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nas y rascadores de hueso y de cuchillos de obsidiana, ya con, ya sin mango, cuyas afiladas hojas tenían sobre un tercio de pie de largas. Instrumentos imperfectísimos todos, pero no tanto que no les sirvieran para hacer vasijas de piedra, de que aún quedan ejemplos. La vajilla, sin embargo, la solían los shoshonis fabricar de tierra cocida al horno. Eran en esto há

biles como ningún otro pueblo de la comarca; hacían con no menos belleza que solidez platos, fuentes y jarros. Labraban también ollas y cestos impermeables. Distinguíanse asimismo por sus elegantes y vistosas esteras de junco y por sus hermosas pipas, unas de verde y transparente piedra, otras de rojo barro. No empleaban algunos shoshonis sino la clava, así en la defensa como en el ataque, pero conocían y usaban los más el arco, la flecha, la lanza, el poggamoggón, el escudo y la cota. El poggamoggon era una especie de rompecabezas compuesto de una piedra, un mango y una presilla ó lazada. La piedra, siempre de mucho peso, colgaba del mango por una cuerda de 2 pulgadas de longi. tud, á veces un simple nervio; el mango tenía como 2 pies de largo; la lazada servía para llevar el arma suspendida de la muñeca. Podía así el shoshoni manejar el poggamoggón sin temor de perderlo, y usar del arco y la flecha sin soltarlo. Mango y piedra solían estar cubiertos de cuero. Los chochones eran aficionados á la lucha. Vivían frecuentemente en guerra y cifraban su orgullo en los escalpes. Ni se satisfacían con arrancar la cabellera al enemigo que habían visto fuerte y bravo en el combate; le arrancaban pedazos de carne y se los comían para infundirse el valor del muerto. Admiraban tanto el ajeno como el propio heroísmo: no era sino muy común que dejaran libres y salvos á los prisioneros que lo hubiesen mostrado en la batalla. A los demás, principalmente si eran mu jeres, los entregaban á las suyas para que los sujetaran á los más crueles tormentos. Como la generalidad de los pueblos bárbaros, valíanse los shoshonis de la emboscada y la sorpresa. Ofrecían y celebraban la paz por medio de la pipa. Esta pasaba de boca en boca luego de celebrado el convenio, y cada embajador echaba el humo en la dirección que mejor le parecía, no sin murmujear votos ó plegarias. Era aquello la más solemne ratificación de los tratados. Distinguíanse los snakes por la destreza en burlar la persecución de sus enemigos. En guerra como en paz, carecían los jefes de las tribus shoshonis de autoridad y fuerza. Para hacerse obedecer no disponían de otros medios que la influencia personal el consejo. Debían unos el cargo á la herencia y otros á su prestigio, pero no gozaba ninguno de privilegios ni de tributos. A menudo empleaba el utah su libertad, si marido, para vender ó jugar á su esposa; si padre, para vender ó jugar a sus hijos. Robaba con frecuencia los hijos y las mujeres de los demás, para también venderlos. Esclavos tenían los snakes, y dueños absolutos se consideraban de sus mujeres é hijas. Castigaban de muerte á la adúltera y entre gaban por precio la esposa fiel al antojo del primer extranjero que pisaba su tienda. Vendían sus hijas, ya adultas, ya niñas, al mozo ó viejo que se las pedía en matrimonio. Casábanse, por otra parte, con tantas mujeres como podían, y las repudiaban por los más frívolos pretextos. No tenían en mucho la castidad de la mujer soltera. Como tantos otros pueblos de América, dejaban en completa libertad á sus hijos varones. En virtudes escaseaban tanto los shoshonis de las montañas y los desiertos, que apenas cabía distinguirlos de los brutos. Eran menos viciosos los shoshonis, de los valles y los ríos, pero tampoco dignos de encomio. No bebían licores los shoshonis porque no los tenían: se apasionaron por el whisky en cuanto lo conocieron. Eran, en cambio, grandes fumadores. Carecían de moralidad los shoshonis y no de creencias religiosas. Hablaban de una región de las almas y de un supremo sér, hombre ó espíritu, que vivía en los cielos. No atribuían gran poder á Dios; pero sí al diablo, á quien daban por auxiliares cuerpos numerosos de duendes y trasgos. Contaban entre éstos á los nenumbis y á los pahonahs (V. esta palabra). Hablaban además los shoshonis de un anciano misterioso por nombre Wankanaga, que miraban como su padre. La mitología de los shoshonis tenía por compañera la Magia, y ponía varones y hembras á merced de unos pocos hombres que se decían favorecidos

por el cielo y árbitros de la vida y la muerte.
Había también entre los shoshonis sus hechice-
ros para el tratamiento de las enfermedades.
Aumentó la religión la barbarie de los shosho-
nis, como la de tantas otras gentes. Quemaban
unos y sepultaban otros los cadáveres; pero des-
truían todos la propiedad del que moría, y no
pocos inmolaban sobre el sepulcro á la esposa
que le fué más querida para que le acompañara
á la región de las almas. Lacerábanse el cuer-
po en señal de duelo y se lamentaban á interva-
los durante semanas y aun meses enteros. Fun-
dándose Bancroft en buenas autoridades, hace á
la lengua shoshoni madre de otras muchas: la
wihinasht, la bannack y la shoshoki, la utah, la
uintaute, la goshute, la piute, la pahute, la paiu-
li, la washoe, la sampitche y la mono; la coman-
che, la moqui, la kizh, la netela, la kechi, la che-
mehuevi y la cahuillo.

SNARES: Geog. Grupo de islotes de Oceanía,
sit. al S.S.O. de la isla Stewart ó Rakuira del

Archipiélago de la Nueva Zelanda. En ellos

anidan multitud de aves marinas.

SNASEN Ó BENI-SNASSEN: Geog. Tribu berberisca de Marruecos, próxima á la frontera de Argelia, entre la orilla dra. del Muluya y la c. marroquí de Uxda, no lejos de Melilla. Véase RIF.

SNEEK: Geog. C. cap. de dist., prov. de Frisia, Holanda, sit. al S.S.O. de Leenswarden, á orilla del Zwete ó Swete, al O. del lago Sneeker Meer, en región baja y pantanosa y en el f. c. de Leenswarden ó Stavoren; 11000 habits. Fab. de loza, relojes de madera, curtidos, etc.; comercio de manteca, quesos y lino. Está sit. en el Waterland frisón, vasta extensión de tierras bajas que circundan lagos, pantanos y mares cortados por numerosos canales en cuyas orillas se ven pequeños molinos.

SNEEUWBERGEN: Geog. Cordillera de la Colonia del Cabo. Su nombre, que significa Montañas Nevadas, es algo exagerado, pues el Compassberg, punto culminante de toda la cadena, no excede de 2738 m. de alt. Se halla entre los 26° 30' y 28° 40' long. E.

SNEHÄTTAN: Geog. Monte del Dovrefjeld, macizo del S. de Noruega. Elévase á 2306 m. de alt., y es el sexto entre los más altos picos de Noruega. Su ascensión, que hizo Esmark por primera vez á fines del pasado siglo, no ofrece grandes dificultades. Es una montaña muy pintoresca y de bizarras formas.

SNELL DE ROYEN (WILLEBRORD): Biog. Astrónomo y geómetra holandés. N. en Leyden en 1591. M. en 1626. Enseñó con distinción Matemáticas en su ciudad natal; encontró el primero, según Vossio y Huyghens, la verdadera ley de la refracción, atribuída comúnmente á Descar tes, siendo también el primero que determinó la magnitud de la Tierra por la medida geométrica y astronómica de un arco del meridiano. De las operaciones geodésicas que emprendió para medir el arco del meridiano comprendido entre Leyden y Soeterwode, da cuenta en su obra Eratosthenes batavus, sive de terræ ambitus vera quantitate. Además se debe á Snell una Trigonometria impresa después de su muerte con el título de Villebrordi Snelli doctrina triangulorum canonice libri quatuor, etc.

SNIATYN: Geog. C. cap. de dist., círculo de
Kolomea, Galizia, Austria-Hungría, sit. en la
o illa izq. del Pruth, en los confines de la Buko-

vina y en el f. c. de Kolomea á Czernowitz; 11000
habits. Curtidos; mercado agrícola muy concu-
rrido.

SNOF: Geog. Río de Rusia. Nace en el panta-
no de Tichikof, en la parte N. del gobierno de
Chernigof, al E. de Novozibkof; recibe por la
dra, el Vaga y por la izq. el Irvanetz, y á los
225 kms. de curso vierte sus aguas en el Desna,
cerca de Bronssilof.

SNOHOMISH: Geog. Condado del est. de Wáshington, Estados Unidos, limitado al O. por el Canal del Almirantazgo del Pugets Sound y al E. por la cresta de los montes Cascadas; 5 616 kms.2 y 2000 habits. Terreno montuoso. Ha dado nombre al condado el río Snohomish, que, procedente del Cascade Range, vierte sus aguas en el Pugets Sound, después de 120 kms. de curso. La riqueza del país es la explotación de bosques. Cap. Snohomish.

SNORRI STURLUSON: Biog. Poeta é historiador islandés. N. en el Dala Syssil, distrito occidental de Islandia, en 1178. M. asesinado en 1241. Fué educado por Jon Loptson, quien en edad temprana le inspiró la afición á los estudios históricos. En 1198 hizo un buen casamiento, llegó á poseer varias aldeas y fijó su residencia en Reykiaholt (1209), en donde mandó construir una especie de fortaleza y baños con fuentes termales. Por sus riquezas é instrucción adquirió gran influencia en la isla. Fué sucesivamente Topso gumada ó intérprete de las leyes, langmand ó presidente de las Asambleas nacionales (1213), gode ó jefe de varios distritos, y lægsa gumadur ó Juez supremo. Dedicábase al mismo tiempo á la Poesía, y sus versos tuvieron gran éxito. En 1218 hizo un viaje á Noruega, en donde tuvo una benevolente acogida del poderoso jarl Skuli, que le hizo ricos presentes, y de allí pasó á Suecia. Durante su excursión se había dedicado á coleccionar antiguas tradiciones y los Sagus escandinavos. Algunos años después de su regreso, en 1224, la partición de los bienes de su madre ocasionó entre él y su hermano Sigwat una contienda violenta que fué la causa de varias muertes. Desde este momento su vida fué de las más agitadas. Habiendo realizado su hijo Urekia una incursión armada en los dominios de su tío Sigwat, el hijo de éste, Sturla, se apoderó de Reykiaholt. Snorri tuvo que huir á Noruega. Marchó al lado del jarl Skúli, abrazó su partido contra el rey Hakon ó Haquin, á quien el jarl quería destronar, y fué nombrado barón y des pués jarl. Hakon proscribió á Snorri, que se fué á Islandia (1238), y luego á Reykiaholt. Vivia en el retiro cuando Gissur, á quien aquél había dado su hija Ingeborg en matrimonio, entró en inteligencias con dos hijas de la segunda mujer de Snorri para apoderarse de sus inmensas riquezas. Sorprendido en Reykiaholt por Gissur, trató Snorri de huir por los subterráneos, pero fué perseguido y asesinado. Se le debe el sistema de la mitología escandinava, llamado Snorra-Edda, en el que insertó además muchos pasajes de las poesías de los escaldas. Snorri reunió tam bién en un cuerpo los Sagas, á cuya colección dió el título de Heimskringla.

SNOWDON: Geog. Montaña del condado de Caernarvon, País de Gales, Inglaterra, sit. 13 kms. al S. E. de Caernarvon. Tiene 1090 m. de alt. y es la cumbre más elevada de toda Ingla

terra.

SNOWY: Geog. Río de Nueva Gales del Sur y Victoria, Australia. Nace en Nueva Gales, en el nudo de los Alpes australianos, con el nombre de Ecumbene, que cambia luego en el de Snowy River ó Río Nevado. Corre hacia el S. rápido y sinuoso á través de un valle encajonado entre los contrafuertes de las cordilleras próximas, entra en Victoria, corre ya á través de una llanura, y va á desembocar en el Pacífico después de un curso de 300 kms.

SNUDI: Geog. Lago del dist. de Novo-Alexandrovsk, gobierno de Kovno, Rusia. Es de forma redondeada y tiene 68 kms.2 de sup.

SNUG 6 ABRIGADA: Geog. Bahía en la costa
S. de la península de Brunswick, Estrecho de
Magallanes. Es una pequeña inflexión de la
costa, sit. á 5 millas al O. del Cabo Izoward, á
la entrada de un valle como de una milla de
ancho. Por la inspección de la carta podría creer-
se que no merece su nombre, pues es completa-
mente abierta, pero sin embargo es un excelen
bahía, ha formado un banco parejo de fango, el
te tenedero. El río del Oro, al desaguar en esta
cual constituye un buen tenedero, pero el escan
dallo sólo acusa conchuelas desmenuzadas. El
islote Lambert, de 12 m. de altura, y las rocas
el
sit. al N.O. de él, en el banco formado por
río, detienen la poca marejada que pudiera en-
trar y forman un espacio abrigado bastante ex-
tenso donde no se sienten los turbonadas. El
mejor tenedero se encuentra en 8 brazas, co-
mo á 2 cables al E. N. E. del islote Lambert. En
la misma dirección hay bastante espacio para
varios buques con un fondo igualmente bueno.
Aunque el río arra-tra una considerable canti-
dad de agua, lo somero y tortuoso lo hace inna-
vegable.

vania, Estados Unidos, sit. en la orilla dra. del
SNYDER: Geog. Condado del est. de Pensil-
Susquehanna, aguas abajo de la confl. de los dos
Susquehanna; 832 kms.2 y 10 800 habits. País

montañoso, rico en hierro y

carbón bastante

y

fértil; riegalo el Penn y el Middle; cereales y tabaco. Ferrocarril de Lewis Town á Selin's Grove, y por el canal lateral al Susquehanna. Cap. Middleburg.

SNYDERS (FRANCISCO): Biog. Pintor flamenco. N. en Amberes en 1579. M. en la misma ciudad en 1657. Discípulo de Pedro Breughel y de van Balen, hizo rápidos progresos y marchó à Italia á perfeccionar su talento. En Roma estudió particularmente las obras de Castiglione, y cuando regresó á Flandes era el primer pintor de animales y frutas de su época. Rubens le confió la ejecución de las frutas y animales que introducía en sus composiciones. Varios lienzos representando cazas, que pintó Snyders para Felipe III de España, extendieron su reputación. El archiduque Alberto, gobernador de los Países Bajos, le llamó á Bruselas, le nombró su primer pintor y le encargó numerosos trabajos. Además de sus cacerías, género en el cual sobresalía, pintó Snyders gran número de cocinas llenas de pescado, legumbres, etc., que gozan de reputa ción merecida. Había hecho un estudio profundo de los animales, que representaba con las actitudes y expresiones más verdaderas y variadas. Era además dibujante excelente y pintor de extremada habilidad. Ejecutó las siguientes obras: una Caza de ciervo; una Caza de jabali; Entrada de los animales en el arca; un Interior de cocina; un Caballo y otros cuadrupedos, etc. También grababa con talento al agua fuerte. Existen 16 planchas suyas representando animales.

SO: pron. poses. ant. Su.

so (del lat. sub): prep. Bajo, debajo de. Hoy tiene uso con los sustantivos capa, color, pena, etc,, so capa de, so color de, so pena de.

la vista de una mujer ataviada y afeitada no es menos perjudicial que los teatros, ni enciende menos el deseo torpe, á la cual con todo esto nos obligamos so pena de pecado mortal, á quitarse los atavios no usar los afeites.

...

MARIANA.

(los religiosos de san Jerónimo mandaron á Diego Velázquez),.. que desarmase la gente, deshiciese la armada, y no perturbase ó pusiese impedimento á la conquista en que estaba entendiendo Hernán Cortés, so color de pertenecerle por cualquiera razón ó pretexto que fuese; etc.

SOLIS.

... se mandó que nadie pudiese cargar frutos ni mercaderías para los puertos del reino ni para fuera de él en navíos extranjeros, so pena del perdimiento del buque y carga, ete. JOVELLANOS.

-So: prep. insep. SUB.

ISO!: Voz que se emplea para hacer que se paren ó detengan las caballerías.

-So: Geog. Aldea del ayunt. de Teguise, p. j. de Arrecife, prov. de Canarias; 295 habits. SOA: Geog. Isla del grupo de las Hébridas interiores, Escocia, sit. al S. de Skye, de la que está separada por el Estrecho de Caol Soa. Divídese en dos partes unidas por un istmo, y tiene unos 5 kms. de long. por 3 de anchura máxima; 100 habits. Pertenece al municip. de Bracadale, condado de Inverness.

-SOA Ó SOKA: Geog. Río del Dahomey, Africa occidental. Nace en la vertiente meridional de los montes Obuso, en el país de los mehis ó mahis, al N. del Dahomey propiamente dicho; corre hacia el S. E., S., O. y S. E.; recibe por la izq. el Agbado, el Hali, el Aditai, el Auadaku unido con el Tauie y otros afl, menos importantes, y por la dra. el Kolfo y el Langhbo, vertiendo finalmente sus aguas en el Ogun ó río de Lagos; 60 kms. al S. de Abeokuta.

-SOA ó SUA: Geog. Laguna salada ó pantano del Africa meridional, sit. en la parte N. E. del Kalahari. Es parte de una gran depresión, cuyo centro ocupa. Tiene unos 100 kms. de long. de N.E. á S.Ó. y anchura varia de 20 á 35. Recibe en su extremidad N. E. el Mata unido con el Maitengite, ríos procedentes de los montes del

Matabele.

SOACHA: Geog Dist. de la prov. de Bogotá, dep. de Cundinamarca, Colombia, sit. cerca del salto de Tequendama, á 2 570 m. de alt.; 2900 habits. Al E. de este pueblo y á una altura de

2 660 m. encontró Humboldt huesos de mastodonte.

SOAGE: Geog. Lugar de la parroquia de Santo Tomé de Piñeiro, ayunt. de Marín, p. j. y provincia de Pontevedra; 129 habits.

SOAGRAÑA: Geog. Aldea de la parroquia de San Martín de Covas, ayunt. de Serantes, partido judicial del Ferrol, prov. de la Coruña; 82 habits.

SOAJO: Geog. Sierra de Portugal, en el Alto Miño; 963 m. de alt. En sus inmediaciones se

halla la v. del mismo nombre con 1900 habitantes, perteneciente á la comarca de los Arcos de Valles de Vez, dist. de Viana.

SOALA: f. Bot. Género de plantas perteneciente á la familia de las Clusiáceas, cuyas especies habitan en las Filipinas, y son plantas arbóreas con el cáliz formado de tres sépalos libres; la corola de seis pétalos biseriados, los de la serie exterior doble mayores que los sépalos y los de la interior muy pequeños; estambres numerosos, con las anteras sentadas, grandes y aproximadas; el ovario libre, globoso, provisto de un estigma puntiforme en su vértice superior: el fruto es una baya globosa, deprimida, unilocular, y cuyo pericarpio está formado por tres capas que se separan en la madurez; semillas numerosas angulosas. Estos árboles tienen las hojas alternas, lanceoladas, enterísimas, y las flores solitarias y opuestas á las hojas.

- SOALA: Geog. V. SOKOLO. SOALOVA: Geog. V. SzoLYVA.

SOAN: Geog. Aldea de la parroquia de Santa María de Lor, ayunt. y p. j. de Quiroga, prov. de Lugo; 105 habits.

SOAN Ó SOHAN: Geog. Rio del Potvar ó meseta de Raval-Pindi, al N.O. del Penyab, India. Nace en el monte Marri, corre hacia el S. y S.O., recibe por la dra, el Karang, el Sil y otros riachuelos de menos importancia, y por la izq. el Ling y el Vadala, y á los 240 kms. de curso vierte sus aguas en la orilla izq. del Indo. En el mismo Penyab hay otros dos ríos de igual nombre, uno de 30 kms. de curso, afl. del Bias por la izq., y otro de 70, afl. del Satley por la dra.

SOANA: Geog. Valle del dist. de Ivrea, prov. de Turín, Piamonte, Italia; recórrelo en toda su long. el Soana, afl. izquierdo del Orco; dirigese hacia el S. y S.S. E. y termina cerca de PontCanavese, donde el Soana vierte sus aguas en el Orco después de un curso de 20 kms.

SOANDA: Geog. ant. C. de la Capadocia, Asia Menor. Hoy Juzghat.

SOANDRES: Geog. V. SAN PEDRO DE SOAN

DRES.

SOANO: Geog. Lugar del ayunt. de Armero, p. j. de Santoña, prov. de Santander; 89 habits.

SOAR: Geog. Río de Inglaterra. Nace en el condado de Léicester, cerca de la frontera del de Warwick; corre primero hacia el N.O. y N. E., y después de bañar á Leicester describe una curva hacia el N. y N.N.O.: pasa al pie del pequeño macizo del Mount Sorrel, riega á Longhborough, y á los 64 kms, de curso vierte sus aguas en el Trent, brazo del Humber, cerca de Kegworth. Su único afl. importante es el Wreak, que se le une por la dra.

SOARES DE SOUZA (PAULINO JOSÉ): Biog. Político brasileño N. en 1807. M. antes de 1875. Poseyó el título de vizconde de Uruguay. Comenzó su carrera pública como Juez de lo criminal en San José, y en seguida como Juez de lo civil en la capital. Más tarde, por nombramiento del regente Feijó, obtuvo la presidencia de la provincia de Río de Janeiro, la cual en 1836 le eligió su diputado á la Asamblea Nacional. Ejerció este último cargo hasta 1854, año en que fué elegido individuo del Senado. Antes había aceptado (1840) el Ministerio de Justicia, que tuvo que dejar dos meses después, cuando subió al trono Pedro II. En 1841 volvió al Ministerio, y esta vez lo desempeñó hasta 1843, tiempo en que aceptó la cartera de Relaciones Exteriores. Habiendo dejado este puesto al año siguiente, se sentó en los bancos de la oposición en el Congreso, y volvió al poder con el Ministerio de 1848 á desempeñar de nuevo la cartera de Relaciones Exteriores, que dejó en septiembre de 1853. Entonces fue nombrado

Consejero de Estado. En 1854 fué creado vizconde, y en 1855 nombrado Enviado extraordinario y Ministro plenipotenciario en Francia, de donde regresó para ocupar un asiento en el Senado. Poseyó muchas condecoraciones extranje ras, y se contó entre los individuos de diversas sociedades científicas y literarias.

SOÁREZ PERALTA (JUAN): Biog. Escritor español. N. en Méjico. Vivía en la segunda mitad del siglo XVI. Compuso un Tratado de la Cavalleria de la jineta y brida, que se imprimió en Sevilla (1580, en 4.°), y un Libro de albeitería, que en Madrid se guarda manuscrito en la Biblioteca Nacional. Su nombre figura en el Catálogo de autoridades de la lengua publicado por la Academia Española.

SOASAR (de so, en sentido de moderación, y asar): a. Medio asar ó asar ligeramente. SOASERRA: Geog. V. SANTA EULALIA DE SOASERRA.

SOATA: Geog. C. cab. de la prov. del Norte, dep. de Boyacá, Colombia, sit. en una planicie inclinada, no lejos del río Chicamocha, á 2044 m. de alt.; 13700 habits. Presenta vista agra dable por la multitud de sauces que adornan los sembrados; hace mucho comercio de azúcar, y es de los pocos lugares donde se produce la palma de dátil.

SOAVE: Geog. C. del dist. de San Bonifacio, prov. de Verona, Véneto, Italia, sit. al N. N.O. de San Bonifacio, cerca de la orilla izq. del Tremegna y de la dra. del Alpone y en el tranvía de vapor de Verona á Lonigo y Cologna; 4000 habits. Muralla de la Edad Media con torres.

SOAVILLA: Geog. Aldea de la parroquia de Santa Eulalia de Cañás, ayunt. de Carral, p. j. y prov. de la Coruña; 89 habits.

SOB: Geog. Río del gobierno de Tobolsk, Siberia. Fórmanlo varior arroyos; corre al S.S. E. y E.S. E., y á los 130 kms. de curso vierte en el Pequeño Obi, brazo izq. del Obi inferior, 32 kins. aguas abajo del puerto de Kucheletka. SOBA: f. Acción, ó efecto, de sobar. - SOBA: fig. Aporreamiento ó zurra. - No me provoques, Juliana, Porque, como se llenen Las narices de mostaza,

Te daré una SOBA que

No merezcas descalzarla, etc.
RAMÓN DE LA CRUZ.

- SOBA (VALLE DE): Geog. Ayunt. formado por los lugares de Veguilla, que es la cab., y los de Aja, Asón, Astrana, Bustancilles, Cañe do, Fresnedo, Hazas, Herada, Incedo, Lavín, Pilas, El Prado, Quintana, Regules, Rehoyos, La Revilla, Rozas, Sangas, San Juan, San Martín, San Pedro, Santayana, Valcava, Valdicio, Villar y Villaverde, p. j. de Ramales, prov. y dióc. de Santander; 3580 habits. Hállase este extenso valle, dice Sáinz de los Terreros (El muy noble y leal valle de Soba, Madrid, 1893), al S. E. de la prov. de Santander, bajo el meridiano de Madrid y los 44° de lat. N.; su población se condensa al Oriente y en las hondona

das, quedando hacia el S.O., grandes peñas, montes y sierras sembradas acá y allá de cabamárgenes de los ríos, es de pobre vegetación en ñas de pasiego. De relativa frondosidad en las los sitios altos; el haya constituye en éstos la mayor parte del arbolado, el árgoma ó aulaga y el brezo cubren el suelo, donde no aparecen escuetas y desnudas las rocas calizas. Es terreno cretáceo todo con variedad y abundancia de calizas, muchas de ellas de grano fino y caprichoso veteado blanco sobre un fondo gris más ó menos azulado, cuyos mármoles podrían ser una gran riqueza si estuvieran baratas las comunicaciones y se necesitaran en los pueblos inmediatos, tan ricos como él en esos materiales de construcción, y por tanto de poco provecho en toda esta zona, pues sólo sirven para cubrir las necesidades de la localidad. Algo más se utilizan ciertas especies arbóreas como el roble, castaño, nogal y haya, de lo que pequeñas cantida des se exportan para la edificación y la industria. En la vertiente N, de la cordillera cántabropirenaica se forma la gran hondonada que constituye la cuenca hidrográfica del río Soba, y en ella se hallan la mayor parte de sus pueblos, pues sólo se encuentran en otras el Prado y Herada, que lo están en la del río de la Cale

ra, Asón, junto al nacimiento del que lleva este nombre, y Valdicio, á las márgenes del Miera. Esa cordillera, que por los Fornos mide 796 m. sobre el nivel del mar, se va levantando según avanza á Poniente hasta 1169 en Lasia, y 1 232 en el Portillo de Lunada. Si se tiene presente que junto à Ramales el territorio sobano sólo se eleva 76 m. sobre dicho nivel, se comprenderán las pendientes enormes entre sitios próximos pero de tan distintas alturas. De la citada cordillera nace en Sandías una estribación formada por el cerro que va á terminar á la peña de Busta y en cuya ladera N.O. se halla el concejo de San Juan y en la cima Hereda. Sobre un pequeño escalón, descendiendo de Sandías á la parte N., se asienta Fresnedo, sostenido por la loma que muere debajo del pico, aguas vertientes á Ríochiquillo y Ríopicote. Otra estribación de la repetida cordillera viene entre Rehoyos y Santayana, y elevándose hasta el pico de Cariñal, que sombrea á Regules, se hunde para dejar paso al río Soba; empieza á subir de nuevo en Veguilla hasta la peña de Aja, y siguiendo por la loma que lleva este nombre forma al Poniente de San Pedro el elevado cono que se Hlama el Mazo, y torciendo al N. va levantandose por La Mosqueta y Hornijo para bajar luego por Aucillo á Salle y Ramales. Otro trozo de inmensa muralla cierra con las dos anteriores derivaciones la parte que se llama el Medio Valle Abajo, con dos profundas cortaduras en la Cubilla y Canal de Aucillo; esa mole ingente, que resguarda á Rozas del Aquilón, se llama la peña de Manzaneda, que remata al Levante con el pico de San Vicente. Así como la cordillera pirenaica se eleva gradualmente según va hacia el ocaso, también se hacen mayores y más confusas sus estribaciones; por ello es difícil formarse idea de las que están al N. del Portillo de Lunada, pues ni son accesibles muchos sitios ni hay para qué recorrerlo. Entre la estribación descrita antes, que cruza por Reguilla y Ayá, y la que apoyándose al O. de Lasia baja por los collados de Asón y forma más adelante la renombrada peña de Rocia, entre ambas estribaciones y la cordillera pirenaica cantábrica están situados los varios puebles que comprende la parte de arriba del Valle, llamada en el país Encimasoba. La principal producción es el maíz; siguen la del trigo y las patatas, y después las de alubias, frutas y verduras. Pero la más importante riqueza de Soba consiste en el ganado vacuno, lanar, cabrío, de cerda y caballar; ha desaparecido casi por completo el mular que tanto producía hace pocos años, y están poco menos que abandonados los restos de antiguos colme

nares.

Recorren el valle los ríos Asón y Soba, éste afl. de aquél. Nace el Soba bajo la peña del Becerral, va de O. á E. hasta recibir por la dra, el río Sanga, y cambia luego de dirección inclinándose hacia el N.; en Regules se le junta por la izq. el Soto ó Ballina, y poco más abajo por la opuesta margen el Ríopicote y Ríochiquillo; al concluir el territorio sobano, cerca ya de Ramales, se le une en Bolaiz el de la Nestosa, y en la v. de la Victoria se entrega al Asón, después de haber movido las ruedas de ocho ó nueve molinos harineros. Se llamó este río Sanga antiguamente, después Mayor ó Gándara, y por lo general de Soba. Plinio, al describir la Cantabria, cita como lo más oriental de ella el río Sanga, que nace junto á Sangas y San Bartolomé, unido al Gándara en Boyen confluye con el Asón en Ramales. Río Sanga, pues, equivale á río de Soba, no á río Asón, como equivocadamente dijeron Aureliano Fernández Guerra en su libro de Santoña y Manuel Assar en la crónica de la prov. de Santander. Pero aquél se rectificó, puntualizándole con exactitud en su conferencia geográfica denominada Cantabria, donde explica magistralmente el origen de la palabra Sanga. No todo el valle, sin embargo, pertenece à la cuenca del Asón. Valdicio está en la del Miera, y hay tam. bién manantiales que vierten sus aguas en afluentes del Ebro, para ser llevadas por éste al Mediterráneo. Efectivamente nacen en territorio de Soba los tres arroyos Zalama, Hozerada y Cerneja, que, unidos en las inmediaciones del Ventorrillo de la Canal, se incorporan abajo de este sitio al río Trueba, el cual, poco más lejos, se junta al Nela, principal afl. que las Merindades de Castilla envían al Ebro. Tres carreteras generales pasan por territorio sobano. La de Laredo á Cereceda, que penetra en él por el puente de

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Bolaiz, sale por el de la Pared, vuelve a entrar después por el de la Nestosa, y cruzando el puerto ó Portillo de los Tornos, llamado también de San Carlos y de San Fernando, pasa en el Ventorrillo de la Canal á la prov. de Burgos. La carretera de Arredondo á Espinosa pasa por Asón, es territorio del valle el que recorre desde aquel lugar á Lasia. La carretera central es la verdadera importante: parte del camino de Laredo á Cereceda en Bolaiz, sube por la dra. del río Soba hasta Regules, donde pasa á la izq., y después de atravesar por los pueblos de Veguilla y Hazas cruza otra vez á la margen dra. para unirse con la carretera de Arredondo á Espinosa en el Becerral. En cada uno de los pueblos del valle hay una iglesia parroquial, pero además son muchos los santuarios, figurando entre los más notables el de Nuestra Señora de Sopeña, sit. en jurisdicción de Veguilla; el de Nuestra Señora de Irias, que pertenece al pueblo de Ajá; y el de Nuestra Señora del Rosario, que es de Rozas. Los tres están colocados en sitios solitarios, en medio de bosques aquél y éste, y en una hondonada con muy reducido horizonte el segundo. Los tres tienen al lado de la ermita la casa para el santero ó beato y una finca productiva junto á la casa. En cuanto à la parte artística, son muy pobres: el de mejor traza arquitectónica es el de Irias. Los Fernández de Velasco, adelantados, camareros mayores y condestables de Castilla, últimamente duques de Frías, ejercieron hasta principios del siglo actual la jurisdicción real en Soba, por medio del corregidor que cada seis años nombraban para este valle y los de Ruesga y Villaverde, y en ausencia y enfermedades por el teniente corregidor que elegían cada año y era siempre vecino del valle. Nombraban también los escribanos alguacil, pero no tenían ningún otro derecho, y sí la obligación de mantener y reparar á sus expensas el Torreón (la torre de Quintana) que servía de cárcel. En lo administrativo y económico el síndico procurador general del valle era quien convocaba y reunía en Veguilla las juntas generales y particulares del muy noble y leal ayunt. de Soba, comunicándoles las órdenes que recibía de la cap., Laredo, donde residía el gobernador corregidor de las cuatro v. de la costa, que compren dían próximamente el territorio de la actual prov. de Santander.

SOBACAL: adj. Perteneciente, ó relativo, al sobaco.

- SOBACAL: AXILAR.

SOBACO (del lat. subbrachium; de sub, debajo de, y brachium, brazo): m. Concavidad que forma el arranque del brazo con el cuerpo.

...: en el molino
Nos topamos anteayer,
Y parando la pollina,
La pellizqué so el SOBACO.
TIRSO DE MOLINA.
¡Al cielo plegue
Que salga un golondrino en el SOBACO
Al que sea enemigo del tabaco!

BRETÓN DE LOS HERREROS.

El cerumen en cuestión abunda sobre todo en los SOBACOs, las ingles, etc.

MONLAU.

- SOBACO: AXILA; ángulo formado por la articulación de cualquiera de las partes de la plan

ta con el tronco ó la rama.

- SOBACO: Zool. Nombre vulgar con que en Cuba y en algunos puntos de la América española designan al Balistes longissimus Bl. y al B. sobaco Rey, peces teleosteos del orden de los pletognatos, familia de los balístidos.

El cuerpo de estos peces es muy comprimido lateralmente, llevando en el dorso y vientre un borde agudo que se ha comparado à una quilla; todo se halla cubierto de tubérculos pequeños ó escamas muy duras, reunidos por grupos y formando compartimientos más o menos regulares, sólidamente fijos en una piel dura Este tegu, mento particular reviste, no solamente el cuerpo propiamente dicho del pez, sino también la cabeza, que por lo regular parece destacarse poco del cuerpo, quedando así todo el individuo cu bierto por una especie de coraza y casco que con dificultad atraviesan los dientes más acerados; pero prescindiendo de esta especie de armadura defensiva, tienen además otros medios poderosos

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para proteger su vida y hacer soltar la presa á los enemigos que les acometen. A menudo erizan una parte de su cola varios aguijones que, aunque pequeños, son muy duros, y como se encorvan hacia la parte superior ensangrentarían bien pronto la boca de los peces grandes que trataran de sujetar á un individuo por aquella parte. De las dos aletas dorsales que tienen, la primera ofrece siempre un radio muy fuerte, grueso y largo, guarnecido de puntas, que oculta una fo seta situada en el dorso, pudiendo levantarse con mucha rapidez à voluntad del animal, en cuyo caso penetra en la boca de los peces que le acometen por la parte superior de su cuerpo, obligándoles al punto á huir. La velocidad con que los sobacos enderezan el radio largo y espinoso de su aleta primera dorsal se ha comparado con la que se lanzaban las flechas en otro tiempo. Las aletas inferiores, ó sean la torácica ó la ventral, presentan en estos peces una conforma ción que no se ha observado todavía en ningún otro genero; con efecto, las ventrales no sólo se hallan reunidas como en los ciclópteros y los gobios, sino que se confunden una con otra, reduciéndose á una sola, hasta el punto de formar á veces un solo radio; bien se halle éste aislado, ó ya le acompañen otros más o menos numerosos, se oculta casi siempre en gran parte debajo de la piel, aunque es bastante grueso y fuerte, y ofrece a menudo púas pequeñas para convertir la aleta torácica en un arma casi tan temible como la primera dorsal, teniendo además la ventaja de proteger la parte inferior del pez contra

Sobaco

los dientes de un enemigo. Este aislamiento en algunos sobacos del radio muy prolongado que se ve en la primera dorsal y en la aleta inferior, y su reunión con otros radios menos poderosos en varios animales de la misma familia, son los caracteres que han servido de base para determinar mejor la descripción de las diversas espe cies del género. La abertura de las branquias de estos peces, bastante estrecha, está situada sobre y muy cerca de las aletas pectorales, y guarnecida de una membrana á la cual sirven de apoyo dos radios. La boca es también muy estrecha, contándose en cada mandíbula por lo menos ocho dientes, siendo los dos anteriores más lar gos, anchos y aplanados de delante a atrás; no terminan en punta y se asemejan á los incisivos del hombre y de los cuadrupedos vivíparos; están reforzados por otros casi semejantes situa dos en el interior y aplicados contra los intervalos de los dientes exteriores. Estos últimos auxiliares figuran á veces en número de seis á cada lado, siendo, como todos los demás, bastante grandes y fuertes. No es, por tanto, de extrañar que estos peces se sirvan de ellos con ventaja para triturar cuerpos muy duros, partiendo, no sólo los corales, cuyos pólipos buscan, y la cubierta sólida que protege á los crustáceos, sino también las conchas. Los sobacos se sirven para

nadar de una vejiga aérea que llevan cerca del dorso, aunque también cuentan con otro medio que les facilita más la facultad de elevarse ó bajarse en el seno de las aguas. Los tegumentos que cubren su vientre son susceptibles de una gran extensión, y cuando el animal quiere pue de introducir en esa cavidad el gas suficiente para producir una dilatación notable; de modo que al aumentar su volumen por medio de un fluido más ligero que el agua, disminuye su peso específico y se eleva en el seno de los mares. Si, por el contrario, trata de hundirse, hace salir de su cuerpo el gas que antes penetró, y cuando el tenor ocasionado por algún contacto repenti no, ó cualquiera otra circunstancia, produce en el pez una compresión súbita, el gas que se escapa ligeramente pasa con bastante rapidez y fuerza á

través de los intestinos, del esófago, de la abertura bucal y de las branquias, para producir una especie de silbido. A pesar de todas estas venta jas nada con dificultad, y es que la piel dura y tuberculosa que cubre la cola le priva de mover

se con bastante rapidez para tener una fuerza progresiva.

Los sobacos viven en las cálidas aguas de la India y América, no teniendo sus costumbres nada de particular; se alimentan principalmente de crustáceos y conchas, y á pesar de su gran tamaño tienen muchos enemigos. Su carne constituye un buen alimento, pero no debe comerse sin gran precaución. En ciertas estaciones los los comen suelen padecer grandes molestias, que á lo cual se debe la creencia de que estos animales contienen un veneno más ó menos activo. No es de extrañar que en circunstancias dadas de lugar y tiempo estos peces, alimentados de moluscos y pólipos cuyos jugos pueden ser mortales el hombre, contengan en sus intestinos para restos de gusanos nocivos que no se tuvo el cuilado de extraer, originándose en consecuencia accidentes más o menos funestos, pudiendo suceder también que el continuo uso de un alimento perjudicial deteriore los jugos alterando las carnes de algunos individuos de la especie, hasta el punto de comunicarles cualidades casi tan deletéreas como la de ciertos animales marinos; á pesar de todo es un hecho demostrado que los peces que describimos no contienen ningún veneno propiamente dicho.

SOBADERO, RA: adj. Que se puede sobar.

- SOBADERO: m. Sitio destinado á sobar las pieles en las fábricas de curtidos.

SOBADO: m. SOBADURA.

haciendo el cirujano acercar una vela en. cendida, y poniéndose apresuradamente unos cristalinos anteojos, le dió una tentadura de

...es confortativo del corazón (el almizcle) | lat. super, superior): adj. ant. Sobrado, exceaplicado por defuera, y bebido clarifica la vis- sivo. ta, encubre la SOBAQUINA y el pestilente olor de la boca.

ANDRÉS DE LAGUNA.

SOBAR (del lat. subigere, remover, labrar, sobajar): a. Manejar y oprimir una cosa repetidamente, á fin de que se ablande ó suavice."

pes.

w

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aquel filósofo había una enfermedad, que cuando le era menester de se desembargar de las cosas SOBEJANAS, y de la vianda, que ha bía rescibido, é non lo podía facer si non con muy gran dolor. Conde Lucanor.

- SOBEJANO Y AYALA (JOSÉ): Biog. Músico y compositor español. N. en Cintruénigo (Navarra) á 16 de diciembre de 1791. M. en Madrid á 14 de septiempre de 1857. A los cinco años de edad comenzó sus estudios de la Música, bajo la

- SOBAR: fig. Castigar, dando algunos gol. dirección de su padre, entendido profesor, y

-SOBAR: fig. Palpar, manosear con demasiada familiaridad y frecuencia á una persona. -¿Me quieres, eh? ¿Me querrás? - Mucho (Y te querria más Si no me SOBARAS tanto).

BRETÓN DE LOS HERREROS.

SOBARBA (de so, debajo de, y barba): f. Correa del freno, que abraza la barba y hocico del caballo, introduciéndola por las correas en que se asegura el bocado.

é la de las espaldas llegaba angosta fasta el colodrillo, é la de los pechos fasta la so. Crónica general de España.

BARBA.

-SOBARBA: Art. y Of. La sobarba necesita asegurarse sujetándola con una hebilla; aun cuando no hace mucha fuerza, sujeta el freno y sirve, alto abajo, y un SOBADO de dedos que parecia animal, si aquélla está bien colocada, arrojar el con la cadenilla de barbada, para que no pueda el

maduraba brevas.

Estebanillo González.

SOBADURA: f. SOBA; acción, ó efecto, de so.

bar.

¿Sabéis lo que resulta con harta frecuencia, de esas compresiones, roces, contusiones, SOBADURAS y cogidas sin arte ni miramiento?...

MONLAU.

SOBAH: Geog. ant. Reino de Siria, sit. en el valle del Líbano; fué sometido por David en el año de 1030 a. de J. C.

SOBAJADURA: f. Acción, ó efecto, de sobajar.

SOBAJAMIENTO: m. SOBAJADURA,

SOBAJANERO: m. prov. And. Mozo que sirve en los cortijos para ir por el recado al pueblo. SOBAJAR (de sobar y ajar): a. Manosear una cosa con fuerza, ajándola.

SOBAJÉLE las barbas, ajéle los bigotes, rasquéle las mejillas, lavéle los labios, y des polvoréle las narices.

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SOBAQUERA: f. Abertura que suele dejarse de propósito en los vestidos, en la unión de la manga y cuerpo á la parte del sobaco.

nin había otra abertura, salvo por do metia la cabeza, é unas SOBAQUERAS por do sa caba las manos.

RUI GONZÁLEZ DE CLAVIJO.

- SOBAQUERA: Pieza con que se refuerza el vestido, interior ó exteriormente, por la parte que corresponde al sobaco.

-COGER á uno LAS SOBAQUERAS: fr. fig. y fam. COGER á uno EL PAN BAJO EL SOBACO.

el socio había cogido al bueno del Provincial las SOBAQUERAS, de tal manera que hacia más caso de él que de muchos padres graves, y era voz común en la provincia que le dominaba. ISLA.

SOBAQUIDO: m. Germ. Hurto que se lleva debajo del brazo.

SOBAQUINA: f. Mal olor que algunos suelen cchar de sí por los sobacos.

TOMO XIX

freno, quedando sin sujeción alguna y el jinete á merced por completo de aquél: es una correa estrecha que no se oprime mucho, para dejar al caballo mover la boca, y por tanto no necesita ser muy resistente.

SOBARBADA (de sobarba): f. Golpe que se le da al caballo tirando de la rienda con algu. na violencia, á fin de refrenarle cuando va inquieto.

- SOBARBADA: fig. Reprensión que se da á uno con palabras ásperas.

lleguéme entonces hacia él, apesarado de haber dicho SOBARBADAS á un amigo tan RIVERA.

caro.

SOBARBO: m. Paleta cruzada en el eje del batán para mover los brazos.

SOBARCAR: a. Poner ó llevar debajo del sobaco una cosa que haga bulto.

- SOBARCAR: Levantar ó subir hacia los sobacos los vestidos.

SOBARRIBA: Geog. Antigua hermandad de la prov. de León, compuesta de los pueblos de Alija de la Ribera, Arcabueja, Carbajosa, Castrillo, Castro de la Sobarriba, Corvillos, Golpejar, Marne, Marialba, Navafría, Paradilla, Represa, Roderos, San Felixmo, San Justo de las Regueras, Santa María del Monte, Santa Olaja de Porma, Santa Olaja de la Ribera, Santiago de Mancilleros, Santibáñez de Porma, Secos, Solanilla, Santovenia del Monte, Tendal, Toldanos, Valdefresno, Valdelafuente, Valdesogo de Arriba, Villacete, Villacil, Villafeliz, Villaboñe, Villamayor, Villaseca, Villaturid y Villavente.

SOBARZO: Geog. Lugar del ayunt. de Penagos, p. j. de Santoña, prov. de Santander; 263 habits.

SOBÁS: Geog. Lugar del ayunt. de Secorun, p. j. de Boltaña, prov. de Huesca; 111 habits.

SOBAT: Geog. Río del Sudán oriental, Africa. Lo forman el Adura ó Uebi y el Yibe ó Yuba, que se unen en los 8° 38' lat. N. y 36° 52′ lon. gitud E.; corre hacia el O. N.O. y se une al Nilo Blanco ó Bahr-el-Abiad, con anchura ya de unos 5 kms. al S. de Jartum, pero á bastante distan cia de esta población, en los 9° 24' lat. N. SOBEJANÍA (de sobejano): f. aut. Sobra, demasía, exceso.

otrosi, catados los sus fechos, face ordenadam nte, é con razón; así que non ha en ellos SOBEJANÍA, nin mengua. Partidas.

SOBEJANO, NA (del b. lat. superānus; del

desde aquella época mostró sus grandes disposiciones en el arte. A los doce años hizo oposición á la plaza de organista de la iglesia de Santa Cruz de Compón y ganó el segundo puesto entre los nueve opositores que se presentaron al certamen. Volvió al seno de su familia para continuar sus estudios, y habiéndose publicado dos años después la vacante de la plaza de organista de la catedral de Pamplona, pidió Sobejano á su padre permiso para presentarse á las oposiciones, plona se presentó al certamen y el tribunal y como se lo negaran huyó de su casa. En l'amcensor le dió por unanimidad el primer lugar, concediéndole la vacante. En la guerra de la Independencia militó á las órdenes del general Mina, el cual le confió la dirección de las bandas de música de su división, Hecha la paz volvió á ocupar su plaza de organista en Pamplona, permaneciendo en esta ciudad hasta 1815, año en que pasó á Bilbao á hacer oposiciones á la plaza de maestro de capilla, que le fué conferida por sus brillantes ejercicios. Poco tiempo después oposición el magisterio de aquella catedral, que se trasladó á León, en donde ganó en rigurosa tuvo que abandonar en 1823, por verse perseguido con motivo de sus opiniones liberales, encaminándose á Madrid. Estuvo oculto en la corte por algún tiempo. Su buen nombre y su honradez á prueba le proporcionaron lecciones de piano y canto en las casas más principales, y en 1.° de septiembre de 1827 fué nombrado primer maestro de piano del Real Seminario de Nobles, por los Jesuítas. Fernando VII le nombró (día 14) primer organista de la Real Capilla de San Isidro de Madrid. Allí Sobejano dió á conocer, no sólo sus profundos conocimientos como profesor, sino su talento como compositor, pues si en el piano se admiran sus composiciones improvisadas llenas de gracia y elegancia, en el órgano se convierten en severas, graves y llenas de unción religiosa. Su ejecución era clara y brillante, distinguiéndose en la mano izquierda por la fuerza y precisión con que ejecutaba. Entre las muchas obras de este distinguido maestro sobresalen sus generalizados Métodos de solfeo y de piano, un oficio de difuntos, una misa de Réquiem á toda orquesta, las Siete palabras y otras muchas composiciones religiosas.

SOBEJO, JA: adj. ant. SOBEJANO.

... quiso, sospirando, alcanzar otras horas SOBEJAS, y no poder holgar entre mil desaventuras, sufriendo deshonras.

PEDRO LÓPEZ DE AYALA.

SOBELLAS & SAN SATURNINO DE SOBELLAS: Geog. Lugar del ayunt. de Las Llosas, p. j. de Puigcerdá, prov. de Gerona; 237 habits.

SOBEO: m. Correa que sirve para afianzar el arado con el yugo.

SOBER: Geog. Ayunt. formado con las parroquias de Santa María de Amandi, San Esteban de Anllo, San Martín de Anllo, San Juan de Barantes, Santa María de Bolmente, Santa Cruz de Brosmos, San Pedro de Canaval, San Martín de Doade, San Salvador de Figueiroa, Santiago de Gundivós, San Martín de Liñarán, San Julián de Lobios, San Nicolás de Millán, San Salvador de Neiras, San Vicente de Pinol, Santa María de Proendos, San Esteban de Refojo y San Miguel de Rosende, y las ayudas de parroquia de San Martín de Abrojo, San Pedro de Bulso, San Jorge de Santiorjo y Santa María de Villaoscura, p. j. de Monforte, prov. y dióc. de Lugo: 8 491 habits. La aldea que da nombre al ayuntamiento se halla en la parroquia de Santa Maria de Proendos y tiene 47 habits. El ayunt. está sit. en el extremo meridional de la prov., al S. de Monforte y entre los ríos Sil y Cabe, en los confines de la prov. de Orense. Terreno montuoso

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en parte; cereales, vino, cáñamo y hortalizas; cría de ganados. Estación de f. c. en los lugares de Canaval y San Esteban de Anllo, ambas en el f. c. de Vigo á Monforte.

SOBERADO: Geog. Aldea del ayunt. de La Vega de Liébana, p. j. de Potes, prov. de Santander; 91 habits.

SOBERANAMENTE: adv. m. Con soberanía. SOBERANEAR: n. Mandar ó dominar á modo de soberano.

SOBERANÍA (de soberano): f. Alteza y poderío sobre todos.

- SOBERANÍA: Dignidad soberana, suprema.

he añadido una nota para explicar mi opinión sobre el famoso dogma de la SOBERANÍA nacional, etc. JOVELLANOS.

- SOBERANIA: ant. Orgullo, soberbia ó altivez.
SOBERANIDAD: f. ant. SOBERANÍA.

Que ley infrangible que á todos ordena,
No es otra cosa sino voluntad
De aquella muy libre SOBERANIDAD,
Que por su juicio las cosas enfrena.

ALVAR GÓMEZ DE CIUDAD REAL.

SOBERANO, NA (del b. lat. superānus; del lat. super, sobre, encima de): adj. Que tiene la autoridad suprema. U t. c. s.

- Dame á besar esa mano, Que un siglo ha que no te veo, Y tanto verte deseo

Como á mi rey SOBERANO.

TIRSO DE MOLINA.

el mismo SOBERANO cuando iba á ocupar á Portugal, observó personalmente la nueva fá brica, etc.

JOVELLANOS.

- SOBERANO: Alto, extremado y singular.

... mira la nobleza, y antigüedad de su casa... la altitud, y inefable gracia, la SOBERANA her.

mosura.

La Celestina.

¡Oh SOBERANA mujer! Tú serás de aquí adelante Laurel que la fama cante.

TIRSO DE MOLINA.

- SOBEEANO: ant. Altivo, soberbio ó presumido.

y

y

públicas ceden el paso á las Monarquías. Entre las potencias católicas, ya como Vicario de Cristo en la Tierra, ya por ocupar el más venerable antiguo de los tronos, disfruta el Sumo Pontífice de la precedencia entre todos los reyes hijos de la Iglesia que preside. Aun por cortesía (é indudablemente en las cortes católicas) se la conceden los príncipes cismáticos y protestantes. Los Estados medio soberanos y protegidos ceden el paso á sus soberanos y protectores; en las mediaciones se da la preferencia al mediador, y en las visitas reales hace la cortesía callar al orgu

los honores reales los Imperios, aunque sea su
noción sumamente vaga, ya que se basa única-
mente en la mayor influencia política algo uni-
versal que disfrutan grandes naciones determi-
nadas. Así los emperadores de Alemania, que
pretendían derivar su derecho y sucesión de los
romanos césares; Rusia, que tomó este título no
sin graves protestas de Francia y España; Austria,
que lo recibió en 1806 al disolverse el antiguo
Imperio germánico, nombre que ahora lleva el
rey de Prusia como jefe del nuevo, fundado en
1871. En 29 de abril de 1876 recibió la reina
de Inglaterra el título de emperatriz de las In-llo, y cede el visitado el primer puesto al sobera-
dias. Después de los emperadores disfrutan de
los honores reales todos los reyes y algunas de
las grandes Repúblicas, como son hoy la fran-
cesa y norteamericana y helvética, y antigua-
mente las de Venecia, Génova, Holanda y la an-
tigua Confederación germánica. El Papa disfruta
de honores reales, no sólo porque aún es verdade-
ro soberano de hecho y de derecho en el Vatica-
no, jamás ocupado por Italia, que expresamente
se los reconoce la ley de garantías, sino también
porque como jefe de la Iglesia católica tiene el
carácter de persona internacional. A más de los
reyes disfrutan, por excepción, los honones reales
los grandes duques reinantes de Alemania el
elector de Hesse. Son las prerrogativas de los
príncipes que disfrutan los honores reales, de las
que naturalmente carecen los que no los tienen,
la de poder usar los títulos y escudos reales;
mandar Ministros de primera clase, y de prece-
der, ya personalmente ya por sus representantes,
á los demás príncipes que no los disfrutan. Si
dentro del reino puede un príncipe llevar su va
nidad hasta el punto de atribuirse todos los ho-
nores que bien le plazca, no puede exigir á las de
más naciones que se los atribuyan, si antes no
lo han reconocido de un modo tácito ó expreso,
lo cual es harto difícil cuando con él se lesionan
derechos adquiridos ó pretensiones formales de
otro príncipe, ó cuando careciendo de verdadero
fundamento pueden causar el desprestigio del
título que con más razón disfrutan otros Estados.
Los plenipotenciarios de las grandes potencias
signatarias del Congreso de Aquisgrán se nega-
ran á reconocer el título de rey que había toma-
do el elector de Hesse, comprometiéndose mu-
tuamente à no reconocer ningún nuevo título
regio sin antes ponerse previamente de acuerdo
con los demás interesados. En cambio las poten-
cias europeas han reconocido sin dificultad algu-
na los títulos de reyes á los monarcas de Ruma-
nía y Serbia.

- SOBERANO: Dro. intern. La forma en que
desarrolla cada Estado el ejercicio de su sobera- Aunque con arreglo á los principios naturales
nía es indiferente al Derecho internacional, siem- de justicia sería regular que en los actos interna-
pre que exista en la realidad un poder públi- cionales hubiese tantas cabezas como Estados en
co capaz de cumplir los deberes que impone la ellos intervienen, al requerir el buen orden que
coexistencia de las naciones. La autoridad supre- haya quien dirija las negociaciones presidiendo
ma en el Estado puede ser ejercida por un pre- á los demás, los celos y ambiciones de los prín-
sidente de república ó por rey de derecho herecipes y sus legados han dado margen á cuestio-
ditario, mas siempre será preciso un poder pú.
blico que gobierne y rija la nación, para que pueda
ejercer su voz y voto en la Asamblea que formen
todas reunidas, concretando en persona o corpo-
ό
ración determinada la representación del Estado.
Como dice Olivart, á quien seguimos, los cambios
de gobierno, sea en su forma ó en la persona fí-
sica del soberano, en nada alteran las obligacio.
nes y derechos internacionales. Lo único que
prescribe, no sólo la ley de las gentes, sino la cor-
tesía internacional, es que los gobiernos se den
mutua noticia de los cambios que en su seno ocu-
rran. Al perder un príncipe la soberanía perso-
nal concluyen con ella todas las facultades y ho-
nores que como á tal el Derecho internacional le
señala; únicamente por respeto á la desgracia y
á la fenecida grandeza han continuado algunas
naciones prestando por cortesía á los príncipes
desposeídos los honores é inmunidades personales
que antes de derecho les correspondían.

Los Estados independientes son de derecho iguales entre sí; de la misma igual consideración teórica participan naturalmente los soberanos que los representan. Mas si respecto á los Estados la fuerza de sus medios de agresión y defensa han hecho introducir la distinción entre grandes y pequeñas potencias, entre los monarcas el orgullo y la vanidad ha creado cierta distinción en el ceremonial cortesano internacional. Hase distinguido en primer lugar entre naciones y príncipes que poseen honores reales de aquellos que no les tienen, y después han pretendido unos monarcas preceder á otros en las reuniones y actos internacionales. Disfrutan en primer lugar

no que le honra con su visita. Para evitar el nacimiento de estas cuestiones, tanto más graves cuanto que en ellas se interesa únicamente el amor propio, hanse empleado varios artificios, ya el alternado, por el cual se cambia sucesiva. mente el primer lugar ó el orden de las firmas, atendiendo por ello á la suerte ó al orden de los nombres en el alfabeto francés (es decir en sus nombres franceses), la declaración de que todo sitio es igualmente preferente, ó haciéndose que sean iguales, v. gr. firmando en círculo, ó sentándose los plenipotenciarios en mesa redonda (así se ha hecho en las modernas conferencias), etcé. tera, y búscase en último caso un medio en el que queden integros los derechos y pretensiones de todos; así, cuando la paz de los Pirineos, estaban españoles y franceses cada uno en su territorio. Cuando no hay otro recurso y no quiere tolerarse, asintiendo, la mala educación de otro, ó se expiden solemnes reversales de que tal hecho no servirá de precedente, ó si se juzga de más entidad el puntillo que el acto internacio nal de que se trata, se abstiene el ofendido de asistir y tomar parte en él. Una evidente manifestación de la independencia é igualdad de los soberanos, es que nunca han querido aceptar la lengua de ninguno de ellos como medio único oficial y solemne de comunicación internacional. Hasta el siglo XVIII se redactaron los grandes tratados en latín (así lo están los de Westfalia, Utrecht, etc.); seguíale después en preponderancia, mientras duró su apogeo, la lengua espa ñola; hoy es más común, sobre todo tratándose de naciones que tienen habla distinta, la francesa, pero cuidándose la mayor parte de las veces de repetir la protesta del tratado de Viena, que si se hace no es con intención de constituir costumbre alguna. Si hay lengua común, ésta se usa; pero si no, se escriben las comunicaciones diplomáticas en la propia, acompañando una tra ducción al lenguaje del gobierno que la recibe. Turquía quiere recibir en árabe todas las notas que se le dirijan.

ánimo y apetito desordenado de ser preferido á SOBERBIA (del lat. superbia): f. Elación del

otros.

No hay claridad de virtud
Que SOBERBIA no escurezca.
ALONSO DE BARROS.

- SOBERBIA: Satisfacción y desvanecimiento de las propias prendas con desprecio de los de

más.

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la pompa engendra SOBERBIA; y la SOBERBIA, ira. SAAVEDRA FAJARDO.

- SOBERBIA: Exceso en la magnificencia, suntuosidad ó pompa, especialmente hablando de

los edificios.

- SOBERBIA: Cólera é ira expresadas con acciones descompuestas ó palabras altivas é injuriosas.

- SOBERBIA: ant. Palabra ó acción injuriosa. SOBERBIAMENTE: adv. m. Arrogante y alti

nes reñidas sobre la presidencia. En vano quiso
Julio II determinar el orden entre los príncipes
cristianos por medio de una famosa bula, y trató
el Congreso de Viena de imprimir también otro
notable progreso en el derecho de las gentes, es-
tableciendo principios fijos y concretos sobre la
precedencia. Fué imposible en el primer caso,
por el escaso influjo que ya por aquellos días
disfrutaba la Iglesia en las relaciones interna-
cionales. La comisión nombrada en el Congreso
de Viena tampoco pudo formar el reglamento de
precedencia, por haber surgido la dificultad sobre
cuál de los tres rangos en que se dividían los
Estados, en razón á su categoría, se clasificaban
las Repúblicas. Han pasado ya, por fortuna, los
tiempos en que los séquitos de los embajadores
reñían sangrientas batallas para decidir cuál de
sus amos debía pasar el primero, ni se interrum-
pe la negociación de los tratados, de los que de-
pende la salvación de un pueblo ó la prosperidad
de una nación, por fútiles piques sobre quién
debe ocupar la mejor silla ó ser el primero en
estampar la firma al pie del nuevo tratado. Al-
gunos soberanos han pretendido la precedencia
sobre los demás; mas hoy, que ha perdido la cues-
tión la mayor parte de su importancia, se sigue
como regla general de precedencia que los Es-
tados con honores reales van antes que aquellos
que no los tienen. Y entre los primeros, los que
propiamente lo son (las testas coronadas), prece- SOBERBIO, BIA (del lat, supèrbus): adj. Que
den á los demás, que únicamente participan de tiene soberbia ó se deja llevar de ella.
ellos por concesión de derecho, como son los
grandes duques. En este sentido puede adaptar-
se la opinión de aquellos que creen que las Re-

vamente.

...

joh! cuántos ingenios, celebrados en el mundo SOBERBIAMENTE con la velocidad de sus plumas, se perdían de vista.

COSME GÓMEZ DE TEJADA.

- SOBERBIAMENTE: fig. Con notable perfección ó magnificencia.

SOBERBIAR (del lat. superbire): n. ant. Ex

SOBERBECERSE.

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