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sí: 1. En las personas que puedan hacerlas y aquellas á quienes pueden hacerse. 2. En las que pueden ser nombradas sustitutos. 3.o En el modo como concluyen una y otra.

Pueden nombrar sustituto ejemplar el padre, la madre ó abuelos á sus hijos descendientes que tengan derecho á heredarles y estén imposibilitados para hacer testamento por su locura, como expresa la ley 11, tít. V, Part. 6.a, ó por tener algún otro defecto ó impedimento, como afirman los comentadores, en cuya clase enumeran los pródigos y los sordomudos que no saben leer ni escribir. Las leyes romanas y de Partida no creyeron conveniente considerar á esta sustitución como efecto de la patria potestad, como consideraron á la pupilar, y de aquí la diferencia que se nota entre una y otra con respecto á las personas que pueden y á quienes puede darse susti tuto, siendo las primeras todos los ascendientes sin distinción de paternos y maternos de la ejem plar, hasta supuesta su incapacidad que tengan derecho á ser herederos del que les nombra sus. titutos, sin ser necesarios los demás requisitos que se exigen en la pupilar.

También se diferencia esta sustitución de la pupilar en cuanto a las personas de los sustitutos; no pudiendo el testador elegirlos éstos á su arbitrio por haber de sujetarse á las personas que designa la ley 2.a, tít. V, Part. 6.a, guardando al mismo tiempo el orden siguiente: 1. Los hijos de loco, fatuo ó desmemoriado. 2.° A falta de hijos, los nietos y demás descendientes por su orden ó grado. 3. No teniendo descendientes, los hermanos. 4.o A falta de éstos, los extraños. Como se ve por lo que acabamos de indicar, las Partidas omitieron á los ascendientes sin duda porque, según la ley 4.a, tít. XIII, Part. 6.a, no gozaban de la preferencia para suceder en defecto de ascendientes como la tienen en la actualidad, en virtud de la ley 2.a, tít. XX, lib. X de la Nov. Recop. Mas ya que gozan hoy día de esta preferencia, nos parece que deben ser nom. brados sustitutos los ascendientes à falta de descendientes, y seguir después los hermanos y los extraños; advirtiendo que, aun antes de llegar á estos últimos, colocan los comentadores algunas otras personas, como á los hijos de los hermanos y á la mujer del loco, si la tuviere, lo cual nos parece muy arreglado.

Cesa esta sustitución, según la ley 11, tít. V, Part. 6., por las causas siguientes: 1. Por recobrar el loco ó fatuo su juicio. 2. Por nacerle á éste un hijo después de hecha la sustitución. 3.a Cuando el que la hizo la hubiere revocado en un testamento posterior. Algunos autores, y entre ellos Antonio Gómez, opinan que si después de recobrar el loco su juicio volviera á caer en la locura, convalece la sustitución; pero á nosotros nos parece que si mientras estaba en su cabal juicio hubiere hecho testamento concluye la sustitución ejemplar, aunque al tiempo de su muerte padeciera de nuevo una enajenación mental. La razón de esto se encuentra expresada en la misma definición de esta sustitución, la cual, según se ha dicho, se da para el caso en que un loco muera en este estado sin testamento legítimo.

El Código civil establece, respecto á la sustitución ejemplar, lo siguiente: 1.9 El ascendiente podrá nombrar sustituto al descendiente mayor de catorce años que, conforme à Derecho, haya sido declarado incapaz por enajenación mental, quedando sin efecto esta sustitución por el testamento del incapacitado hecho durante un intervalo lúcido ó después de haber recobrado la razón. 2.o Cuando el sustituído tenga herederos forzosos, la sustitución ejemplar sólo será válida en cuanto no perjudique los derechos legitimarios de éstos (arts. 776 y 777). Tales son las sustituciones propiamente dichas; las otras que designan los autores son modos de sustituir, no obstante lo cual daremos sus definiciones bajo el concepto de tales sustituciones.

De entre las sustituciones, que, según se ha dicho, han de considerarse más bien como modo de sustituir, la primera es la que se llama sustitución compendiosa, que es aquella que en breves palabras contiene á un mismo tiempo diferentes sustituciones. La fórmula que, á manera de ejem plo, propone para esta sustitución la ley 12, título V, Partida 6.a, es la siguiente: «Instituyo por mi heredero á Pedro, y en cualquier tiempo que muera sea su heredero Juan.» En estas palabras se comprende tanto la sustitución pupilar como la vulgar, y de aquí el poder extenderse á

cualesquiera herederos, tiempo y edades en que
fallecieren, como igualmente á todos sus bienes;
si bien debe tenerse presente que esta extensión
que la citada ley 12 da á esta sustitución, sólo
podrá admitirse actualmente mientras no se per-
judique á los derechos que tienen los herederos
forzosos del hijo, si à éste fué á quien bajo di-
cha fórmula se le dió sustituto, según se hizo ver
al hablar de la sustitución pupilar.

La otra sustitución, llamada brevilocua, ó más
bien recíproca, es aquella en que son mutuamen-
te sustituídos los instituídos en primer lugar. La
fórmula en que se ordena, según la ley 13, títu-
lo V, Partida 6., es la siguiente: «Instituyo
por herederos á Pedro y Juan, mis dos hijos me-
nores de catorce años, y los hago mutuamente
sustitutos uno de otro.» Como aparece por este
ejemplo, son cuatro las sustituciones que en él se
comprenden, á saber: dos pupilares y dos vulga
res; y por lo mismo, ora deje de entrar alguno
de ellos en la herencia, ora llegue á ser heredero
y muera antes de la pubertad, en ambos casos la
percibirá el sustituto, aunque sin perjuicio de
los derechos de la madre o ascendientes, según
antes se ha manifestado. Algunos creen que co-
mo en la ley 13 citada sólo se hace referencia á
los hijos del testador, no tendrá lugar esta sus-
titución entre herederos extraños; pero nosotros
no hallamos ningún inconveniente en que se ex-
tienda á éstos, en razón de que la fórmula indi-
cada sólo está puesta á manera de ejemplo y no
para
excluir de la sustitución otras personas, co-
mo puede demostrarse con la doctrina de la ley
37, tít. V, lib. XXVII del Digesto.

- SUSTITUCIÓN: Mil. En el sistema de reem-
plazo del ejército por medio de las quintas, la
sustitución consiste en la acción y efecto de po-
ner otro hombre en lugar del que por suerte debe

servir. Naturalmente el sustituído indemniza al
sustituto con una cierta cantidad de dinero que
se estipula.

Para evitar los inconvenientes de la sustitu-
ción, se imaginó la redención á metálico. En és-
ta el gobierno recibe del redimido una cantidad
fija, y él se encarga de reclutar los voluntarios y
darles los premios ó primas de enganche.

Mucho se ha escrito sobre la sustitución y la redención. En los ejércitos modernos, con servicio general obligatorio, no se admiten, claro es, estos medios de librarse del servicio personal en el ejército, por más que los voluntarios de un año, los engagés conditionnels, no sean más que formas disimuladas de conseguir, si no lo mismo, una cosa muy parecida.

SUSTITUIDOR, RA: adj. Que sustituye. Usa

se t. c. s.

SUSTITUIR (del lat. substituere): a. Poner una persona ó cosa en lugar de otra.

... á que añadió (Cortés) que Pedro de Alvarado quedaba SUSTITUYENDO su persona, etc. SOLIS.

Formóse en el primer congreso un nuevo
plan de rentas para SUSTITUIRLO al antiguo.
QUINTANA.

- SUSTITUYA
Usted á su fiel amigo...
Quiero decir que me supla
En lo licito y honesto.
¡Cuidado que no doy bula
Para más!

BRETÓN DE LOS HERREROS.
SUSTITUTO, TA (del lat. substitūtus): p. p.
irreg. de SUSTITUIR.

- SUSTITUTO: m. y f. Persona que hace las veces de otra en empleo ó servicio.

... el erudito mallorquín don Arnando Descós, discípulo y SUSTITUTO de Dagui, promovía en esta isla con calor el enganche de partidarios, etc.

JOVELLANOS.

SUSTO (del lat. subsultum, p. de subsulire, dar saltos): m. Alteración, inquietud ó sobresalto del ánimo, motivado de un objeto ó de un accidente repentino que causa miedo ó pavor.

... con cuyo agasajo se cobraron del SUSTO que disimulaban, etc. SOLIS.

«Jesús, padre predicador! Dios se lo perdone à vuestra merced el susro que me dió con el principio de su sermón; etc.>>

ISLA.

Pido á Dios que libre á ustedes de jacobinos. Por allá hubo al parecer mucho SUSTO. JOVELLANOS.

SUSTRACCIÓN: f. SUBSTRACCIÓN.

estas estafas, como la multitud de ellas del propio orden que omito por brevedad, vienen á reducirse en buena lógica á SUSTRACCIONES fraudulentas de dinero contante y sonante; etc. CASTRO Y SERRANO. SUSTRAENDO: m. Arit. SUESTRAENDO. SUSTRAER: a. SUBSTRAER.

- No pensamos en otra cosa sino en susTRAER el estandarte y los faroles de las miradas del público, etc.

ANTONIO FLORES.

(la posadera) no quería pasar por los cálculos del mayoral, ni era fácil que quisiera, porque según se dejaba entender, él SUSTRAIA y ella multiplicaba. HARTZEN BUSCH.

SUSUA: Geog. Río de la isla de Puerto Rico. Corre de N. á S. entre los dist. de Ponce y San Germán, pasa cerca y al O. de Yauco, y desem boca en el puerto de Guanica, costa meridional de la isla.

SUSUAYA: f. Bot. Nombre vulgar empleado en América para designar una planta pertene ciente á la familia de las Compuestas, la cual es conocida entre los botánicos con el nombre científico de Elephantopus Martii Grahm.

SUSUCAYÁN: Geog. Río de Nicaragua. Corre en el dep. de Nueva Segovia, y riega los distri tos mineros del Golfo y de San Albino, cuyas máquinas hidráulicas mueve.

SUSUPUATO: Geog. Municip. del dist. de Zitácuaro, est. de Michoacán, Méjico; 8090 habi tantes, distribuídos en el pueblo de Susupnato, la tenencia de Copándaro, ocho haciendas y 26 ranchos.

SUSURRACIÓN (del lat. susurratio): f. Mur muración secreta.

SUSURRADOR, RA (del lat. susurrātor): adj. Que susurra. U. t. c. s.

SUSURRANTE: p. a. de SUSURRAR. Que susu

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caracterizan por tener el involucro compuesto de folíolas empizarradas, las dos superiores solda. das entre sí hasta su mitad; perigonio angostado en la boca, tan largo ó más que el involucro y adherido á éste, excepto en su mitad ó en su tercio superior, en el cual queda libre; cofia inclinada; elaterios con dos fibras arrolladas en espiral. Son plantas verdes ó rojizas provistas de

- SUSURRO: fig. Ruido suave que naturalmen- pelos absorbentes, numerosos en su cara inferior,

te hacen algunas cosas.

Que no hay SUSURROS de arroyos,
Donde cigarras susurran.

CASTILLO SOLÓRZANO.

SUSURRÓN, NA (del lat. susūrro, susurrōnis): adj. fam. Que acostumbra murmurar secretamente ó á escondidas. U. t. c. s.

SUSÚS SUSÚES: Etnog. Pueblo del Africa occidental, en los Ríos del Sur, Guinea francesa, desde el río Pongo hasta el Mellacorea, y tam bién al S. del Futa-Yalon. Al N.O. los susús se hallan separados de la costa del Atlántico por los bagas, que habitan las tierras pantanosas del litoral, y al E. están en contacto con los fulahs. Son negros ó de color muy obscuro y origen mandingo, y en otro tiempo tuvieron cierta importancia en el Sudán occidental.

SUSUS DAGH: Geog. Montaña del Tauro licio, sit. en el dist. y prov. de Adalia, Anatolia, Turquía asiática; 2 690 m. de alt.

SUSVILLA: Geog. Barrio del ayunt. de Villafufre, p. j. de Villacarriedo, prov. de Santander; 94 habits.

SUTA: Geog. V. SUTATAUSA.

SUTAGAOS: m. pl. Etnoy. Tribus indígenas de la América meridional en la época precolom. biana. Habitaban entre los dos ríos que forman el Fusagasupa y corren á perderse en el Magdalena. Vivían también más al Nordeste, y, aunque flojos, dominaban las tribus de Suma Paz, Neyva y Cundaya. Eran de baja estatura y de más bajo espíritu. Salían á los caminos y robaban á los pasajeros, no la vida, pero sí la hacienda. Lo de notar es que adoraban en ídolos de oro, barro y madera, tenían sus sacerdotes, y no se olvidaban nunca de dar á unos y otros en ofrenda parte de sus rapiñas. Las creían santificadas por este medio y gozaban tranquilos del fruto de sus crímenes. Hablaban los sutagaos con voz dulce y meliflua: nadie habría adivinado al oirlos que fuesen tan malvados. Emponzoñaban sus flechas, y se habían dedicado con tal ahinco al estudio y al uso de los venenos, que por ellos, más que por sus armas, se habían hecho temibles. No por otro camino se habían impuesto a las

referidas tribus.

SUTAMARCHÁN: Geog. Dist. de la prov. de Occidente, dep. de Boyacá, Colombia, sit. en un llano, á orillas del río de su nombre y á 2136 m. de alt.; 4 000 habits. Llamóse primero Suta, después Marchán, hasta que por último el uso unió los dos nombres; en lo antiguo fué muy concurrido, por haberse venerado allí la imagen de Chiquinquirá (Esguerra).

SUTATAUSA: Geog. Dist. de la prov de Ubaté, dep. de Cundinamarca, Colombia, sit. cerca de la laguna de Fúquene y á 2620 m. de altura; 3400 habits. Antiguamente se llamó Suta. Jiménez de Quesada la conquistó, pero poco después los aborígenas se sublevaron y retiraron a un peñón muy alto y escarpado por todas partes, en cuya espaciosa cumbre se situaron en número de más de 5 000, con víveres para muchos días; uniéronse á los sutas los tausas, y para someterlos se nombró al capitán Juan de Céspedes con alguna infantería, y éste, después de dos días de inútiles tentativas, logró al fin, aunque con grandes per didas, subir con su gente hasta la cima de la peña, habiendo sido los primeros Juan Gómez Portillo y Pedro Galeano; los sutas, sin embargo, prefirieron despeñarse á caer en manos de sus enemigos, y escarmentados los demás pueblos quedó pacífico el reino (Esguerra).

SUTATENSA Ó SUTATENZA: Geog. Dist. de la prov. de Oriente, dep. de Boyacá, Colombia, sit. en un plano inclinado y á 1854 m. de alt.; 6100 habits.

SUTBIA: f. Bot. Género de plantas (Southbya) perteneciente al tipo de las muscineas, clase de las hepáticas, orden de las yungermánidas, familia de las Yungermaniáceas, cuyas especies se TOMO XIX

y con las hojas enteras, ovales ú orbiculares, las anfigástricas cortas ó nulas.

SUTEK: Mit. Dios de origen asiático que figu ra en los monumentos egipcios. En el tratado de Ramsés II con el jefe de la confederación de Ketas se ve al príncipe Deket abrazado por Sutek. Este es el dios de Ha-nar (Avaris), la ciudad de los ketas ó reyes pastores. Según Chabas, las razas asiáticas recibieron al dios Sutek del Egipto, pero más verosímil parece lo contrario. En textos egipcios se llama á Sutek hijo de Nut, lo mismo que Set.

SUTERA (de Suter, n. pr.): f. Bot. Género de plantas perteneciente á la familia de las Escrofulariáceas, tribu de las gracioleas, cuyas espe: cies habitan en la India oriental, Egipto y el Norte de América, y son plantas herbáceas muy ramosas en su base, con las hojas opuestas, pinnatifidas, los pedúnculos axilares solitarios, opuestos, ó los superiores alternos dispuestos en racimos; cáliz quinquepartido, con las divisiones casi iguales; corola hipogina, embudada, con el limbo quinquepartido, muy patente, y las lacinias cortas, iguales y enteras; cuatro estam bres incluídos, el posterior más corto; anteras biloculares, con las celdas paralelas; ovario bidas á uno y otro lado del tabique medianero; locular, con las placentas multiovuladas, situaestilo sencillo y estigma obtuso. El fruto es una cápsula bilocular con dos surcos, y que se abre en dos valvas por dehiscencia septicida, valvas que se hienden luego por su línea media y en cuyos bordes quedan adheridas las placentas; semillas numerosas y lisas.

SUTEREYA (de Suter, n. pr.): f. Bot. Género de plantas (Shutereia) perteneciente a la familia de las Convolvuláceas, cuyas especies habitan en la India oriental, y son plantas herbáceas, volubles, con las hojas alternas, acorazo nadas, enteras ó sinuado anguladas; pedúnculos axilares unió multifloros; cáliz de cinco sépalos no acrescentes, acompañado de brácteas muy pequeñas; corola hipogina, casi acampanada, con cinco pliegues en el limbo; cinco estambres insertos en el tubo de la corola é incluídos; ovario unilocular y cuadriovulado; estilo sencillo y estigma bilobulado, con los lóbulos acabezuelados ó aovadocomprimidos. El fruto es una cápsula unilocular, con cuatro semillas erguidas, ó me. nos por aborto; embrión curvo, con albumen mucilaginoso; cotiledones rugosos y raicilla ín

fera.

SUTERIA (de Suter, n. pr.): f. Bot. Género de plantas perteneciente á la familia de las Rubiáceas, tribu de las psicotriéas, cuyas especies habitan en el Brasil, y son plantas fruticosas, lampiñas, con las hojas opuestas, casi sentadas, oblongolanceoladas; las estípulas ovales, caedizas, y las flores, en número generalmente de seis, reunidas en cabezuelas axilares, casi sentadas, involucradas por brácteas foliáceas aovadas y con bractreillas interflorales lineales; flores con las corolas blancas, del tamaño y forma de las del jazmín; cáliz con el tubo muy corto, aovado, soldado con el ovario, y el limbo súpero, en forma de cúpula, muy obtuso, cuadridentado ó desigualmente quinquedentado; corola súpera, asalvillada, con el tubo cilíndrico, la garganta desnuda, el limbo quinquéfido y los óvulos ovales oblongos; cinco anteras insertas en la garganta de la corola, sentadas, oblongas y erguidas; ovario ínfero, bilocular, con un disco epigino carnoso, como almohadillado, y óvulos solitarios en las celdas, erguidos por la base y anátropos; estilo sencillo, saliente, y estigma bilocular ob tuso. El fruto es una baya poco jugosa, coronada por el limbo calicinal, bilocular, comprimida, oval y disperma; semilla comprimida.

SUTERIA (de Shuter, n. pr.): f. Bot. Género de plantas (Shutheria) perteneciente á la familia de las Leguminosas, subfamilia de las papilionáceas, tribu de las galegeas, cuyas especies habitan en las regiones tropicales de Asia, y son plantas herbáceas volubles, con pelos patentes y

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hojas trifoliadas, con las folíolas pecioluladas, las laterales aovadas ú ovales y la terminal romboidea; estípulas y brácteas lanceoladas, escariosas, estriadas; racimos axilares más cortos que las hojas, multifloros, con las flores pediceladas, y bracteitas casi tan largas como el cáliz, esca riosas y aleznadas; cáliz bibracteado, cuadrifido, con las lacinias acuminadas, las inferiores y la superior más largas; corola amariposada, con los pétalos largamente unguiculados, el estandarte trasovado, casi sin apéndice, con las márgenes arrolladas hacia dentro, las alas libres y la quilla gamopétala, apenas encorvada y más larga que las alas; 10 estamibres diadelfos, nueve unidos por los filamentos en un cuerpo, y el ve silar libre, todos fértiles y doblados poco más arriba de su base; ovario sentado, multiovulado, con el estilo comprimido, lampiño y alargado, algo curvo, y el estigma acabezuelado; el fruto es una legumbre larga y estrecha, comprimida, pelosa, la cual contiene de cinco á seis semillas cerradas entre sí por angostamientos que llegan á cerrarse por un tejido parenquimatoso que forma parte del endocarpio, resultando así el fruto plurilocular; semillas aovadas, comprimidas y con arilo.

SUTERLANDIA (de Sutherland, n. pr.): f. Bot. Género de plantas (Sutherlandia) perteneciente á la familia Leguminosas, subfamilia papilionáceas, tribu galegeas, cuyas especies habitan en el Cabo de Buena Esperanza, y son plantas sufruticosas con las hojas imparipinnadas, provistas de varios pares de folíolas estrechas, con estípulas aleznadolanceoladas y flores purpúreas dispuestas en racimos axilares; cáliz acampanado, con cinco dientes; corola amariposada, con el estam. oblonga, más corta que el estandarte, y las alas bre oblongo, plegado hacia los lados; quilla cortísimas; 10 estambres diadelfos, nueve unidos por los filamentos en un cuerpo y el vesilar libre; ovario pedicelado, multiovulado, con estide su ápice, por medio de pelos largos transver lo filiforme, barbado en la parte posterior, cerca sales, y con estigma terminal; el fruto es una legumbre escariosa, inflada, polisperma é indehiscente; semillas arriñonadas.

- SUTERLANDIA: Bot. Género de plantas (Sutherlandia) perteneciente á la familia de las Bombáceas, cuyas especies habitan en las regiones tropicales de Asia, y son plantas arbóreas con las hojas alternas, pecioladas, oblongas ó lanceoladas, anchas, enterísimas, sembradas de escamitas blancas por el envés; flores pequeñas, dispuestas en panojas, con los cálices cubiertos de tomento formado por pelos estrellados; flores unisexuales; cáliz acampanado, quinquedenta do, con los dientes valvados en la estivación;

corola nula; las flores masculinas tienen un tubo estaminal cilíndrico, incluído, con el ápice anterífero, y cinco á 10 anteras extrorsas, biloculares, reunidas en cabezuela apretada y con las celdas bivalvas; las flores femeninas tienen 10 anteras estériles sentadas en el ápice; carpóforo muy corto entre carpelos geminados; cinco ovarios uniloculares, verticilados, contiguos, íntimamente unidos, y cada uno de ellos con dos á cuatro óvulos horizontales, anátropos é insertos en la sutura ventral; estilos cortos, encorvados en el ápice, con estigmas sencillos; cinco carpelos ó menos por aborto, libres, leñosos, coriáceos, con el dorso aquillado ó alado, indehiscentes, uniloculares y monospermos per aborto, forman la fructificación; semillas solitarías insertas en la sutura ventral, horizontales, casi globosas ó aovadas, con la testa papirácea, rugosa, y el ombligo basilar y ancho; embrión ortótropo, sin albumen, con los cotiledones muy gruesos, carnosos, desiguales, lobuladorrugosos, la raicilla muy corta, obtusa, prolongada hasta el ombligo, y la plúmula formada por dos hojitas.

SUTERRAÑA: Geog. Lugar con ayuntamiento, p. j. de Tremp, prov. de Lérida, dióc. de Urgel; 394 habits. Sit. en un pequeño llano, al O. del Monte de San Cornelí. Terreno montuoso; cereales, aceite y patatas; cría de ganados; telares

de lana.

SUTHERLAND: Geog. Condado de la región N.O. de Escocia, limitada al N. por el Océano Atlántico, al E. por el condado de Caithness, al S. E. por el Dornoch Firth, al S. por el condado de Ross y Cromarty y al O. por el Estrecho de Nort Minch; 4 885 kms. y 21 940 habits., menos de cinco por km2. Excepto la llanura que

presenta el litoral del E. todo el país es sumamente montañoso, cruzado por varias cordilleras que se destacan de varios nudos; el más elevado es el Ben More Assynt (998 m.); sit. al S.O., da origen á una cordillera de cuarcitas silurianas que se dirige al O. En la parte septentrional otra cordillera de gneis, con afloramientos de areniscas silurianas y de calizas cambrianas, termina en el Cabo Wrath. El Ben Hee, de 871 m. de alt., liga esta cordillera por el N. al Ben Hoppe, redondeada cima que se eleva á 933 m., y al E. á otro grupo montañoso, cuyo punto culminante, el Ben Klibreck, llega á 963 m. de alt. Estos montes, prolongándose hacia Oriente, forman los Morven Hills, limítrofes entre Sutherland y Caithness; están compuestos de gneis, entre los que afloran granitos y sienitas con algunas areniscas rojas antiguas; éstas se encuentran también en el litoral de Dornoch Firth con las rocas jurásicas. El condado es abundante en lagos y corrientes de agua; los primeros ocupan en junto una extensión de 100 kms. El río principal es el Oykel ú Oykil, que nace en el lago Ailsh y forma la frontera S. del Sutherland; entre sus afluentes figura el Shin, emisario de los lagos Griam y Shim; en la vertiente oriental se encuentra el río Brora; en la septentrional el Halladale, el Naver, el Borgie y el Hope, y en el O. el Laxford y el Juker El litoral del E. es bajo y casi rectilíneo; en cambio el del N y el del O. es sinuoso y accidentado, formando numerosos cabos y bahías, algunas muy estrechas y profundas, como las Kyle-of-Tongue, Loch Erriball y Kylle-of-Durness. La región montañosa, cubierta de brezo, es árida é improductiva; los terrenos cultivables son los del litoral del Dornoch Firth y las orillas de los ríos. Las principales produc ciones son cereales, patatas, forrajes y pastos permanentes; la cría de ganados tiene alguna importancia, especialmente la de carneros de la raza Cheviot, y caballos, la mayor parte poneys.

Componen el condado 13 municips. y parte de otro; la cap. es Dornoch. Cruzan la comarca el f. c. del Highland y numerosos y bien conservados caminos.

La población céltica que habitó antiguamente el territorio actual del condado fué totalmente destruída por los piratas escandinavos en 1034. Los reyes de Escocia, cuando conquistaron el país, hicieron donación de él á Hugh Friskin, cuyo hijo fué nombrado primer conde de Sutherland en 1288; en 1833 el título de conde fué transformado en el de duque.

- SUTHERLAND: Geog. Condado de la Colonia del Cabo; 12 450 kms.2 y 4 500 habits.

SUTIL (del lat. subtilis): adj. Delgado, delicado, tenue.

fueron entrando en ella hasta veinte ó treinta indios cargados de bastimentos, ropas SUTILES de algodón, etc.

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- SUTIL: Mar. Aplícase á las fuerzas navales que constan de buques pequeños.

se equipó á toda prisa una escuadrilla de fuerzas SUTILES para la defensa por mar. QUINTANA.

- SUTIL: Mar. V. GALERA SUTIL. SUTILEZA (de sutil): f. Calidad de sutil.

- SUTILEZA: fig. Dicho ó concepto excesivamente agudo y falto de verdad, profundidad ó exactitud.

. al sol claro y limpio siempre,
Si una nube no le eclipsa,
Por lo menos se le atreve,
Si no le mancha, le turba,
Y al fin, al fin le oscurece.
Hay, honor, más SUTILEZAS
Que decirme y proponerme?

CALDERÓN.

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semillas solitarias y erguidas; embrión sin albu men, con la raicilla ínfera.

SUTNACUAS: Geog. Río de Nicaragua. Nace en las montañas de la Concepción y desagua en la orilla dra. del Yauya, en territorio de Nicaragua.

SUTONIA (de Sutton, n. pr.): f. Bot. Género de plantas perteneciente á la familia de las Mirsineáceas, cuyas especies habitan en las regiones tropicales y subtropicales, y son plantas fruticosas ó arbustillos, con las hojas alternas, coriáceas, enterísimas, y las flores axilares, reunidas en glomérulos, casi umbeladas, polígamas ó dioicas, las masculinas mayores, con estigma senci llo, y las femeninas con las anteras más peque ñas y estériles; cáliz quinquéfido y rara vez par tido en cuatro ó seis lacinias; corola hipogina, casi enrodada, quinquéfida, rara vez cuadri ó sexfida y con las lacinias empizarradas en la estivación; cuatro ó seis estambres insertos en la corola y opuestos en las lacinias de la misma, con los filamentos muy cortos, y las anteras bilo. culares, erguidas y longitudinalmente dehiscentes; ovario unilocular, con placenta basilar libre, casi globosa, con cuatro ó cinco óvulos anfitropos y abroquelados; estilo sencillo y estigma en tero, lobulado ó laciniado; el fruto es una drupa del tamaño de un guisante, con el endocarpio crustáceo, monospermo por aborto, y la semilla con el dorso convexo y la cara ventral cóncava y umbilicada; embrión ligeramente arqueado dentro de un albumen córneo, situado transver salmente respecto del ombligo, y con la raicilla vaga.

SUTORA: f. Zool. Género de aves del orden de

- SUTILIZAR: fig. Limar, pulir y perfeccionar los pájaros, familia de los páridos, cuyos princi

cosas no materiales.

Como en amar no estoy diestro,
Pasar quisiera á mayores,
Y estar celoso; que tengo
Para mi que es facultad
Que SUTILIZA el ingenio.

...

TIRSO DE MOLINA.

los códigos giran siempre sobre lo conocido, SUTILIZANDO más y más á medida que avanza la instrucción filosófica de los juris consultos; etc.

CASTRO Y SERRANO.

- SUTILIZAR: fig. Discurrir ingeniosamente ó con profundidad.

los santos comúnmente no SUTILIZAN en el simbolo de Eva tanto esta verdad.

FR. HORTENSIO PARAVICINO.

A fuerza de cavilar y SUTILIZAR llega (el hombre) hasta el punto de alucinarse á sí mis no, y lo que al principio fuera un pensamiento vago sin estabilidad ni consistencia, se convierte en verdad inconcusa.

BALMES.

SUTILMENTE: adv. m. Con sutileza.

- SUTILMENTE: fig. Aguda y perspicazmente.
Volvió el pincel
Por su agravio. SUTILMENTE
Su belleza retrató.

TIRSO DE MOLINA.

SUTLEVORCIA (de Shuttleworth, n. pr.): f. Bot. Género de plantas (Shuttlewortia) perteneciente á la familia de las Verbenáceas, cuyas especies habitan en Chile, y son plantas sufruticosas, de 3 à 4 decímetros, erguidas y ramificadas, con las hojas opuestas, tripartidas, los segmentos laterales bífidos y el terminal trífido, en las hojas superiores todos lineales y enteros; flores de color amarillo de azufre, dispuestas en espigas y unibracteadas; cáliz tubuloso, desigualmente quinquedentado, con la corola inserta en el receptáculo; el tubo cilíndrico, recto, algo ensanchado en la garganta, erizado interiormente de pelitos vueltos hacia abajo y con el limbo desigualmente quinquepartido, muy patente, con los lóbulos escotados y el inferior más ancho; ocho estambres insertos en el tubo de la corola, didínamos, incluídos, con los filamentos muy cortos, y las anteras aovadas, biloculares, con las celdas opuestas, y las de los estambres superiores con el conectivo prolongado en un apéndice dorsal y mazudo; ovario cuadrilocular, con las celdas uniovuladas; estilo terminal y estigma bidentado; el fruto es una drupa poco jugosa, cuadrilocular, y en la que se indica una división en cuatro lóbulos, la cual contiene en sus celdas

pales caracteres son los siguientes: pico muy corto y robusto, poco deprimido en la base del dorso, arqueado por delante; margen inferior media de la sínfisis larga y ancha; alas medianamente cortas; quinta á séptima remeras las más largas; cola cuneiforme y prolongada; tarso más largo que el dedo medio.

Como tipo de este género se encuentra la S. Webbiana Gray, que habita en China y en la isla de Formosa.

SUTORIO, RIA (del lat. sutorius): adj. Aplí case al arte de hacer zapatos, ó á lo perteneciente á él.

SUTRANA: Geog. Río de la costa N.O. de la isla Timor, Archipiélago Asiático, tributario del Mar de Timor.

SUTRINA: f. Bot. Género de plantas perteneciente á la familia de las Orquídeas, tribu de las vandeas, cuyas especies habitan en el Perú, y son plantas herbáceas, epifitas, con tubérculos falsos, lampiñas, y con hojas solitarias coriáceas, y las espigas multifloras y colgantes; cáliz cilindráceo, cerrado, con los sépalos exteriores coriáceos, los laterales cerrados casi hasta el ápice, levemente espolonados en su base, y los interiores ó pétalos membranosos y semejantes; labelo libre, ungui culado, oblongo, cóncavo, entero y erguido en su parte superior; ginostemo cilíndrico en la base, ensanchado hacia arriba y provisto en su ápice de alas falciformes; clinandrio bidentado en su parte anterior; antera membranacea, casi bilocular, prolongada en su parte anterior en una cresta membranosa, ancha y circular; dos polinias piriformes, sólidas, con caudícolas lineales terminadas en un retináculo glanduloso muy largo y aleznado.

SUTTER: Geog. Condado del est. de California, Estados Unidos, sit. entre los ríos Sacramento y Plumas; 1508 kms.2 y 6000 habits. Trigo y viña. Cap. Yuba City.

SUTTON IN ASHFIELD: Geog, C. del condado de Nottingham, Inglaterra, sit. en el f. c. de Mansfield a Ambergate; 9000 habits. Tejidos de punto. Minas de hulla en las cercanías.

SUTULLENA: Geog. Caserío del ayunt. y par tido judicial de Lorca, prov. de Murcia; 546 ha.

bitantes.

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- SUTURA: Anat. Las suturas articulares sólo existen en los huesos del cráneo y de la cara. Schoultz ha distinguido en el cráneo siete formas de sutura: 1.a La diatripesis, en que uno de los huesos presenta una serie de agujeros en los cuales penetran las eminencias de otro hueso, como un botón en su ojal: ejemplo, el frontal y el esfenoides. 2. La prosapotlipsis, en que un hueso se encuentra comprimido entre dos partes del vecino: ejemplo, el lagrimal en una fisura del maxilar. 3. El anquirismo, en que un hueso se ensancha por una apófisis, como el áncora

Suturas del cráneo

se engancha al fondo: ejemplo, la concha y el palatino al maxilar. 4. La articulación escamosa: ejemplo, el temporal y el parietal. 5. Sutura por células: ejemplo, el etmoides con los huesos vecinos. 6.a La escolopsia, en que hay eminencias en forma de clavijas que unen dos huesos: ejemplo, el frontal y la apófisis nasal del maxilar. 7. La cilindrosis, en que una lámina ósea se arrolla para formar una canal y después una sutura: ejemplo, el etmoides y el vómer.

- SUTURA: Cir. Hay tres géneros principales de suturas, aplicables á la mayor parte de las soluciones de continuidad: la entrecortada, la ensortijada y la enclavijada. Merecen también mención, como especiales, la sutura en bolsa, casi exclusiva para las aberturas fistulosas, y la sutura picada, para las heridas de los intestinos. Hay otras que citan los autores antiguos y que no se usan en la actualidad, por ejemplo la su tura hilvanada ó de puntos pasados, la sutura á punto por encima, que no deben ser descritas aquí, bastando citarlas como curiosidad.

entre los puntos como la distancia entre el punto de entrada y el de salida de la aguja al borde de la herida variarán según el grosor de los tejidos; la regla más esencial es que la confrontación resulte en todas partes exacta. 9. No debe cerrarse ningún punto hasta que estén colocados todos los hilos, y al hacerlo se empieza por el centro ó por los extremos, nunca por los intermedios. 10. Cuando se hagan nudos procuraremos colocarlos á un lado, todo lo apartados posible de la herida, y en el borde menos declive, para que no estén bañados por el pus. 11.a Cada punto de sutura será bastante apretado para aproximar los bordes de la herida, pero no lo suficiente para dividirlos; esta debe ser una precaución muy fundamental. 12. Si después de cerrados todos los puntos de sutura parece que los bordes están demasiado tirantes para resistir por el tiempo necesario la constricción, conviene aflojarlos por medio de incisiones hechas según las reglas de la autoplastia. 13. Siempre que se trate de una herida reciente y en buen estado podemos dejar la sutura colocada por espacio de cuatro á ocho días; pero si la reunión se ha de hacer por segunda intención podremos dejarla durante un mes ó más, sea cual fuere la causa que se oponga á la adhesión quitar un solo punto, que sea de los menos de los bordes. 14. Será prudente empezar por esenciales, de los que se han colocado únicamente, y que, al retirar los hilos ó los alfileres, sostengamos con los dedos el lado de la herida por donde se quiten, para evitar tracciones á la cicatriz, que pudieran comprometer la reunión, todavía imperfecta. Si se reconoce que la herida está sólidamente unida al nivel del punto de sutura que acabamos de quitar, estamos autorizados para hacer sucesivamente lo mismo con los restantes. 15,a Esta última regla implica otra muy importante y con demasiada frecuencia olvidada, y es que todos los puntos de sutura deben prestarse mutuo apoyo, pero quedando siempre aislados é independientes, de tal modo que, aun aflejando ó seccionando uno de ellos, en nada desmerezca la firmeza de los demás.»

La sutura á punto por encima ha sido muy justamente abandonada, porque se hallaba en abierta contradicción con esta última regla.

Para practicar la sutura se necesitan agujas ó alfileres, una pinza para poderlos manejar con firmeza, é hilo de seda, lino, cáñamo ó alambre; de algunos años á esta parte se ha generaliizado mucho el catgut.

Las agujas de sutura que se emplean en Cirugía deben ser curvas. La curvatura será dis tinta según el trayecto que hayan de recorrer, y su grosor ha de estar en relación con el grosor y resistencia de los tejidos que se trate de reunir. Generalmente se usan agujas casi rectas cuando el cirujano debe hacerlas correr más ó menos delante de sí, y la aguja va colocada en el eje mismo de la pinza que la lleva; y se emplean las curvas cuando deben obrar transversalmente, y en este caso se coloca la aguja en dirección perpendicular al eje de la pinza y se da á ésta un movimiento de rotación.

Antes de describir las diversas formas de suturas, conviene formular algunas reglas genera les para las mismas. Malgaigne formul las siguientes en su notable Manual de Medicina operatoria, que ha servido de texto á casi todos los médicos contemporáneos. «1. Sca cual fuere la forma de la herida debemos empezar por limpiarla, de modo que quede absolutamente libre de coágulos de sangre y de cuerpos extraños. 2. Procuraremos en seguida aproximar los bor. des con los dedos, para juzgar del grado de tirantez que deberán sufrir y de la disposición que se deba dar á las suturas. Una herida rectilínea y de bordes muy iguales es, desde este punto de vista, un problema muy sencillo; las dificultades empiezan cuando se trata de heridas muy extensas y de múltiples ramas de dirección curva ó forma irregular, sobre todo cuando los bordes que se han de reunir no tienen la misma extensión. 3. Por regla general, colocaremos el primer punto en la parte media de la herida. Si forma ángulos, como en las incisiones en T, en V y en +, empezaremos por reunir los ángulos entre sí, siguiendo luego la incisión principal. 4. En todos los casos conviene sujetar los tegumentos para impedir que huyan delante de la aguja; el medio más sencillo consiste en apoyar el pulgar é índice izquierdos en el lado por donde la aguja deba salir, y de tal modo que salga entre estos dos dedos. 5.a Por regla general debemos atravesar los tegumentos oblicuamente, formando un ángulo de unos 45°, lo mismo si hemos de penetrar de fuera á dentro que de dentro á fuera. 6. La distancia que quede entre los bordes de la herida y el punto de sutura debe ser igual para todos ellos. 7. El intervalo que quede entre los puntos de sutura debe ser igual en toda la extensión de la herida, de manera que en las heridas rectilíneas todos los puntos serán paralelos entre sí; en las curvas, sobre todo si uno de los bordes es mucho más largo, los intervalos deben ser necesariamente mayores Bien se empleen agujas rectas ó curvas, se en el uno que en el otro, pero debemos procurar necesita un instrumento para cogerlas con firque sean iguales en toda la extensión de un meza. El más usado son las pinzas llamadas de cumismo borde. 8.a Tanto el intervalo que se deje | ración (V. PINZAS), provistas de un muelle ó fia

a

a

Para el empleo de hilos metálicos de plata ó hierro recocido, se ha ideado una clase de agujas que tienen un conducto por donde pasa el hilo, el cual viene á salir cerca de la punta. Inútil parece advertir que, al penetrar la aguja, el hilo debe estar encerrado en su interior. La aguja de Simpson, que es el modelo primitivo, tiene el inconveniente de que el cirujano ha de colocar el hilo con los dedos para hacerle recorrer todo el conducto desde su entrada que corresponde al talón de la aguja; y si el hilo, como sucede á menudo, se dobla, difícilmente se le hace penetrar más. Por esto ideó Mathieu una aguja acanalada, modificación de la de Simpson, á la cual dió el nombre de aguja pasador; el conducto, que atraviesa el mango y cuerpo de la aguja, está abierto por su pared posterior en un punto al nivel del cual el hilo metálico está en relación con una rueda dentada; un movimiento de rotación, impreso con el pulgar á esta rueda, hace adelantar ó retroceder el hilo. El cuerpo de la aguja termina por una hendedura á la que ajns ta un pasador, de manera que se pueden colocar en este punto agujas acanaladas diversamente

curvas.

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dor que las convierte en pinzas fijas. Todos estos instrumentos, lo mismo que los que se usan para pasar los hilos en la operación de la fístula vesicovaginal, difícilmente mantienen inmóvil la aguja. Las pinzas de Péan, y también las de Sands, cuyos bocados están interiormente cubiertos por una lámina de plomo, son bastante superiores á los demás instrumentos de su clase.

Expuestas estas consideraciones previas, corresponde hablar de las suturas en particular.

Sutura entrecortada. - Para practicarla hay que preparar de antemano tantos hilos como puntos se quiera hacer; con cada uno de ellos se enhebran dos agujas curvas; la primera, llevada al fondo de la herida, debe salir de dentro á fuera á la distancia conveniente; la segunda se pasa del mismo modo por el otro lado, y retirando luego las agujas se hacen con el hilo dos nudos, ó uno y un lazo, pero cuidando siempre de que éstos no se hallen en contacto con la herida. Por lo regular se emplea una sola aguja, atravesando uno de los bordes de la herida de fuera á dentro y el otro de dentro á fuera. Hace ya muchos años los cirujanos utilizan la sutura metálica para sustituir en determinados casos á la de hilos de seda ó cáñamo. Se fabrican hilos metálicos tan finos que pueden colocarse en una aguja como el hilo ordinario, ó unirse á una asa de hilo de seda que la aguja conduce previa. mente a través de los bordes de la herida, de modo que tirando de los dos cabos dicha asa arrastra tras sí al hilo metálico. No es posible cerrar estos hilos como los ordinarios; por lo común basta torcerlos, unas veces por medio de dos pinzas, de las cuales una sujeta el hilo cerca de su punto de emergencia, mientras que la otra lo tucrce cogiendo sus extremos libres; tras se utilizan con un instrumento especial formado de dos pequeños anillos ó cilindros unidos como los cañones de una escopeta doble, y por dentro de los cuales pasa separadamente cada hilo. Este procedimiento será útil sobre todo cuando se deba obrar á cierta profundidad, como por ejemplo en la estafilorrafia y en la sutura vaginal. Aun en estos casos, para impedir que el hilo que va enteramente libre corte los tejidos, para prestarle un punto de apoyo, y, al mismo tiempo, para fijar más fácilmente la sutura, se pasan los dos cabos del hilo por un tubito de plomo que se empuja hacia la herida hasta el grado de constricción conveniente, y luego se aplasta sobre los hilos por medio de una pinza fuerte ó de un gatillo de bocados planos. Con objeto de impedir que el hilo libre corte con demasiada facilidad los tejidos, León Léfort ha añadido al tubo de Galli un disco que corresponde á los labios de la herida.

Sutura ensortijada. - Se practican con alfileres ordinarios más o menos fuertes, según convenga, cogidos entre los bocados de la pinza de torsión, la cual tiene, con este objeto, una ranura ensanchada en su extremo superior para alojar la cabeza del alfiler. Los cirujanos ingleses se sirven de alfileres especiales de acero, muy largos y provistos de una cabeza bastante voluminosa para que se pueda coger fácilmente con los dedos. De este modo puede suprimirse fácilmente el uso de las pinzas portaalfileres ó portaagujas. De cualquier manera que se haga, se empieza per clavar el alfiler de fuera á dentro en uno de los bordes de la herida, y después de dentro á fuera á través del otro borde, siguiendo por lo demás las reglas generales. Si solo se ha de dar un punto de sutura, se coloca un asa de hilo por debajo de los extremos del alfiler; los cabos se cruzan por encima de la herida para volver de nuevo debajo del alfiler, de manera que vengan á formar un ocho de guarismo, que se repite tres ó cuatro veces, y por último se acaba haciendo un nudo doble ó un lazo, y cortando la punta del alfiler con unas tijeras fuertes ó tenacillas incisivas.

Si la herida exige muchos puntos de sutura, después de haber colocado cada uno de los alfi. leres se pasa por debajo un asa de hilo, cuyos cabos sostendrá un ayudante, pero no se hará la constricción hasta que estén aplicados todos los alfileres. En este caso muchos cirujanos colocan alrededor del segundo, y aun de los siguientes, el hilo que ha rodeado al primero; esta falta, que realmente es tal, en nada contribuye á la solidez de la sutura; por el contrario, los hiles que quedan tirantes de un alfiler á otro tienden á aproximarlos entre sí y á separar los labios de la herida en los intervalos. Aquí debe regir muy

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especialmente el principio que se ha formulado
al tratar de las suturas en general, es decir, que
los puntos de sutura queden siempre aislados é
endependientes.

Suturas secas,
El hecho frecuente de la sec-
ción de los tejidos por el hilo ó los alfileres que
se emplean para la sutura, y los peligros que
ofrece este género de reunión en la cara y el
cuero cabelludo, exponiendo al flemón y á la
erisipela, han hecho que se buscara un medio
de sustituir la sutura propiamente dicha, en la
aproximación de los labios de la herida, con tiras
aglutinantes. El descubrimiento del colodión ha
llegado á vulgarizar el uso de este método, al
cual se ha dado el nombre de sutura seca.
Cuando se quiere hacer su aplicación, conviene
secar previamente la superficie de la piel; esto se
consigue lavándola con un pincel empapado er
alcohol. Los vendoletes de lienzo se emplean de
muchas maneras. Mazier aplica sobre la piel,
por cada lado de la herida, un vendolete de
lienzo que llama coligador, y cuando están pe-
gados por la interposicion del colodión los apro.
xima por medio de puntos de sutura hechos,

no en los labios de la herida sino en los bor-
des respectivos de los vendoletes. Goyrand (de
Aix) aplica primero paralelamente á la herida
dos vendoletes de lienzo impregnados de colo-
dión, y sobre éstos pega otros transversales que,
anudándolos, aproximan los labios de la herida.
En los casos en que no sea necesario una fuerte
tracción, podrán aproximarse primero los dos
labios de la herida, manteniéndolos en contacto
por medio de vendoletes de lienzo deshilados en
sus extremos y sujetos por una capa de colodión.
Sutura enclavijada. Se practica como la en-
trecortada, con la diferencia de que el hilo que
llevan las agujas es doble, de manera que uno
de sus extremos representa un asa. Colocados
todos los puntos á través de todas las asas de un
mismo lado y sobre la misma línea, se desliza,
paralelamente á la herida, un extremo de sonda
ó un rollo do esparadrapo, mientras que por el
otro lado se desdoblan los hilos y se anudan so-
bre una clavija análoga, con fuerza suficiente
para aproximar los bordes de la herida.

Antiguamente, para apoyar los hilos, se usa-
ba un cañón de pluma de ave,
motivo por
el
cual se llamó á esta sutura emplumada; pero se
comprende desde luego que si el punto de apoyo
tiene poca flexibilidad y uno de los puntos que-
da muy apretado, de seguro que resultarán flojos

los demás. No ofrece tanto este inconveniente
el rollo de esparadrapo; no obstante, el mejor
modo de evitarlo sería colocar para cada punto
de sutura dos clavijas aisladas. En ciertos casos
Malgaigne sustituyó el hilo por un largo y fuerte
alfiler, encorvándolo lo necesario después de co-
locado; este alfiler lleva en la cabeza un taponci-
to de corcho que le impide penetrar en los te-
jidos; si luego se coloca otro análogo en la punta
y se encorva ésta en forma de anillo, no sólo
quedará el alfiler muy sólidamente fijo, sino que
aproximará los tejidos cuanto se quiera. Para
suavizar más aún el contacto de los taponcitos
se puede colocar entre ellos y la piel un pequeño
disco de agárico, que el alfiler atraviesa igual-
mente por su centro.

nero de plantas (Southwellia) perteneciente á la familia de las Bombáceas, cuyas especies habitan en las regiones intertropicales del Antiguo Mundo, y son plantas arbóreas, con las hojas sencillas ó palmeadocompuestas; las estipulas laterales geminadas y caedizas, y las ores generalmente amarillentas, axilares ó colocadas debajo de la yema terminal, más o menos tomentosas anteriormente; cáliz acampanado, quinquéfido, con las lacinias soldadas en el ápice, casi coriáceas, valvadas en la estivación y patentes en la antesis; corola nula; estambres numerosos soldados entre sí por los filamentos, con el tubo estaminal cilíndrico, incluído, los filamentos libres en el ápice y las anteras reunidas sin orden en masas acabezueladas; las flores femeninas tienen el cáliz igual, y 15 á 30 estambres sentades formando una serie sencilla y sinuada que envuelve la base del ovario, éste está formado por cinco carpelos uniloculares situados en el ápice de un carpóforo y unidos entre sí en la porción del eje, con óvulos numerosos insertos en dos series en la sutura ventral, horizontales ó ascen dentes, ortótropos ó anfitropos; estilos unidos y estigmas casi abroquelados; el fruto está forma do por cinco folículos sentados, uniloculares, pa tentes ó revueltos, coriáceos ó casi leñosos, que se abren por la sutura ventral; semillas desnu das, poco numerosas, horizontales ó ascendentes, aovadas ó casi globosas, con la testa coriacea

que recibe el nombre de periostraco; el epitelio,
situado debajo de la cutícula, contiene células
que segregan las sales calizas que forman la con-
cha; el manto está constituído de dos capas epi-
dérmicas, entre las cuales se encuentra un espa-
cio que contiene tejido conjuntivo, lagunas san-
guíneas y fibras musculares; los bordes del man-
to son gruesos; el pie, órgano de la locomoción,
está compuesto de músculos, en los que las fibras
están dispuestas en diferentes direcciones pa-
ra poder verificar diversos movimientos; el pie
lleva en su base una glándula cuya función es
producir el biso, substancia que sirve al animal
para fijarse á los objetos; la glándula bisógena
está formada de una serie de pequeñas cámaras,
en cada una de las cuales se segrega un filamen-
to del biso; los músculos retractores posteriores
del biso son grandes y están insertos encima
del aductor de las valvas; el tubo digestivo es
casi invariable en todas las especies de este gé-
nero; la boca se abre entre los palpos labiales,
que son triangulares; sigue ésta un esófago
corto, después un estómago ancho, que se pro-
longa en un ciego que contiene el tallo cristalino,
de consistencia cartilaginosa; en el estómago
desagua el hígado, glándula muy voluminosa de
color pardo que ocupa la mayor parte de la masa
visceral; el intestino, de paredes delgadas, muy
largo, se termina por un recto que atraviesa el
ventrículo del corazón; éste está situado en la
cara dorsal, y se compone de un ventrículo y de
dos aurículas; el conjunto está cubierto por un
pericardio; el ventrículo envía dos arterias que
conducen la sangre á todos los órganos; la san-
gre cae en los senos, de donde es tomada por las
venas, que la conducen á las branquias y al cora-
zón; el aparato respiratorio comprende dos pares
de branquias, uno interno y otro externo; cada
una de las branquias, replegada sobre sí misma,
está realmente formada de dos hojitas; la bran-
quia externa está plegada hacia dentro, la otra
hacia fuera con relación al manto, y las dos ho
jas limitan un espacio (cámara interbranquial)
en el cual penetra el agua por hendeduras estre-
chas trazadas sobre la superficie de las hojas
branquiales; el aparato excretor está formado
por el cuerpo de Bojanus, saco alargado coloca-
do entre las branquias y el pericardio; la dispo-
sición del sistema nervioso se compone de dos
ganglios cerebroides muy separados uno de otro
y en comunicación por una comisura dorsal; dos
conectivos reunen estos ganglios á otro más
grueso situado en la base del pie, que es el gan-
glio pedioso; los conectivos abrazan el tubo di-
gestivo y forman un collar esofágico, pero de los
ganglios cerebroides salen también dos comisu-
ras largas, que después de traspasar la masa in-
testinal terminan en dos ganglios que se llaman
viscerales ó branquiales. Visto de perfil el siste
ma nervioso de estos moluscos, ofrecería el as-
pecto de un triángulo en que uno de los vértices,
formado por el ganglio cerebroide, está encima
del tubo digestivo, y los otros dos debajo; el sen-
tido del tacto se efectúa por toda la superficie
del cuerpo, pero sobre todo por el borde del
manto y por los tentáculos que lleva; las células
tactiles son elementos aislados de un plexo ner-
vioso situado debajo del epitelio del manto, y se
insinúan entre los elementos vibrátiles de este
epitelio; las glándulas sexuales están dispues-
tas alrededor del hígado y pueden extenderse
hasta la base del pie; rojas en la hembra, blan-
cas en el macho, tienen la misma estructura:
son glándulas arracimadas; no existe en estos
animales órgano para la cópula; la segmentación
del huevo, total y desigual, conduce à la forma-
ción de una gastrula por el procedimiento de in-
vaginación ó epifolia, el velo aparece provisto de
un flagelo central y suele estar muy reducido;
la concha es casi equivalva, auriculada, compri-
mida, cuadrangular ó en forma de un martillo;
el área cardinal muy ancha; la charnela sin
dientes; el ligamento múltiple, alojado en una
serie de fosetas verticales, paralelas, alargadas y
algo aproximadas; la impresión muscular es algo
central y en forma de una lenteja; la valva de-
recha con una escotadura bisal; la impresión pa-
leal es simple.

Para terminar, he aquí la apreciación que de las diferentes suturas hace Malgaigne en su obra citada: «No es fácil decir en qué se diferencian, en cuanto á su resultado, la sutura entrecortada y la ensortijada, ni en qué casos debe preferirse una á otra; tanto es así, que en la práctica se aplican casi indistintamente. Todo lo más, pudiera decirse que la sutura entrecortada tiene el inconveniente de sujetar los tejidos en un anillo de hilo que puede cortarlos si se inflaman y la tumefacción es mucha, mientras que la ensortijada, no comprimiendo, por decirlo así, más que dos puntos opuestos, no es tan fácil que los divida. Por lo que respecta á la enclavijada, sirve muy bien para reunir el fondo de la herida, pero deja los bordes un tanto separados; no será, pues, útil más que para las heridas muy profundas, en las cuales lo primero que debe procurarse es que empiecen á reunirse por el fondo.»

- SUTURA: Zool. Género de moluscos lameli. branquios del orden de los tetrabranquios, familia de los aviculidos, que se caracteriza por tener el cuerpo comprimido lateralmente. En su parte inferior se encuentra el pie y en la cavidad aleal se alojan las branquias. La lámina ectodérmica del manto está formada de una cutícula

Este género contiene cerca de 30 especies, repartidas por las Antillas, costa Oeste de América, de Africa, Mar Rojo, Gran Océano y Australia. El tipo del género es la Sutura semiaurita L.

SUTVELIA (de Southwell, n. pr.): f. Bot, Gé

el ombligo basilar y cubierto por una epidermis carnosa; embrión anfitropo, paralelo al om bligo, con los cotiledones carnosos, convexos por el dorso, iguales, soldados entre sí y con la rai cilla muy corta, diametralmente opuesta al ombligo é ínfera.

SUUISI: Geog. Río del Africa ecuatorial. Formanlo varios torrentes que descienden de la vertiente meridional de los montes Mungambamba ó Munboya, y vierte sus aguas en el lago Nasa, cerca de su extremo N.O., con el nombre de Kanira.

SUVA: Geog. Lago de la prov. de Sinano, región central de la isla Hondo, Japón, sit. al S.0. del collado de Vada ó Vada-Toghe. Lo alimen tan varios arroyos y desagua por el Terin-Gava, uno de los grandes ríos del Japón, tributario del Pacífico. Tiene el Suva 8 kms. de largo por 4 de ancho, y es poco profundo.

- SUVA Ó ARQUIMEDES: Geog. Isla del Archipiélago Cecille, Japón, sit. entre Naka ó Pinace al N.N E. y Akuisi ó Samarang al S.S.O.; 33 kms. Tiene un monte de 1129 m. de alt., que es la cima culminante del archip.

- SUVA PLANINA: Geog. V. SUJA. SUVARNAMATI: Geog. V. SADARMATI.

SUVARNAMUJI: Geog. Río de la costa de Coromandel, India; nace en el dist. de Arcot Nord,

en la vertiente oriental de los Gates de Vellur; corre entre esta cordillera al N. y la de KarvaiMadrás-Bombay; tuerce al N.E.; entra en el tragar al S.; pasa bajo el puente del f. c. de dist. de Nellore, y á los 159 kms. de curso vierte sus aguas en el Golfo de Bengala.

SUVÉE (JOSÉ BENITO): Biog. Pintor francés. N. en Brujas en 1743. M., siendo director de la Escuela Francesa, en Roma en 1807. Aprendio los primeros elementos de su arte en la Academia de su ciudad natal, donde dominaba entonces el gusto francés más que el flamenco. Marchó á París en 1763 para estudiar bajo la dirección de los más distinguidos maestros de su época, y obtuvo el premio de Pintura en 1771. Estuvo después en Roma, donde hizo varios cuadros. Son los principales de este artista los siguientes: La muerte del almirante Coligny; La Resurrec ción; La bajada del Espíritu Santo; El nacimien to de la Virgen; San Francisco de Sales recibien do los votos monásticos de madama de Chantal, SUVEIDA: Geog. V. SUEIDIER. SUVEK: Geog. V. SOVEK.

SUVERBEA (de Sowerby, n. pr.): f. Bot. Genero de plantas (Sowerboa) perteneciente á la familia de las Liliáceas, tribu de las antericeas, cuyas especies habitan en la parte extratropical y oriental de Nueva Holanda, y son plantas herbáceas, perennes, con las raíces fibrosas, fasciculadas, las hojas radicales, filiformes, ensan chadas en la base, escariosas, alternas, situadas exactamente en un plano y provistas de estipu las libres axilares; escapo sencillo, desprovisto

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