caso pueden citarse los sulfuros alcalinos y alcalinotérreos, así como los de plomo y plata, que calentados en contacto con el aire ó con el oxígeno experimentan la oxidación indicada, y del segundo el de plomo ya citado, que hervido con ácido nítrico se transforma parcialmente en sulfato. Esta oxidación puede aplicarse también á los sulfitos, hiposulfitos é hiposulfatos, y en general á las

sales de todos los oxácidos del azufre que contengan menos oxígeno que el ácido sulfúrico. 5. Por combinación directa del anhidrido sulfuroso con ciertos bióxidos, como los de bario, plomo y manganeso: con este último metal puede obtenerse un hiposulfato si la reacción tiene lugar entre dos moléculas de gas sulfuroso y una de bióxido.

6. Por último, pueden prepararse los sulfatos por doble cambio molecular, empleando un sulfato soluble y otra sal cuyo ácido ó metal puedan formar compuestos insolubles con los elementos de la primera.

Los sulfatos, ya procedan de la naturaleza, ya se obtengan artificialmente en los laboratorios, son todos sólidos, é incoloros por lo común, si bien la naturaleza del metal hace que algunos presenten coloraciones diversas, que pueden variar con su estado de hidratación; así, el sulfato de cobre anhidro es perfectamente blanco, mientras que el hidratado es de color azul intenso y perfectamente característico, y los sulfatos de hierro y de níquel son verdes, rosado el de manganeso, etc.; respecto de su solubilidad en el agua se puede afirmar que la inmensa mayoría de ellos son solubles, pues sólo dos, el de bario y el de plomo, carecen en absoluto de esta propiedad, y algunos otros son poco solubles, como los de estroncio, calcio, plata, potasio y talio; el mercúrico, citado por algunos como insoluble, debe este carácter á que en presencia del disolvente se descompone, transformándose en dos sales, ácida y soluble la una y básica é insoluble la otra. Algunos de estos sulfatos que no se disuelven, ó lo hacen muy poco en el agua, pueden disolverse con mayor facilidad en el ácido sulfúrico, y buena prueba de ello es el de plomo, cuya presencia en dicho ácido se reconoce, cuando procede del comercio, sin más que diluirle convenientemente. En cuanto á su estado de hidratación es sumamente variable, no sólo para las diferentes especies, sino para los formados por un mismo metal, encontrándose ya en la naturaleza ejemplos de lo que acaba de decirse, pues el cálcico se presenta, bien sin agua de cristali zación, en cuyo caso constituye la anhidrita, bien hidratado en lo que se denomina yeso, y todos ellos pueden perder esta agua á temperaturas diferentes perdiendo su forma cristalina.

Respecto á la manera de cristalizar los sulfatos puede afirmarse que es bastante variable y

dependiente por lo general de la del metal, exis

tiendo sin embargo un grupo en que, no obstante variar éste, son isomorfos, aun cuando uno solo cristalice con distinto número de moléculas de agua; este grupo comprende los denominados de la serie magnésica, en la que se incluyen los de magnesio, zinc, cobre, hierro, níquel y cobal to, y en los que se observan las cinco formas siguientes, según las cantidades de agua de cristalización:

1.

SO,M"+5HO, sistema anórtico.

2. SOM"+7H,O, clinorrómbico. SO,M"+6H,O, clinorrómbico.

3.

4.a SOM"+7H.O, ortorrómbico. 5. SO,M+6H,O, cuadrático.

Hay que añadir que esta lista es quizás excesivamente general, toda vez que Lecoq de Boisbaudrán no ha podido obtener á las temperaturas ordinarias, y entre los 30 compuestos que comprende, las sales 3. y 4. con el cobre, la 5. con el hierro, las 1.a y 5.a con el cobalto y la 1.a con el magnesio, el zinc y el níquel. Todos estos sulfatos pierden su agua á temperaturas poco elevadas, á excepción de la última molécula que retienen con tenacidad á 200° y á veces á más temperatura, por lo que Graham la consideraba como agua de constitución, admitiendo que el ácido sulfúrico tendiese en estos casos á funcionar como tetrabásico; Erlenmeyer supone, por el contrario, que en estas sales el ácido sulfúrico está semisaturado de metal, en tanto que la otra mitad de éste encuéntrase bajo la forma de hidrato, lo que conduce á fórmulas semejantes á la del de magnesio, que se pone como ejemplo, y es OH SO2< ; en la actualidad, y no exis O. MgOH tiendo suficientes investigaciones que confirmen semejante manera de ver, considéranse tales hipótesis como especulaciones muy ingeniosas, aunque de ningún valor práctico.

La reacción que les sullatos presentan al papel de tornasol es neutra para los alcalinos, cálcico magnésico y manganoso, y ácida para la de los metales pesados, excepto el de plata. La acción

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que el calor ejerce sobre ellos es variable, pues sometidos à la temperatura del rojo blanco los de litio, sodio y potasio se volatilizan sin descomponerse, y los de magnesio, calcio y plomo pierden anhidrido sulfúrico, que á su vez no pue de subsistir en aquellas condiciones. Si la temperatura á que se les somete no fuese tan elevada los sulfatos alcalinos no sufren alteración, mientras que otros, como el férrico y el zíncico, se descomponen transformándose en óxido del metal y desprendiendo anhidrido sulfúrico, que á su vez se disocia, á lo menos parcialmente, en oxígeno y anhidrido sulfuroso; y si el metal fuese de los denominados nobles, cuyos óxidos se destruyen por la acción del calor, claro es que el residuo de la combinación será el metal libre. Cuando á la acción del calor se une la del carbón, cuya afinidad con el oxígeno en estas condiciones es tan marcada, los sulfatos se reducen, si bien de diferente manera según la naturaleza del metal que los forma; así, con los de zinc ó de magnesio queda libre el óxido, desprendiéndose anhidridos sulfuroso y carbónico; con los de bismuto, plata y mercurio el metal es completamente reducido; con los de cobre, plomo y zinc á altas temperaturas se forma sulfuro desprendiéndose sólo el gas carbónico, efecto que también producen los alcalinos si el calor llega hasta el rojo blanco; finalmente, el manganoso, colocado en las mismas condiciones, se transforma en oxisulfuro. La mayoría de los reductores distintos que el carbón actúan sobre los sulfatos á temperaturas más ó menos elevadas, como se observa con el hierro, el zinc y el hidrógeno, cuerpos todos que en las circunstancias anteriores dan lugar, ya á sulfuros, ya á óxidos, según las afinidades respectivas del oxígeno y del azufre para combinarse con el reductor y con el metal que forma el sulfato: esta acción es muy marcada con el carbonato sódico, hasta el punto de constituir una reacción característica de los sulfatos insolubles, pues calentados éstos á la llama del soplete originan sulfuro sódico, fácil de reconocer por el ennegrecimiento que produce cuando está húmedo al colocarse sobre una lámina de plata pulimentada.

De las acciones que los cuerpos compuestos pueden ejercer sobre los sulfatos la más importante es la del ácido clorhídrico á altas temperaturas, especialmente si se tiene en cuenta que esta acción es en ciertos casos inversa á la que se ejerce entre los cloruros y el ácido sulfúrico; los de potasio y sodio anhidros no comienzan á ser atacados por aquel ácido sino á 360°, en cuyo caso la acción es siempre lenta é incompleta, pudiendo, sin embargo, hacerse lo bastante enérgica para que todo el ácido sulfúrico se elimine sin más que elevar la temperatura hasta el rojo sombra; por el contrario, con el sulfato sódico hidratado la reacción tiene lugar á la tem

peratura ordinaria sin detenerse en la producción de bisulfato, pues al mezclar ambos cuerpos la sal comienza á fundirse en su agua de cristalización, y después se calienta la masa hasta los 55°, á los que se mantiene mientras la reacción dura. Con el de cobre anhidro ó monohidratado se observa que, al tratarlo en frío por el gas clorhídrico, le absorbe enérgicamente con elevación de temperatura, y la masa pulverulenta y blanca se aglomera formando una pasta húmeda y de color pardo obscuro, que analizada, después de haberse saturado del hidrácido, contiene dos moléculas de éste por una de sulfato de cobre, cuerpo que al gunos consideran como una especie de sal doble, y de cloruro de hidrógeno, cuya constitución molecular se explica partiendo de la hipótesis de las valencias fraccionarias. Otro sulfato que presenta hechos especiales, cuando sobre él se hace actuar el tantas veces citado ácido clorhídrico, es el magnésico cristalizado con siete moléculas de agua, el cual reacciona á la tempe. ratura ordinaria fundiéndose para constituir un líquido transparente, y transformándose por la absorción de cantidades crecientes de gas ácido en una masa cristalina y pulverulenta empapada de un líquido difícil de separar, y en la que al gunos suponen que dicho gas no ha hecho sino disolverse en el agua de cristalización, pero sin desalojar el ácido sulfúrico del sulfato.

Lo hasta aquí dicho refiérese á los sulfatos neutros, en que dos átomos de hidrógeno del ácido sulfúrico han sido sustituídos por un mis. mo metal; pero también puede aplicarse en su mayor parte á los sulfatos denominados dobles, ya resulten de la combinación de los sulfatos neutros ordinarios, ya procedan de reemplazar |

dicho hidrógeno por metales distintos; tanto en un caso como en otro la acción del calor, la de los reductores, y aun la del ácido clorhídrico, pueden preverse sin más que tener en cuenta la que dichos agentes ejercen sobre las sales senci llas que forman el compuesto doble.

Los sulfatos neutros pueden combinarse también con diversas cantidades de hidratos para formar las sales denominadas básicas ó subsulfatos, de las que algunas, como las de mercurio, son poco solubles y se forman á consecuencia del desdoblamiento que el agua hace experimentar á los compuestos neutros. Sulfatos ácidos. Se representan por la fórmula general SO,M'H; y no encontrándose ya formados en la naturaleza, son todos cuerpos artificiales, fáciles de preparar en los laboratorios; los alcalinos, que son los más importantes, se forman, ya al añadir ácido sulfúrico á las sales neutras, evaporando.el líquido hasta que cristalice, ya tratando los cloruros ó los nitratos por el mismo ácido y calentando la mezcla á temperatura no muy elevada, ya, en fin, descomponiendo un sulfato neutro por la mitad del ácido clorhídrico ó nítrico necesario para combinarse con la totalidad del metal; algunos otros, pertenecientes á metales pesados, se producen, como caso excepcional, disolviendo en agua las sales neutras, que en estas condiciones se descomponen en sal básica, generalmente insoluble, y en sal ácida, casi siempre soluble. Estos sulfatos ácidos se disuelven mejor en el agua que los neutros, enrojecen la tintura de tornasol y poseen las propiedades que corresponderían á la mezcla en proporciones equivalentes de ácido sulfúrico y sulfato neutro, por más que existen numerosos datos, entre ellos calorimétricos, que obligan á considerarlos como verdaderos compuestos definidos; estos cuerpos, sometidos à la acción del calor, se funden con tanta facilidad como las sales neutras correspondientes, y pueden soportar sin alterarse temperaturas que lleguen á 600°.

Disulfatos. Denominados también pirosulfatos ó anhidrosulfatos, se derivan del ácido disulfúrico ó sulfúrico fumante, sustituyendo su hidrógeno básico por los radicales electropositivos: representados por la fórmula general S,O,M', en la que M' significa un metal monodínamo cualquiera, pueden ser también monometálicos, por más que estos últimos se conozcan muy poco, á consecuencia de que del mismo modo que los bimetálicos se les ha preparado en corto número, lo que impide conocer sus propiedades generales. Los más importantes son el de potasio, el de bario y el de plata, y todos ellos pueden prepararse haciendo actuar, ya el anhidrido sulfurico, ya el ácido disulfúrico, sobre los sulfatos neutros, y el primero de los tres citados fórmase también

calcinando el sulfato ácido para que pierda dos

átomos de hidrógeno; todas estas sales son bastante solubles y resisten fácilmente la acción de elevadas temperaturas.

Dejando para cuando se hable del ácido sulfúrico los caracteres analíticos de los sulfatos, por ser idénticos á los de dicho ácido, sólo resta, para dar fin á este artículo, algunas indicaciones acerca de las aplicaciones á que en general se prestan los compuestos á que se refiere; muchos y muy importantes son los usos á que los sulfatos se destinan; y en la imposibilidad de enumerarlos todos, sólo se indicarán aquellos que presenten mayor interés: así, en las construcciones se saca partido de las propiedades especiales del sulfuro cálcico ó yeso, empleándole, no sólo como cemento destinado á unir los ladrillos entre sí, sino para recubrir la rugosa superficie de éstos, dotándola de más agradable aspecto, como se consigue con los enlucidos, blanqueos, estucados, etc.; en Tintorería utilízase el doble de alumina y potasa ó alumbre, el ferroso ó caparrosa verde y algunos otros, unas veces como mordientes para fijar los colores, y otras como elementos integrantes de la composición de los mismos; el cú prico tiene grandísima aplicación en la Galvano plastia; y finalmente el de sodio, que constituye la base de la fabricación de la sosa artificial por

el método de Leblanc. Además su acción sobre el organismo es sumamente variada, y de ella se hace uso para aplicarlos en Medicina como purgantes (sulfatos de sodio y de magnesio), como astringentes (alumbre), y finalmente como cicatrizantes (sulfato de cobre).

SULFAZOBENZOILO: m. Quím. Radical que

se supone existir en el sulfonitruro de bencileno ó hidruro de sulfazobenzoilo, cuerpo que se des cribirá en este lugar por ser su derivado más inmediato. El hidruro de sulfazobenzoilo se prepara por dos procedimientos, que no son comple tamente seguros, toda vez que un químico tan eminente como Laurent dice respecto de ellos que dan resultado casi siempre: el primero consiste en disolver la esencia de almendras amargas en cuatro ó cinco veces su volumen de éter, añadir á la disolución un volumen de sulfuro amonico y abandonar la mezcla en reposo durante quince días ó un mes, tiempo al cabo del cual se produce una costra cristalina, cuya purificación se consigue redisolviéndola en éter y haciéndola cristalizar. El segundo método de obtención, debido, como el anterior, á Laurent, y cuyo éxito no es tan probable como el del anterior, fundase en suprimir el éter haciendo actuar la esencia de almendras amargas sobre una ó dos veces su volumen de sulfhidrato amónico; pasados quince días, y á veces uno ó dos meses, la esencia se solidifica total o parcialmente, y entonces se lava el producto sólido con éter frío y se le hace cris talizar en el mismo vehículo hirviente.

El hidruro de sulfazobenzoilo es un cuerpo sólido, incoloro, transparente y cristalizable en prismas oblicuos de base rectangular (sistema clinorrómbico); fusible alrededor de 125°, queda líquido y transparente á temperaturas inferiores á la de fusión, y antes de solidificarse se pene pastoso hasta el punto de poderle estirar en hilos; es insoluble en agua, soluble en 20 6 30 veces su peso de éter, y descomponible por el alcohol hirviente con desprendimiento de hidrógeno sulfurado. El ácido nítrico le ataca con violencia, transformándolo, al parecer, en hidruro de benzoilo; el sulfúrico concentrado le disuelve en caliente con matiz carminoso, el cual desaparece al añadir agua, á la vez que se precipita una materia amarilla y coposa; la potasa alcohólica en ebullición descompone el hidruro de sulfazoben zoilo con desprendimiento de amoníaco, y si entonces se añade agua al líquido, se separa un aceite susceptible de cristalizar en contacto con el aire. Analizado este cuerpo, y determinado su peso molecular, se representa su composición por C., H1NS, fórmula que, desarrollada con arreglo á sus reacciones, conduce á la de constitución 3/C.HNH.S. H

SULFHIDANTOICO (ACIDO) (de sulfhidantoi na): adj. Quím. Dícese de un cuerpo de propic dades ácidas derivado de la sulfhidantoina. Para prepararle se mezclan en proporciones moleculares disoluciones de sulfourea y de ácido monocloracético, calentando la mezcla suavemente, añadiendo después amoníaco y haciendo hervir el líquido hasta que se deposite una materia (ristalina y pulverulenta, que se purifica por cristalización en gran cantidad de agua hirviendo. Así se obtienen tablas hexagonales insolubles en agua fría, solubles en los ácidos y en los alcalis algún tiempo en disolución alcalina para que se y poco estables, pues basta abandonarlas por transformen espontáneamente en sulfhidantoina; su disolución en los ácidos produce, con el nitrato de plata amoniacal, precipitado amorfo de color amarillo. El análisis de este cuerpo conduce à la fórmula CHEN,SO, y su constitución molecular debe representarse, según Liebermann y Lange, For la expresión desarrollada

NH

-S-CH-COOH

NH

que demuestra las relaciones que le ligan con la sulfhidantoina. Este cuerpo produce derivados resultantes de sustituir el hidrógeno unido al nitrógeno por distintos radicales, y entre ellos se encuentra el ácido fenilsulfhidantoico (véase).

SULFHIDANTOÍNA (del lat. sulphur, azufre, é hidantoina): f. Quim. Cuerpo descubierto por Maly y Volhard simultáneamente entre los productos resultantes de hacer actuar el ácido monocloroacético sobre la sulfourea: sus descul ri dores la denominaron glicolilsuljourea; pero si se tiene en cuenta el sentido que en la nomenclatura moderna se da á la palabra glicolilo, que designa un cuerpo perteneciente a un grupo muy alejado de las sulfoureas, el nombre de Maly y Volhard debe ser re hazado, debiendo aceptarse, bien el que encabeza este artículo, que demues tra sus relaciones con la hidantoina, bien el de

dehidracetilsulfourea, que si bien es complicado interpreta en cierto modo su constitución molecular.

La sulfhidantoína se prepara calentando la mezcla de moléculas iguales de ácido monocloroacético y de sulfourea teniendo cuidado de moderar la temperatura, pues la reacción que se desarrolla es muy enérgica; la masa sólida que se produce se disuelve en agua, y después de purificada por repetidas cristalizaciones en este vehículo se descompone por un álcali que deja en libertad la sulfhidantoína. Mulder prefiere hacer actuar á la temperatura ordinaria el éter monocloracético ó la monocloracetamida sobre la sulfourea, y algunos otros autores, como Meyer, Andreasch, Liebermann y Lange han modificado el procedimiento de Maly y Volhard haciendo actuar los cuerpos que en aquél intervienen, ya secos, ya en disolución alcohólica ó acuosa, pero siempre à la temperatura ordinaria, con objeto de evitar que la reacción sea demasiado enérgica.

Sea cualquiera el método seguido para prepararla, preséntase la sulfhidantoina cristalizada en largos prismas ó finas agujas incoloras, brillantes, poco solubles en agua fría, pero mucho en el mismo vehículo caliente, casi insolubles en alcohol y éter, y que calentadas se descomponen antes de fundirse; sus propiedades químicas son las propias de las sulfoureas sustituídas, y así con los ácidos diluídos se descompone en amoníaco y en ácido senevolacético, y hervida con agua de barita se desdobla en dicianamida y áci do tioglicólico. El análisis elemental de este cuerpo y su peso molecular conducen á represen tarle por la fórmula empírica CH ̧N SÓ, y su constitución química ha sido objeto de discusión, pues sus descubridores la consideraban como derivada de la hidantoína, sustituyéndose un átomo de oxígeno del grupo carbonilo enlazado con los dos grupos NH por el azufre, lo que se simboliza por la expresión

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En virtud de la constitución anterior, la sulfhidantoina se combina con los ácidos, formando con el clorhidrico un clorhidrato cristalizable en prismas bien formados, muy solubles en agua, poco en el alcohol y nada en el éter; la prueba de que este cuerpo es realmente el clorhidrato citado, y no su isómero la cloracetilsulfourea, consiste en que tratado aquél por el ácido sulfú rico á la temperatura ordinaria se desprende ácido clorhidrico, y en que el nitrato de plata precipita todo el cloro al estado de cloruro. Si se añade bromo á la disolución de este clor

hidrato y se filtra después de algunas horas, el líquido filtrado deposita lentamente una substancia cristalina que es la dibromosulfhidantoína

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Se prepara calentando la disolución alcohólica de difenilsulfourea con ácido monocloracético, y purificando por cristalización en alcohol caliente las laminillas irisadas que se separan al cabo de algún tiempo. El cuerpo así obtenido es insolu ble en agua, poco soluble en éter y mucho en el alcohol caliente, y el primero de estos vehículos le precipita de las disoluciones alcohólicas bajo forma de un líquido oleaginoso que no tarda en solidificarse: fusible á 176, se disuelve en los ácidos minerales y en el acético sin combinarse con ellos, y su disolución clorhídrica, tratada por cloruro de platino, produce una sal doble cristalizada en hermosas agujas amarillas y descomponible por el agua fría. Por la acción del ácido clorhídrico hirviendo se forma clorhidrato de anilina, y la potasa alcohólica, también á la ebullición, la desdobla en difenilurea y ácido tioglicólico, reacciones que han servido para deducir la constitucion molecular de la difenilsulfhidantoína.

H

SULFHIDRATO (de sulfhídrico): m. Quím. Compuesto resultante de sustituir la mitad del hidrógeno del ácido sulfhídrico por los radicales electropositivos; los sulfhidratos se representan por la fórmula general SHR', en la que R' designa un radical tanto orgánico como inorgánico; en el primer caso los compuestos resultantes son los éteres sulfhídricos ácidos descritos con el nombre de mercaptanes (V. MERCAPTÁN), mientras que en el segundo los cuerpos producidos son los sulfhidratos metálicos. Amitido que el ácido sulfhídrico es bibásico, se le debe representar por la fórmula S si bien los hechos H; y de orden químico conocidos desde hace largo tiempo conducen á esta conclusión, el estudio térmico de los fenómenos de neutralización del ácido por los hidratos alcalinos obliga á admitir la consecuencia inversa, y demuestra, por el contrario, claramente la monobasicidad del acido sulfhídrico, cuya fórmula entonces debe escribirse H.SH; en efecto, según las investigaciones de Thomsen, el efecto térmico de dicha neutralización no se agota por la reacción entre una molécula de ácido y dos de hidrato sódico, sino que, por el contrario, continúa aumentando proporcionalmente à la dosis del primero hasta que se hayan hecho intervenir 2SH, para 2NaOH, de donde debe concluirse que la disolución acuosa de ácido sulfhídrico no satura más que una molécula de hidrato sódico, pues la adición de la segunda de éste sólo desarrolla 0,064 calorias, al revés de lo que sucede con ácidos verdaderamente bibásicos, como los hidrofluosilícico y cloroplatínico, cuyos dos átomos de hidrógeno son reemplazados por un metal equivalente, con fenómenos térmicos de la misma magnitud para cada uno de ellos. La contradicción aparente entre los datos químicos y los térmicos se explica con facilidad, suponiendo que en las disoluciones de los sulfuros no pueden existir éstos, sino que experimentando una doble descomposición con el agua se transforman en una mezcla de hidrato y de sulfhidrato, produciéndose, por el contrario, la reacción inversa cuando se hace cristalizar dicha disolución, deduciéndose de todo lo dicho que los sulfhidratos citados representan las verdaderas sales del ácido sulfhídrico, en lugar de ser éstas los sulfuros, como antes se admitía.

Los sulfhidratos se preparan siempre haciendo atravesar corriente de gas sulfhídrico por la disolución de los hidratos alcalinos ó alcalinotérreos, pues los insolubles que debieran producirse por doble descomposición no existen, toda vez al realizar ésta se desdoblan en sulfuros que ó hidrógeno sulfurado; sin embargo, los metales bió polivalentes deben producir compuestos

mixtos, á la vez sulfhidratos y oxhidratos cuando se tratan sus sales por la disolución acuosa de los sulfuros neutros alcalinos, toda vez que en esta disolución debe admitirse la coexistencia de sulfhidrato é hidrato, también alcalinos. Los sulfhidratos también pueden prepararse por vía seca, bien haciendo reaccionar el ácido sulfhídrico sobre un carbonato alcalino (carbonato potá sico), bien, en el caso particular del amonio, combinando directamente el amoníaco con el hidrógeno sulfurado, ambos en estado gaseoso.

Los sulhidratos alcalinos y alcalinotérreos son incoloros, solubles en agua, de reacción alcalina y de olor y sabor sulfurosos muy pronunciados; los ácidos los descomponen fácilmente aun en frío, desprendiendo ácido sulfhídrico sin que se observe precipitación de azufre, y sus disolu. ciones absorben el oxígeno del aire, formando primero bisulfuro, que a su vez luego se convierte en hiposulfito, reacción que puede comprobarse fácilmente empleando como disolvente el alcohol, en el que dicho hiposulfito es insoluble, lo que hace que se precipite à medida que se forma.

Los sulfhidratos se reconocen fácilmente bajo el punto de vista analítico por las reacciones siguientes: con las sales de plata, plomo, mercurio, cobre, hierro, níquel y cobalto, precipitados negros; con las de zinc, blanco; con las de manganeso rosado, y con las de arsénico y las estannicas amarillo, soluble en exceso de sulfhidrato; por último, el nitroprusiato de sodio les comunica color púrpura violáceo característico.

SULFHÍDRICO (ACIDO) (del lat. sulphur, azufre, y el gr. vowp, agua): adj. Quím. Cuerpo de propiedades acidas, resultante de la combinación del azufre con el hidrógeno. Descubierto por Rouelle, y estudiado después por Scheele, Berthollet, Thenard, Davy, Berzelius y otros, es un cuerpo que se encuentra en la naturaleza, ya formado directamente, ya como resultado de ciertas reacciones, en las que se produce con relativa abundancia; en el primer estado hállase interpuesto en ciertas calizas denominadas fétidas, de las que se desprende por la acción del choque, por los cambios de temperatura ó por las oscilaciones barométricas, disuelto en las aguas medicinales denominadas sulfhídricas ó sulfurosas, y por fin se desprende de ciertas grietas propias de los terrenos volcánicos, así como en las erupciones de los volcanes mismos: en los animales hállase en cortas cantidades, pudiendo decirse que en estado fisiológico sólo se ha demostrado su presencia en los gases intestinales. En cuanto á las circunstancias en que se produce son sumamente variadas, pues unas veces se forma en virtud de reacciones químicas perfectamente definidas, y otras es el resultado de un proceso vital en el que el sér que le produce pertenece à ese grupo de microorganismos que constituye los fermentos vivos; así, se puede formar de una manera sintética haciendo pasar hidrógeno á través del vapor de azufre (Scheele y Davy), por más que en estas condiciones la porción de cuerpo anfígeno que se combina es muy pequeña, por lo que es preferible hacer intervenir la chispa de inducción (Chevrier); también se origina haciendo reaccionar el gas del alumbrado sobre el azufre hirviendo, en cuyo caso resulta mezclado con hidrocarburos; en la acción de los ácidos sulfúrico ó clorhídrico sobre la mayoría de los sulfu ros; cuando se hace hervir el azufre ó los polisulfuros disueltos en agua; en la reacción que tiene lugar entre ciertas materias orgánicas, como el sebo ó la parafina, cuando se las calienta en contacto del azufre; y por último, cuando se produce hidrógeno naciente en presencia del mismo azufre interpuesto en un líquido, por más que en este último caso la cantidad de hidrácido producida varía con la naturaleza del metal empleado para desprender el hidrógeno, pues se observa que esta cantidad es mayor con el aluminio que con el hierro y con este que con el zinc. Durante los procesos de fermentación se desprende, siempre que ciertas materias sulfuradas, como las albuminoideas, el caucho vulcanizado, y aun el azufre libre, son atacadas por un microbio particular que se encuentra abundantemente repartido en las aguas de las alcantarillas, en las potables y aun en las de lluvia ; este microbio, que visto al microscopio se presenta en células alargadas ó circulares, cuyo diámetro es menor que 1, es un fermento enérgico que á la temperatura ordinaria puede producir de 20

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