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y la tripotásica 2SiTu12OKH5 + 25H2O: la primera se prepara proyectando por pequeñas por ciones tungstato ácido de potasio en agua hirviendo que tenga sílice en suspensión, y neutralizando de tiempo en tiempo por algunas gotas de ácido clorhidrico; cuando el líquido ya no precipita con dicho ácido se filtra en caliente y se deja enfriar después de filtrado, con lo que se deposita el cuerpo de que se trata en forma de costras cristalinas, que recristalizadas en agua hirviendo aparecen compuestas de pequeños cubos, si bien birrefringentes, solubles en 10 veces su peso de agua á 18° y en tres á la ebullición, y que calentados á 100° pierden 10 moléculas de agua. La sal tetrapotásica se produce añadiendo á la disolución de la anterior gran exceso de ácido clorhídrico y se presenta en prismas hexágonos regulares apuntados por pirámides bastante obtusas, eflorescentes, solubles en tres veces su peso de agua á 20°, y que calentados á 100 no sólo pierden toda su agua de cristalización, sino también una molécula de la de constitución. Finalmente, la sal tripotásica se forma concentrando las disoluciones de la sal neutra en presencia de un exceso de ácido sulfúrico; se precipita primero un cuerpo blanco y pulveru lento y después cristales de la sal tetrapotásica, pero si se dejan estos dos cuerpos en contacto con las aguas madres desaparecen, siendo reemplazados por prismas clinorrómbicos cuya inclinación es de 102°,5 y apuntados en la base: esta sal es inalterable al aire, pero redisuelta en agua se descompone, originando por concentración sucesiva del líquido: 1.° la sal tetrapotásica hexagonal; 2. algunos cristales de sal tripotásica; y 3 cristales romboédricos de ácido silicotúngstico, unido á 0,6 por 100 de potasa.

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Si se trata la disolución de ácido silicotúngstico por carbonato bárico hasta que comience á formarse precipitado de sal neutra casi insoluble, y se concentra el líquido filtrado, se forman cristales prismáticos que en contacto de las aguas madres son reemplazados por romboedros más hidratados: los primeros están constituídos por la sal bárica ácida con 14 moléculas de agua de cristalización, y los segundos por el mismo cuerpo unido á 22 moléculas de dicho líquido. Además existe la sal neutra ó tetrabárica casi inso. luble.

Los silicodecitungstatos son todos muy inestables y muy solubles, pero dada su poca importancia no se indicarán sino el amónico y el potásico: el primero, SiTu, 6O36(NH4)2+8HŎ, se obtiene fácilmente haciendo hervir la sílice gelatinosa con el tungstato ácido de amonio y añadiendo de tiempo en tiempo amoníaco durante la concentración; cristaliza esta sal en cortos prismas ortorrómbicos, cuyas caras M forman un ángulo de 119°, muy solubles en agua, y que calentadas á 100 pierden 4H.O. La sal ortopotásica preparada directamente neutralizando el ácido silicodecitúngstico por el carbonato potásico se presenta, ya en costras cristalinas, ya en prismas aciculares, ya en laminillas manielonadas, formas que corresponden á diferentes grados de hidratación.

SILICOTÚNGSTICO (ACIDO): adj. Quím. Con este nombre se designan tres cuerpos descubier. tos y estudiados por Marignac, que se producen cuando se disuelve la sílice gelatinosa en los tungstatos alcalinos; de ellos dos son isómeros y resultan de la combinación de una molécula de anhidrido silícico, 12 de anhidrido túnsgstico y cuatro de agua, y el último se diferencia de los otros dos en que la cantidad de anhidrido túngstico se reduce à 10 moléculas.

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El ácido silicoduodecitúngstico, SiTu, 2OHg= SiO.. 12TuO. 4 H.O, se forma al estado de sal potásica disolviendo la sílice gelatinosa en el tungstato ácido de potasio, y para aislarle se trata cl líquido resultante de esta disolución por nitrato mercurioso, que precipita silicotungstato mercu rioso insoluble, el cual se descompone después de bien lavado por la cantidad exactamente necesaria de ácido clorhídrico; eliminado el poco mercurio que pudiera quedar mediante el hidrógeno sulfurado, se concentra el líquido filtrado y se le abandona á la evaporación lenta para que cristalice el ácido con 29 moléculas de agua en octaedros derivados del prisma recto de base enadrada (sistema cuadrático), voluminosos, brillantes, ligeramente amarillentos y eflorescentes; estos cristales, calentados, empiezan á fundirse á 36°, son completamente líquidos á 53, y si en

tonces se deja solidificar la masa cristaliza con 22 moléculas de agua, pudiéndose obtener tam bién este hidrato haciendo evaporar la disolución del ácido silicotúngstico en agua fuertemente acidulada con ácidos clorhídrico ó sulfúrico. Calentado el cuerpo de que se trata á la temperatura de 100 pierde 25 moléculas de agua; mantenido largo tiempo á 220° pierde seis más, de las cuales dos son de constitución, y se le puede someter á 350° sin que deje de ser soluble en agua, si bien á mayor temperatura se convierte en una mezcla de anhidridos silícico y túngstico ambos insolubles. Es muy soluble en agua y alcohol, y su disolución alcohólica, tratada por su propio volumen de éter, abandona una capa siruposa soluble en agua.

Según se ha dicho anteriormente, existe un cuerpo isómero del que se acaba de indicar, y del que se le diferencia denominándole ácido tungstosilícico, por lo que su estudio se hará en la palabra correspondiente.

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Elácido silicodecitúngstico, SiTu,036 Hs=SiO2. 10TuО3.4H,O, incristalizable, así como la mayoría de sus sales, se forma disolviendo la sílice gelatinosa en el tunsgato ácido de amonio y se aísla tratando esta disolución por nitrato argéntico y descomponiendo el precipitado bien lavado en agua fría con ácido clorhidrico, teniendo la precaución de no emplear éste en exceso, pues facilitaría la descomposición del ácido que se busca al evaporar el líquido; cuando después de tomadas estas precauciones la operación ha tenido feliz éxito, cosa que no sucede siempre, la concentración del líquido en el vacío y sin elevar la temperatura da por resultado el que se forme una masa vítrea, perfectamente transpa rente, que después de bien desecada no cambia de peso al calentarla á 100°, y que es muy delicuescente, produciendo un curioso fenómeno de decrepitación, debido sin duda al aumento de volumen que experimenta bajo la influencia de la humedad. Este ácido vítreo contiene tres moléculas de agua de hidratación, y su disolución acuosa no puede evaporarse sin que se transforme en ácido tungstosilícico.

SILICUA (del lat. siliqua): f. Peso antiguo, que era de cuatro granos.

...

SILICUA es una parte de ciento y cuarenta y cuatro de una onza.

ΜΟΥΑ.

- SILICUA: Fruto simple, seco, abridero, bivalvo, cuyas semillas se hallan alternativamente adheridas à las dos suturas; como el de la mosy el alhelí.

taza

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SILICUA por la vaina de cualquier fruto, aunque también se toma por cierto peso. ANDRÉS DE LAGUNA.

..., (el algarrobo tiene) fruto de grano duro en vaina ó SILICUA.

OLIVÁN.

- SILICUA: Dot. Este fruto pertenece siempre á plantas correspondientes á la familia de las Cruciferas, y tiene como condición esencial que su longitud sea muy marcadamente mayor que su diámetro, generalmente cuatro veces mayor

cuando menos. Está formado por dos carpelos abiertos y soldados entre sí formando un ovario realmente unilocular, pero que parece bilocular porque en él se forma un falso tabique que resulta de la prolongación de los tejidos de la placenta. Este falso tabique está formado exclusivamente por tejido celular, y generalmente es muy delgado, pues queda reducido á una lámina transparente, blanca ó de color sumamente claro, que separa las semillas que corresponden á cada uno de los dos carpelos. Este fruto es casi siempre dehiscente, alguna vez no lo es, y se corta por planos transversales en tantos aquenios como semillas contiene (Raphanus). Las valvas se des prenden al efectuarse la dehiscencia, y algunas veces se prolonga por encima de éstas constituyendo un apéndice de forma va riada (Sinapis, Eruca).

Silicua

-SILICUA: Bot. Género de plantas (Siliqua) perteneciente á la familia de las Leguminosas,

subfamilia de las papilionáceas, cuyas especies habitan en la región mediterránea, y son plantas arbóreas, con tronco grueso, hojas alternas, perennes, imparipinnadas, con dos ó tres pares de folíolas elipticas algo redondeadas, coriaceas y brillantes por el haz, y flores rojizas, pequeñas, pedunculadas y formando racimos axilares y legumbres grandes con pulpa azucarada; flores polígamas ó dióicas, con cáliz pequeño, quinquepartido y caedizo; corola nula; estambres sobre un disco hipogino abroquelado, con cinco senos obtusos y más largo que el cáliz, de cuyo borde nacen los filamentos filiformes, libres, y las anteras elíptico-oblongas, escotadas por uno y otro extremo y longitudinalmente dehiscentes; ovario cortamente pedicelado, comprimido, curvo, casi en forma de hoz y multiovulado; estigma sentado, casi acabezuelado y obtusamente escotadobilobo; legumbre lineal, comprimida, con las suturas muy gruesas y bisurcadas, coriáceas, dehiscentes, pluricelulares por existir falsos tabiques transversales formados por tejido pulposo; endocarpio cartilagineo; semillas aovadas, comprimidas, con ombligo basilar y testa córnea; endopleura membranacea y albumen carnoso y poco abundante; embrión recto, con los cotiledones carnosos, casi planos, la raicilla muy corta y aguda, y la plúmula cónica y muy me nuda.

- SILICUA: Zool. Género de moluscos de la clase lamelibranquios, orden tetrabranquios, familia solénidos. Los caracteres más importantes que distinguen este género son los siguientes: bordes del manto franjeados; sifones medianamente largos, reunidos; pie cilíndrico, alargado, ensanchado y truncado oblicuamente en su extre midad; palpos labiales largos y agudos; la concha de lados desiguales, transversalmente oblonga, ligeramente arqueada, comprimida, redondeada en su extremidad; borde anterior corto; la charnela lleva á la derecha dos dientes cardinales (uno anterior vertical y otro posterior oblicuo), y en la izquierda tres dientes cardinales, de los cuales el posterior es oblicuo; interior de las valvas consolidado por láminas de refuerzo ó claví culas; una de éstas sale de la charnela y se dirige casi verticalmente hacia el borde ventral; la otra es casi horizontal y está muy aproximada al borde dorsal; seno paleal corto y redondeado.

La especie típica (Siliqua polita Wood.) de este género se encuentra en las costas O. y E. de la América del Norte, India, China y Japón.

SILICUARIA (de silicua): f. Bot. Género de plantas (Siliquaria) perteneciente á la familia de las Caparidáceas, cuyas especies habitan en las regiones tropicales y templadas, y son plantas herbáceas, generalmente anuales, con las hojas sencillas o frecuentemente formadas por tres á siete folíolas aserradas; flores solitarias ó dispuestas en racimos terminales; cáliz cuadripartido, persistente ó caedizo; corola de cuatro pétalos insertos sobre un disco, sentados ó unguiculados, casi iguales, con estivación empizarrada; cuatro ó seis estambres insertos sobre un disco pequeño hemisférico ó casi globoso, con los filamentos filiformes, desiguales en la mayoría de las especies, arqueados, y las anteras biloculares y longitudinalmente dehiscentes, ovario sentado ó pedicelado, unilocular, con óvulos anfitropos numerosos, insertos sobre placentas intervalvares; estilo muy corto ó nulo, y estigma obtuso y casi orbicular; el fruto es una cápsula silicuiforme, sentada ó muy brevemente pedice lada, comprimida, unilocular, bivalva, con las valvas caedizas, que se desprenden del falso tabique formado por las placentas y en el cual se hallan insertas las semillas. Estas pueden ser pocas ό muy numerosas, según la especie, y son arriñonadas, con la testa áspera; embrión arqueadoplegado, sin albumen, con los cotiledones incumbentes y la raicilla cónica.

- SILICUARIA: Bot. Género de plantas perteneciente á la familia de las Rutáceas, tribu de las diosmeas, cuyas especies habitan en el Cabo de Buena Esperanza, y son plantas fruticosas, con las hojas alternas, pecioladas, compuestas por tres folíolas ó rara vez por dos, y las inferiores sencillas; flores terminales, muy pequeñas, dispuestas en panoja; cáliz muy corto, con cuatro ó cinco dientes; corola formada por pétalos lineales en igual número; cuatro ó cinco estambres hipoginos más cortos que los pétalos; ovario libre, con tres estilos y otros tantos estig mas. El fruto es una cápsula de la forma y ta

maño de un guisante, umbilicada, con cuatro surcos, cuadrilocular y que se abre por dehiscencia loculicida en cuatro valvas; semillas en nú mero de cuatro.

- SILICUARIA: Bot. Género de plantas perte. neciente al tipo de las talofitas, clase de las algas, orden de las feosporeas, familia de las Fucáceas, cuyas especies habitan en la parte septentrional del Océano Atlántico, y presentan en la base del talo un ensanchamiento discoideo formado por un tejido de consistencia coriacea; las frondes son planas, lineales, con las ramas alternas, pinnadorramificadas, engrosadas en la base formando aerocistos y llevando en la parte superior conceptáculos ó receptáculos fructíferos situados alternadamente; aerocistos pedunculados, comprimidos, lanceolados, con la cavidad dividida en varias celdas por medio de tabiques transversales paralelos, cuya situación se acusa al exterior como angostamientos, y terminados por una laminita foliácea mucroniforme; receptáculos pedunculados, comprimidolanceolados, con los conceptáculos tubiculiformes esparcidos y provistos de un ostíolo.

-SILICUARIA: Zool. Género de moluscos de la clase de los acéfalos, orden de los sifonados, familia de les vermétidos, sección de los tubu libranquios, que se caracterizan por tener la concha tubular, irregularmente contorneada, pero siempre en espiral y abierta en su extremidad anterior. El animal es vermiforme y presenta en un solo lado del cuerpo un peine brauquial compuesto de un gran número de hojitas como tubuladas.

La especie más notable es la Silicuaria anguina, notable sobre todo por su forma particular, muy semejante al reptil á que debe su nombre específico.

Son muy pocas las especies conocidas de este género, y todas ellas son propias de los mares de la India.

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SILI

por su menor longitud, que es igual que la an. chura (Alyssum), menor (Biscutella), ó poco mayor (Draba, Erophila); en general puede decirse se califican de silículas todos los frutos de crucíferas cuando la longitud no pasa de ser á lo sumo doble que el diámetro. La forma de las silículas puede variar bastante de un género á otro, pues las valvas, comprimiéndose en un plano normal al del tabique medianero, originan formas curiosas triangulares (Bolsa de pastor), escotadas (Thlaspi), bicirculares (Biscutella) ó samaroideas (Isatis). Su constitución es siempre la misma que la de las silículas, pues se hallan formadas por dos carpelos abiertos y soldados entre sí, formando un ovario unilocular que parece bilocular por la forma de un falso ta bique.

e

Silicula

SÍLIDOS (de silio): m. pl. Zool. Familia de gusanos de la clase de los anélidos, orden de los quetópodos, establecido por Savigny y adop tado universalmente.

Casi todos los suidos conocidos son anélidos de cuerpo pequeño y lineal, compuesto de anillos cuyo número parece estar en relación directa con la talla de las especies. La cabeza tiene en general, con muy poca diferencia, el mismo diá metro del cuerpo, que es más o menos lineal, y se atenúa sólo hacia la extremidad ó bien ter mina bruscamente; casi siempre existen las antenas y los ojos, siendo variable su número. Independientemente de estos órganos, de que están provistos los más de los anélidos, la cabeza de los sílidos presenta a menudo por delante prolongaciones particulares, designadas por varios naturalistas con el nombre de lóbulos frontales ó labiales, porque están situados por delante de la trente y resultan del desarrollo de los tejidos que hay en la parte anterior de la boca. Estos lóbulos pueden estar separados del todo y ser distintos, de modo que simulen una especie de antenas inferiores, ó bien hallarse soldados enteramente, en cuyo caso figuran un tercer anillo cefálico anterior. El anillo bucal es muy distinto de la cabeza en la mayor parte de las especies; casi siempre tiene por lo menos un tu bérculo, y con frecuencia muchos más; también algunas especies están provistas de ojos. Los pies constan por lo regular de un remo, y á menudo se ven también los dos cirros, pero el inferior falta en varios géneros y el superior desaparece en las especies de uno. De ordinario se observa también que sólo existe un haz de sedas, aunque

Aparecen las especies fósiles de este género en el piso eoceno del terciario, siendo la primera que puede citarse la Spinosa, procedente de Quinse-Lamotte, continuándose posteriormente en las formaciones parisienses del mismo departamento del Oise las especies lima de Acy-enMultién, la multistriata, de Maquemont, y la oclusa, procedente de Mouchy-le-Chatel; como especie americana procedente del Alabama que es la Vitis, en las formaciones superiores del mismo piso que son la surcata y la dubia, procedentes de las mismas localidades francesas; en el piso falúnico pueden citarse la subanguina, procedente de Turín, y que se presenta también en las formaciones pliocenas; la terebella, que se encuentra en el Piamonte y en el departa-á veces se cuentan dos; las sedas pueden ser senmento del Maine y Loira; y la Grantii, procedente de Runn, en la India inglesa.

SILICUASTRO (de silicua): m. Bot. Género de plantas (Siliquastrum) perteneciente á la familia de las Leguminosas, subfamilia de las cesalpiniáceas, tribu de las soforeas, cuyas especies habitan en la Europa meridional y Norte América, y son plantas arbóreas, cuyas hojas aparecen después de la antesis, y son sencillas, acorazonadas en la base, enteras y palmeado nerviadas; pedicelos unifloros, naciendo en gru pos irregulares sobre el tallo y las ramas; cáliz ancho, urceolado, casi oblicuo en la parte anterior y con cinco dientes muy cortos y obtusos; corola casi amariposada, con los pétalos unguiculados, el estandarte ascendente, semejante à las alas y tan largo como éstas, y la quilla formada por dos pétalos libres, rectos y más largos que las alas y el estandarte; 10 estambres libres, ascendentes, y los interiores algo más largos; ovario cortamente pedicelado, linealoblongo y multiovulado; estilo filiforme, ascendente, y estigma obtuso; legumbre oblonga, delgada, comprimida, con la sutura seminifera provista de una aleta estrecha y dehiscente por el borde opuesto y con semillas numerosas; éstas son trasovadas y con albumen abundante; embrión recto, con los cotiledones planos, la raicilla corta y la plúmula apenas perceptible. SILÍCULA (del lat. silicŭla ): f. Silicna casi tap larga como ancha; como el fruto de la coclearia.

SILÍCULA: Bot. Este fruto corresponde siempre a plantas pertenecientes à la familia de las Cruciferas, y tiene grandes analogías con el silicua, del que generalmente sólo se diferencia!

cillas ó compuestas; estas últimas, mucho más comunes, tienen casi siempre la forma acostumbrada. La trompa existe siempre en las especies de esta familia, y sus tres regiones aparecen perfectamente marcadas, excepto, tal vez, en algún género; en todos los demás se reconocen bien las regiones faríngea, dentaria y esofágica. La pri mera es siempre muy estrecha y suele extenderse en línea recta; la segunda ofrece en casi todos los sílidos un aspecto muy característico, pues forma una especie de molleja musculosa, de paredes gruesas, y puede estar armada de un nú mero de dientecillos muy reducido ó considerable. La región esofágica, que sigue á la molleja, recuerda en general, por su estructura y dimensiones, la region faríngea, aunque es generalmente corta. Las glándulas salivales corresponden á la última región de la trompa; unas veces se asemejan á pequeñas masas granujientas y otras á simples ciegos. El intestino que forma la continuación de la trompa está dividido comúnmente por estrechamientos bien marcados, que corresponden á los tabiques interanulares. La respiración es en todos los sílidos exclusivamente cutánea, ó por lo menos no se ve en estos animales ningún aparato respiratorio especial. No existe ningún vaso en un gran número de especies, siendo, por lo tanto, evidente que no hay sangre propiamente dicha, sino un líquido que llena la cavidad general, y que representa aquélla, la linfa, el quilo, etc.

Estos animales ocupan una extensa área de dispersión: se les encuentra en casi todas las costas de Europa, y sobre todo en las que baña el Atlántico, abundando particularmente en las de la Gran Bretaña.

Siete son los géneros que comprende esta fa

SILI 135 milia: el Syllis, Odontosyllis, Pterosyllis, Exogone, Antolitus, Proceraca y Pollicita.

- SÍLIDOS: Zool. Familia de hemipteros del suborden de los homópteros, que se caracterizan por tener las antenas de 10 artejos terminados en dos sedas; ambos sexos tienen élitros y alas; piadas para saltar y provistas por debajo de una la cabeza es ancha y triangular; las patas aprovejiguita membranosa y de dos ganchos.

Todos los sílidos habitan en Europa; viven en los árboles y en las plantas, alimentándose de la savia que chupan. Varias especies están cubiertas, lo mismo en el estado de larva como en el perfecto, de una materia algodonosa blanca.

SILILLICA: Geog. Cordillera y pico en la provincia de Tarapacá, Chile, sit. en la parte E. y confines de Bolivia, en la región andina. El pico, sit. en los 20° 20' lat. S., tiene 5 530 metros de alt.

SILILLOS: Geog. Aldea del ayunt. de Fuente Palmera, p. j. de Posadas, prov. de Córdoba; 239 habits.

SILIMANITA (de Silliman, n. pr.): f. Miner. Silicato de alúmina casi puro y anhidro, pues sólo contiene hierro en proporciones tan exiguas que no pasan del 1 al 2 por 100 en los ejempla res que lo contienen más abundante; en muy pocos se han determinado cantidades todavía menores de agua y de magnesia. Preséntase la silimanita en largos prismas, casi siempre acanalados y sin clara terminación la mayor parte de ellos; pertenecen al sistema del prisma ortorrómbico y hállanse dotados por lo común de una exfoliación fácil; los prismas suelen aparecer como aplastados, atravesando filones de cuarzo compacto en ciertos gneis; otras veces encuéntrase el mineral que nos ocupa en masas fibrosas compuestas de fibras muy unidas y apretadas, colocadas paralelamente unas á otras, y quizás se han hallado cristales sueltos de silimanita. Es transparente, ó cuando menos translúcida, poseyendo á la continua brillo vítreo marcado y característico; su color es bastante variable, unas veces blanco-amarillento más o menos concentrado, agrisado con tendencias al amarillo en otras ocasiones, siendo escasos los ejemplares de tonos obscuros y los pardos; su dureza hállase comprendida entre los números 6 y 7 de la escala correspondiente, dando la raya blanca, lo mismo que el resto del mineral, aun procedente de las variedades de color menos claro, y el peso específico represéntase con el número 3,23 por medio de las mejores determinaciones. En cuanto á la composición química de la silimanita, por más que siendo una especie mineralógica perfectamente definida ha de tener cierta constancia, pueden admitirse dos tipos diformados por contener uno de ellos escoriaciones de otros óxidos, el de hierro y el de magnesio, que impurifican el silicato de alúmina puro y anhidro, al cual refiérese la especie mineralógica. Dependen y tienen origen estas diferencias, nunca muy notables, de composición, en la diversa manera de yacer la silimanita respecto de las localidades y rocas donde se encuentra, y así puede atribuirse á ellas la presencia de estos elementos extraños, que por tales, mejor que por asociados constantes, pueden tomarse; el primero de sus citados tipos de composición responde perfectamente á la del silicato de alúmina normal, ó especie química que en 100 partes contiene 39,58 de ácido silícico y 60,42 de sesquióxido de aluminio; en el segundo entra de lleno la silimanita procedente de Chester, en Connecticut, la cual contiene conforme á los resultados de Damour, 39,06 de ácido silícico, 59,53 de sesquióxido de aluminio, 1,42 de protóxido de hierro y 0,58 de protóxido de manganeso. Por lo tocante á la formula del mineral que nos ocupa hay ciertas discrepancias en los autores, debidas acaso á los resultados obtenidos por cada uno en los distintos análisis, de suerte que las relaciones numéricas de los componentes no aparecen como cosa definitiva y sin ofrecer duda alguna; considerando la silimanita silicato normal de alúmina, correspondería á la formula AlO. SiO; pero admitiendo el criterio del citado Damour, que ha estudiado el mineral con muchos pormenores y detalles, desde el punto de vista de la composición química, debe corresponderle esta otra fórmula, SALO9SIO, prescindiendo enteramente de los metales extraños

al principio citados como acompañantes suyos en determinados y precisos casos, cuyas impurezas señalan, en cierto modo, la procedencia y condiciones de los yacimientos bien reconocidos de la silimanita pura.

Sus caracteres químicos son claros y con facilidad notados; por vía seca no se funde aun empleando durante mucho tiempo el vivo fuego del soplete, antes bien permanece inalterable; mas empleando por reactivo el nitrato de cobalto ó el cloruro del propio metal obtiénese, actuando el calor y á temperatura muy elevada, el color azul propio y característico del aluminato de cobalto, que se nota operando de la propia suerte con todo cuerpo que contenga entre sus componentes el sesquióxido de aluminio.

Ensayando la silimanita por vía húmeda sólo pueden determinarse caracteres negativos, porque ni en frío ni en caliente es atacada por los ácidos más enérgicos, y de la propia suerte permanece inalterable empleando disoluciones alcalinas.

Vese el silicato de alúmina empotrado en cuarzo muy compacto en un filón de gneis en Norwich, en Chester (Connecticut) y muchas otras localidades de los Estados Unidos de la América del Norte, y yace constituyendo masas fibrosas, en la disposición que al principio queda dicha, en el Tirol, en Bohemia y en Francia, aunque en estas últimas localidades es poco abundante y sus cristales aparecen sin terminar, aunque con las acanaladuras propias y peculiares de la especie.

De la silimanita conócense algunas variedades, y á ellas se refieren otros minerales de idéntica composición química y parecidos caracteres, con ciertas variantes propias unas veces de las localidades, y la monrolita es de ello excelente ejem. plo, ó de meros accidentes como acontece tratándose de la balonila, la xenolita, la worthita, la bucholzita ó silimanita fibrosa y compacta, y la hidrobucholzita. En cambio la fibrolia, llamada por los mineralogistas alemanes, usando su par ticular nomenclatura, faserkiesel, es, en verdad, una variedad perfectamente definida de silimanita, caracterizada de manera correcta por ser muy compacta y bastante tenaz, cualidades debidas á que las fibras que la constituyen no se disponen, como acontece de ordinario, paralelas unas á otras, sino mézclanse y entrecrúzanse para constituir una estructura compacta, á la cual debe la fibrolita sus aplicaciones, pues con ella en las primitivas edades de la humanidad se han fabricado muchos objetos y útiles de piedra; de otra parte, abunda mucho y es frecuente hallarla en los gueis más o menos modificados por la granulita, y se encuentra de la propia suerte en los cantos rodados de muchos aluviones de Auvernia.

Inclúyese la silimanita entre los silicatos exclusivamente aluminosos y anhidros, y considérase de origen metamórfico, al igual de otros minerales de muy parecida composición química, la andalucita, la distena y la estaurótida, todos ellos rómbicos, pero distintos en cuanto al valor de los ángulos de sus cristales, y atendiendo á otras propiedades físicas, cuando no á las agrupaciones cristalinas, tan singulares y notables, que presenta el último de los citados cuerpos. SILINDONG: Geog. Territorio del país de los Battas, Sumatra, Indias holandesas, Archipiélago Asiático, sit. al S. del lago Toba y pertene ciente al dist. de Siboga, prov. de Tapanuli, gogierno de la costa O. de Sumatra. Es una alta meseta montañosa muy fértil, regada por los ríos Silumandi y Ratang Taro; 25000 habitantes. Cap. Tarutung.

SILINGO, GA: adj. Aplícase al individuo de una de las antiguas tribus germanas que se unieron para invadir el Mediodía de Europa. Usase m. c. s. y en pl.

- SILINGO: Perteneciente á este pueblo.

SILIO: m. Zool. Género de gusanos de la clase de los anélidos, orden de los quetópodos, familia de los sílidos, que se caracterizan por tener la boca armada de una trompa medianamente grue. sa, dividida en dos anillos, el segundo menor y doblado en el orificio, cuyo borde superior presenta un cuernecito sólido que se dirige hacia delante; carecen de maxilas; tienen tres antenas largas, delgadas y moniliformes; no hay branquias; las patas son de tres clases: las primeras, sin sedas, constan de un par de cirros tentacu

lares á cada lado; otras son ambulatorias, y las últimas tienen dos hilos moniliformes que las terminan; el cuerpo es lineal y se compone de muchos segmentos; la cabeza es redondeada y está libre por delante; á los lados presenta dos lóbulos que se pueden considerar como rudimentos de antenas exteriores.

cimo, mezcladas con hojas, y con los pedicelos provistos hacia su mitad de dos bracteitas; cáliz apeonzado, sin costillas, con el tubo adherido al ovario, y el limbo súpero, truncadoy obtusamente cuadridentado; corola de cuatro pétalos insertos en el borde inferior del limbo calicinal, libres en la parte superior y confluentes en la inferior, doble largos que la corola y con las anteras triloculares, insertas por el dorso y longitudinalmente dehiscentes; ovario adherido al cáliz, bilocular, con óvulos numerosos, y estilo sencillo, y tan largo como los estambres; estigma puntiforme; fruto capsular.

y

La especie tipo de este género es el Syllis maculosa, que tiene la cabeza casi piriforme; los lóbulos frontales ó labiales, tan largos y gruesos como ella, están soldados en la mayor parte de su extensión, siendo medianamente gruesos; las antenas, casi iguales, están fijas por delante; los ojos, muy pequeños, forman desde luego en su SILISTRIA: Geog. C. cap. de dist., principado base un semicírculo casi irregular; el anillo bude Bulgaria, sit. en la orilla dra. del Danubio cal es estrecho; los tentáculos tienen poco más en el vértice del ángulo que forma la frontera ó menos las dimensiones de las antenas, y son rumana con el Danubio, al S. de Calarachi; como ellas moniliformes; los pies, algo promi- 11000 habits. Viñedos y árboles frutales. Moli nentes, tienen el remo ancho, y las sedas son nos; fab. de harinas, paños y cueros curtidos; bastante numerosas, poco prolongadas y truncacomercio bastante activo. Fué plaza fuerte de las das oblicuamente en su extremidad; el apéndice principales de Bulgaria, y se halla en una región encorvado y muy ancho en la base; el cirro supantanosa donde las fiebres causan numerosas perior, bastante moniliforme, es una ó dos veces víctimas. Dristra la llaman los búlgaros, y en más largo que el cuerpo; el inferior no tiene más la antigüedad se llamó Durostórum, Dorostena longitud que el remo; los anillos son cortos, y y Durostolo. Perteneció en la Edad Media á los por consiguiente muy numerosos; el cuerpo tiene bizantinos, á los ávaros, á los rusos, pasando alun tinte pardoverdoso, debido en particular á ternativamente de unos á otros según los trances la capa hepática y al contenido del intestino, de la guerra; así fué ganando de día en día imque se reconoce por transparencia. Este silio mide de 5 à 6 centimetros de largo por 1 mili-portancia militar, y cuando estaba ya en poder de los turcos figuró como la plaza más importante de las orillas del Danubio. Ante sus muros fueron batidos los rusos en 1773, pero años después lograron apoderarse de ella dos veces, en 1810 y 1829. Nuevo sitio sufrió la c. en 1854. Evacuada por los turcos en 1878 á consecuencia de las vic torias de los rusos, el tratado de Berlín la dió á Bulgaria.

metro de ancho.

Este animal es bastante conocido en las costas de Francia é Inglaterra.

- SILIO: Zool. Género de insectos del orden de los colcópteros, familia de los lampíridos, tribu de los teleforinos. Este género de insectos se distingue por ofrecer los caracteres siguientes: el último artejo de los palpos muy corto y securiforme; dos lóbulos en las maxilas: el interno es muy pequeño; las mandíbulas son delgadas, muy agudas, algunas veces provistas, hacia su niitad, de una pequeña escotadura; la cabeza penetra en el protórax hasta los ojos; el epistoma es muy orto; los ojos son medianos, redondeados y muy salientes; las antenas son de longitud y forma variables, muy dentadas ó filiformes; su segundo artejo es mucho más pequeño que el tercero, ordinariamente muy corto; el protórax es de forma variable, diversamente dentado ó escotado en los lados, sobre todo cerca de los ángulos posterio res, generalmente provisto en los machos de un apéndice córneo; el de las hembras es inerme; los élitros son blandos, alargados y recubren enteramente el abdomen; las patas son delgadas; los tarsos más cortos que las tibias; su último artejo bilobado; los ganchos son simples ó ligera

mente ensanchados en su base.

Salvo algunas especies exóticas, que son grandes, estos insectos son, generalmente, muy pequeños. Abundan mucho en casi todas las regiones, y entre los más comunes mencionaremos el Silis nitidula.

SILÍO: Geog. Lugar del ayunt. de Molledo, p. j. de Torrelavega, prov. de Santander; 649 habits.

SILIPANES: m. pl. Etnog. Indígenas infieles de la isla de Luzón, Filipinas. Son de raza malaya, y su nombre deriva de la ranchería de Silipán, que perteneció á la Nueva Vizcaya.

SILÍPICA: Geog. Dos deps. de la prov. de Santiago del Estero, Rep. Argentina. El dep. Silipica 1.° está dividido en los tres dists.: Silípica, Brea y Manogasta. Silípica, en la margen derecha del río Dulce, es cab. del dep. Tiene unos 500 habits. y está á 48 kms. al S. de la cap. ; Achapuca es un pequeño núcleo de población que tiene una escuela. Las estaciones Loreto y Simbol, del f.c. de Trías á Santiago, se hallan en este dep. El dep. Silipica 2.° está dividido en los seis dists. de Tuama, Cancinos, Sumamao, Gallegos, Suncho Pozo y Puestos. Sumamao, en la margen izq. del río Dulce, es cab. del dep. Tiene unos 450 habits. y está á 52 kms. al S. E. de la capital. Ambas Silípicas tienen unos 1400 kms.2 con

15000 habits.

SILISIO: m. Bot. Género de plantas (Syllisium) perteneciente á la famila de las Mirtaceas, cuyas especies habitan en la parte meridional de China, y son plantas fruticosas, recias, muy lampiñas, con las ramas tetragonales, las hojas opuestas, coriáceas, cuneado-oblongas y cortamente pecioladas; flores solitarias en los ápices de las ramitas superiores formando un ra

SILITRA: f. Bot. Género de plantas (Sylitra) perteneciente á la familia de las Leguminosas, subfamilia de las papilionáceas, tribu de las galegeas, cuyas especies habitan en el Cabo de Buena Esperanza, y son plantas herbáceas, perennes, vellosas, con las hojas sencillas, cortamente pecioladas, lineales, erguidas y con estípulas aleznadas; flores axilares, solitarias ó geminadas, muy pequeñas y cortamente pedunculadas; legumbres lampiñas y pubescentes en ambos bordes; cáliz casi bilabiado y quinquéfido; corola amariposada, con la quilla erguida, redondeada en el ápice, y las alas y el estandarte estambres monadelfos; ovario pauciovulado, con doble largos que ésta y casi iguales entre sí; 10 el estilo lampiño y el estigma oblicuo y acabezuelado; legumbre escariosa, brillante, oblonga, obtusa por ambos extremos, mucho más ancha que las semillas, que generalmente existen en número de tres, é indehiscente.

SILIVRI: Geog. C. del dist. de Chatalya, provincia de Constantinopla, Turquía europea, situada en la costa N. del Mar de Mármara; 6000 habits. Sólo tiene una buena calle; las demás son tortuosas, y las casas forman un conjunto irregular encerrado entre el mar y una colina de 90 m. de alt. coronada por las ruinas de un cas. tillo donde vive la población judía. Es la antigua Selimbria.

SILJAN: Geog. Lago de la prov. ó län de Kopparberg, Suecia, sit. al O. N.O. de Falun, en la Dalecarlia. De forma irregular, extiéndese de N.O. á S. E. y tiene 320 kms2. La población que ocupa las orillas de este lago es interesante, pues conserva las primitivas costumbres de la locali dad.

SILO (del lat. sirus; del gr. σipos): m. Lugar subterráneo y seco en donde se guarda el trigo ú otros granos ó semillas.

Los SILOS son unos graneros subterráneos destinados á conservar el trigo por largos años. JOVELLANOS.

Los granos se depositan en trojes,... ó bien en SILOS, que son cuevas, fosos, ó galerias, donde... se deja quieto el grano sin acceso de

aire ni luz.

OLIVÁN.

SILO: fig. Cualquier lugar subterráneo, profundo y obscuro.

Porque han de hacer que en el infierno vivan Un infinito de almas, que sus filos Han de enviar á los tenarios SILOS.

VILLAVICIOSA.

- SILO: Construc. y Agric. Sabido es que una

ben ensilarse, sino que también conviene hacerlo con el forraje, al que después de segado se le hace secar por la exposición al sol en parva extendida durante algunos días, dándole vueltas de tiempo en tiempo hasta estar completamente seguros de que ha perdido toda su humedad: una vez seco se va colocando en los silos con los tallos en la misma dirección, tendiéndole por capas de 40 á 50 centímetros de espesor, que se comprimen y prensan fuertemente con pequeños rulos ó rodillos de piedra, sin golpear los tallos para que no se pulvericen, pudiendo elevarse hasta medio metro sobre el nivel del suelo exterior, y después de bien comprimido todo cubriéndolo con una capa de paja ó heno formando tejadillo, ó mejor con tableros de madera. En este caso los silos suelen ser cilíndricos ó rectangulares, y en lugar del revestimiento de fábrica de la excavación se emplea uno de arcilla amasada con agua, dejándolo secar antes de llenarle: conviene rodear el silo de un escalón ó zócalo de tapial chapeado al exterior de baldosas ó azulejos para evitar la entrada del agua. Como se ve estos silos son más sencillos que los destinados á los granos, no porque no fuera conveniente resguardar el forraje como aquéllos, sino porque exige menos cuidados y no puede germinar, y sobre todo y especialmente porque siendo su valor muy inferior al de las semillas no resultaría económico el gasto que aquéllos representan, y tanto menos cuanto que en la forma indicada se puede conservar el forraje por espacio de algunos meses hasta la nueva cosecha, y más si se cubre el silo con una capa de arcilla de unos 30 ó 40 centímetros de espesor, tanto por su parte superior como por los costados, para resguardarle por completo de la humedad debida á las lluvias.

SILO. Geog. ant. C. de Palestina, perteneciente á la tribu de Efraim y sit. al S. de Sichem y al N. de Betel. Fué la cap. de los hebreos en los primeros tiempos; en ella hizo Josué la división del territorio entre las tribus.

de las condiciones necesarias para la conserva. ción de las substancias alimenticias, es preservarlas del aire y de la humedad, agentes que si se renueva constantemente el primero va consumiendo el producto que se trata de conservar, ú ocasiona reacciones químicas y desarrolla fermentos, y la segunda contribuye á facilitar estas mismas acciones tan perjudiciales á las materias orgánicas; aun cuando los granos y semillas resisten mejor estando bien secos, á la acción del aire sufren una pérdida considerable que, según Muntz, se eleva á un 7,2 por 100 más que cuando ha estado resguardado en buenas condiciones y á temperatura constante, sufriendo esta pérdida el almidón y otros productos amiláceos, que son los que dan valor al grano para su poder nutritivo, siendo la pérdida de éstos un 6 por 100 del grano y debiendose esta disminución á una especie de combustión espontánea y lenta, á expensas del oxigeno del aire. Claro es, según esto, que las condiciones de los silos han de ser que estén perfectamente cerrados, á temperatura casi constante y no muy elevada, inaccesibles á los insectos y que estén perfectamente secos, para han de ser completamente impermeables: lo que la atmósfera que más conviene haya en el silo es la compuesta casi exclusivamente de nitróge: no y ácido carbónico. licho esto, se tiene ya el programa de la obra y planteado el problema de su construcción, desde luego, sólo siendo subterránea se consigue la constancia de la temperatura y que ésta no sea muy elevada. Se comienza por lo tanto por abrir una excavación en un terreno, á ser posible duro y elevado, lejos de toda corriente de agua y de todo valle que en determinados momentos pudiera llevarla, dando lugar á filtraciones que pudieran llegar al grano por grandes precauciones que se tomaran; el mejor terreno es la roca ó una tierra arcillosa; en el primer caso basta, después de hecha la excavación, igualar sus paredes, paseando una luz con llama descubierta por todas ellas para observar si se agita, lo que demostraría la existencia de una grieta más ó menos grande, que habría que tapar, enluciendo después con un mortero hidráulico, con una pasta puzolánica, con cemento ó con otro material hidrófugo; en otro caso habrá que hacer un revestimiento de muros más o menos gruesos, según la consistencia de las tierras y su empuje, siendo lo más conveniente que la cavidad tenga una forma curva, con la convexidad hacia las tierras, ya sea cilindrica, ya con la figura de una tinaja, etc.; el muro se reviste después, por el interior del silo, con un compuesto hidrófugo de los que antes hemos enumerado; en algunos puntos el piso sólo le cubren con una capa algo espesa de arena silícea bien apisonada, en Cataluña y Vay lencia con un solado de losas ó azulejos, y en otros puntos con una capa de hormigón hidráulico ó betun de asfalto, etc., siendo los mejores procedimientos los que mejor aseguren la impermeabilidad. Después de terminada la obra hay que dejarla secar completamente, sin lo que se habría conseguido formar una atmósfera húmeda y perjudicial para los granos, siendo conveniente quemar carbón dentro del silo para alujarle, carbonatando los morteros y acelerando su desecación, y también para crear una atmósfera de ácido carbónico, tan conveniente á las semillas, atmósfera que se crea fácilmente; pnes más pesado que el aire el ácido carbónico, desaloja á aquél de la excavación; esta operación debe repetirse antes de cerrar el silo. En esta forma dispuesto se halla en las mejores condiciones, pero queda aún un punto importante, y es la manera de cerrarle para que no sienta por la parte superior las variaciones de la temperatura ambiente, la cubierta debe estar formada de materiales malos conductores del calórico, y así juzgamos lo mejor cubrirle con una armadu ra de tablas que encaje en un rebajo hecho en la fabrica, retenidas las juntas con brea ó cemento, y echar encima una capa de arcilla apisonada, rodeándolo todo por una caseta de fábrica terminada por bóveda, con puerta de madera chapeada exteriormente de hierro y á una altura sobre el terreno exterior al menos de 20 centi metros, para que no entren las aguas que pudie ran correr por las tierras, y con enlucidos, tanto al exterior como al interior, de un mortero hidráulico. Merecen citarse como tipo los silos que en Barjasot tiene establecidos el Ayuntamiento de Valencia.

No son sólo los granos y semillas los que de

TOMO XIX

- SILO: Biog. Rey de Asturias. M. en Pravia en 783. Se sospecha que era hermano de Aurelio. Reinando éste (769-74), Silo se casó con Adosinda, hija de Alfonso I. Los cronistas atribuyen á su enlace su elevación al trono, por elección de los nobles (774), como sucesor de Aurelio. A lo que parece poseía Adosinda un carácter enérgico y varonil. Silo vivió en paz con los musulmanes, à causa de su madre, dice la crónica Albeldense, sin añadir otra palabra. Ignoramos quién fué la madre de Silo y qué influencia pudo ejercer en la conservación de la paz entre árabes cristianos, pero Ferreras sospecha que pertene cería á una ilustre familia musulmana. Los gallegos, que en aquel tiempo se sublevaron (779), fueron vencidos por Silo en el monte Ciperio, hoy Cebrero, y volvieron á la dominación del rey de Asturias. Desde el principio de su reinado fijó Silo su residencia en Pravia, pequeña villa de Asturias á la izquierda del Nalón después de su confluencia con el Narcea. Allí fundó el monas. terio y la iglesia de San Juan Evangelista, donde depositó, según cuentan, el cuerpo de Santa Olalla de Mérida, rescatado del poder de los moros. Trabajó con empeño en la prosperidad de su reino y procuró extirpar las herejías, que comenzaban á germinar. Algunos historiadores colocan en este reinado la derrota de Carlomagno en Roncesvalles, que otros refieren al de Alfonso II. Silo no dejó sucesión legítima; mas como Lucas de Túy usa estas palabras: quia Silus carebat filiis ex conyuge, que equivalen á las castellanas: porque Silo carecía de hijos de su cónyuge, se cree que pudo tenerlos de otra mujer. Y en efecto, en 780 aparece un Adelgastro, hijo del rey Silo, casado con Brunequilda, matrimonio del cual procede la escritura de fundación del monasterio de Santa María de Obona, cerca de un riachuelo llamado Erdeina, en donde dichos esposos tenían una heredad, La escritura de fundación (España Sagrada, t. XXXVII, apéndice V, pág. 306), fechada á 17 de enero del año citado, dice, después de la acostumbrada invocación á la Santisima Trinidad: Ego Addelgaster filius Silonis regis, ó sea, Yo, Adelgastro, hijo del rey Silo. Este último, que fué sepultado en Pravia, tuvo por sucesor á Mauregato.

SILOE: Geog, ant. Fuente intermitente de Jerusalén, sit. entre los valles de Josafat y de Hermón. Salía del monte Sión formaba dos estany

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ques ó piscinas, célebres por el milagro del ciego
de nacimiento á quien Jesús devolvió la vista.

-SILOE (EL MAESTRO GIL DE): Biog. Esculdado en Burgos con gran reputación en su arte, tor español. Aún vivía en 1499. Estuvo avecinpues se le encargó la invención y ejecución de los presbiterio de la iglesia de la Cartuja de Miraflo sepulcros de Juan II y del infante Alonso en el res, inmediata á aquella ciudad. El primero, dijo Ceán, es de figura octógona: sobre una cama majestuosa están echados los bustos del rey don Juan y de su mujer con coronas en las cabezas, teniendo aquél un cetro en la mano y ésta un libro. Rodean la cama nueve estatuitas de santos y evangelistas y la urna diez y seis alegóricas con otras en los ángulos, en que se elevan torrecillas con mil caprichos, trepados y con molduras de hojas de parra y de laurel. Los mantos y coronas de los reyes y unos doselillos que están sobre sus cabezas son de suma prolixidad y delicadeza, y aparecen en los ángulos cabezas de leones, rodeando el entierro una reja bien trabajada. - La figura del infante está arrodillada en el segundo sepulcro en actitud de orar, con manto como el del rey y gorra en la espalda. Hay torrecillas ó pirámides á los lados, y están en ellos las estatuas de la Virgen y de San Gabriel, que tienen en el medio un jarro de azucenas con dos ángeles; otros dos tienen cogido el escudo de las armas reales en el basamento, y lo restante de este sepulcro está lleno de figuras, trepados, juguetes con niños é imágenes de santos: todo magnífico y de un trabajo inexplicable.» Se pagaron á Gil (1486) 1340 maravedis por la delineación ó traza de estas dos obras, que comenzó á trabajar en 1489 y concluyó en 1493, «lo que parece increible, agrega Ceán, que en solos quatro años se pu diesen executar tales y tantas menudencias: se ajustaron en 442667 maravedís, sin el alabastro, que importó 158 252.» En 1499 Siloe y Diego de la Cruz principiaron á trabajar el retablo mayor de la misma iglesia, que costó 1015613 marave. dís. Contiene, escribe Ceán, «dentro de un espacio cercado de nubes y serafines, un crucifixo con la Virgen y San Juan, muchos baxos relieves de la vida y pasión del Salvador á los lados, varias estatuas de apóstoles, evangelistas y otros santos, y las del rey y de la reina haciendo oración, ésta protegida por una santa y aquél por Santiago. Estas obras, aunque carecen de nobleza de caracteres y de otras máximas del arte, que no resucitaron en España hasta el siglo siguiente, no están faltas de decoro y tienen buenos partidos de paños. >>

-SILOE (DIEGO DE): Biog. Escultor y arqui tecto español. N. en Burgos en la segunda mitad del siglo xv. M. en Granada en 1563. Fué hijo y discipulo del maestro Gil de Siloe. Después de la muerte de éste se estableció en Granada con motivo de tener á su cargo la dirección de la obra de aquella catedral, que él mismo había trazado y sacado de cimientos. Manifestó en ella su inteligencia y habilidad en la escultura con el adorno de una de las puertas de dicha iglesia; y sin duda por el delicado gusto que tenía en el ornato, le llamó Francisco de Holanda famoso en los follajes. Ejecutó el Ecce Homo colocado sobre otra puerta inmediata á la sacristía de la propia catedral, un San Jeró nimo y también un San Onofre que aún á principios del siglo presente estaba reputado por la mejor estatua de aquella ciudad. En estas obras y en algunos bustos y medallas repartidos en los templos de Granada, dió pruebas de su gran saber en las proporciones y anatomía del cuerpo humano, en la nobleza de los caracteres y en otras partes del arte, que le ensalzan á la par de los primeros escultores de España. Así lo conoció el cabildo de la catedral de Toledo cuando trató de que se hiciese la sillería de su coro, pues llamó en 1535, para que presentasen trazas y dibujos, á Siloe, que residía en Granada; á Juan Picardo, vecino de Peñafiel; á Felipe de Vigarni, de Burgos; y á Alonso Berruguete, de Valladolid; y aunque es cierto que fueron preferidas las trazas de estos dos últimos, no se puede atribuir à desaire ni á demérito de los primeros, por la extraordinaria habilidad de los segundos. La Arquitectura fué la profesión que más ejerció Siloe, y las dos primeras catedrales del reino contaron con su voto y parecer para el acierto de sus obras. La de Toledo, habiendo obtenido licencia del emperador Carlos V para trasladar á otro sitio menos embarazoso la capilla de los

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Reyes Nuevos, llamó (1530) á Siloe y á Alonso Covarrubias, que vivía en Guadalajara, para que hiciesen las trazas de la nueva capilla. Fueron aprobadas las de ambos maestros, pero se encargó la ejecución á Covarrubias por estar Siloe ocupado en Granada, lo que dió motivo á que Alonso fuese nombrado en adelante maestro mayor de aquella iglesia. La de Sevilla escribió á Siloe (1534) pidiéndole que pasase á visitar las obras de la sacristía mayor, sala capitular y sacristía de los Cálices, que se iban á comenzar por las trazas que había hecho Diego de Riaño, las que se principiaron con su aprobación al año siguiente, en el que estuvo dos veces en Sevilla, y en cada una ocho días, por cuyos viajes le dieron 60 ducados. Volvió en 1535, y se alojó | en la casa del mayordomo de fábrica. Entonces le nombró el cabildo visitador de sus obras con el sueldo de 80 ducados anuales y la obligación de permanecer en Sevilla quince días seguidos en cada año. Siloe estuvo casado con Ana de Santotis, que falleció en 3 de octubre de 1540 y fué enterrada en el Sagrario de la catedral de Granada; y después contrajo segundo matrimonio con Ana Bazán, la que sobrevivió á Siloe. Este en Granada fué sepultado en la parroquia de Santiago en la capilla de los Bazanes. Otorgó su testamento ante Francisco de Córdoba, escribano público de aquella ciudad, el día 31 de enero de 1563. Era entonces muy rico, con casas, esclavos, alhajas de oro, plata y piedras preciosas; por tanto, fueron muchas y muy cuantiosas las mandas que dejó á hospitales, monasterios, conventos, artistas, criados y amigos, á las catedrales de Burgos y Granada, á la parroquia donde fué bautizado, á huérfanos y huérfanas, y a otras obras pías. Consta de su testamento haber ejecutado la capilla Mayor del monasterio de San Jerónimo de Granada, y de los papeles de su archivo haber sido el arquitecto de toda la iglesia y del coro.

SILOGISMO (del lat. syllogismus; del συλλο. gr. yoμós, de ovv, con, y Xoyos, razón): m. Lóg. Argumento que consta de tres proposiciones artificiosamente dispuestas. Las dos primeras se llaman premisas, y la tercera consecuencia.

... con cuatro aforismos, Dos textos, tres SILOGISMOS, Curaba una calle entera.

TIRSO DE MOLINA.

gismo consiste en que una de las premisas sea más general que la conclusión, pues sin este requisito el argumento no puede ser deductivo. La fórmula del silogismo es la siguiente:

Mes E, premisa mayor;

e es M, premisa menor;
Luego e es E, conclusión.

Por su materia remota es el silogismo un raciocinio que establece la relación entre dos ideas (V. APREHENSIÓN, CONCEPTO é IDEA) comparándolas con una tercera; por su materia próxima argumentación en la cual de dos proposiciones dadas, premisas, se infiere una conclusión, y por su forma el lazo lógico de lo particular con Îo universal. Para establecer el lazo lógico que demuestra la semejanza (no percibida directamente) de dos ideas mediante una tercera aplica el silogismo la de categoría de la identidad, su complemento obligado, ó sea la de contradicción, y por último la continuidad ó de razón (V. CATEGORÍA, CONTRADICCIÓN é IDENTIDAD). El principio de identidad ó de conveniencia se formula: Quae sunt eadem uni tertio, sunt eadem inter se: dos cosas iguales á una tercera son igua les entre sí. La fórmula del principio de contradicción ó repugnancia es: Quorum alterum congruit uni tertio, alterum vero non, ea inter se non conveniunt: dos cosas, de las cuales una es igual à una tercera y otra no, no son iguales entre sí. La continencia racional en los principios ó categoría de razón tiene como fórmu la: Dictum de omni y dictum de nullo: lo que se afirma de una idea debe afirmarse de las de. más en ella contenidas, y lo que se niega de una idea se niega también de las que contiene. St. Mill admite como fundamento del silogismo el principio de Hamilton: nota nota est nota rei ipsius, que es en el fondo lo mismo que el principio dictum de omni et de nullo. Como operación explicativa (V. OPERACIÓN) el silogismo tiene por característica el lazo lógico de las premisas con la conclusión, cuyas premisas supone ya dadas, prescindiendo (al menos para su información en el razonamiento) de su valor. Es por tanto el silogismo el verbo de la lógica de la consecuencia; es, en la Dialéctica, dice Rey, lo que el triángulo en la Geometría. Declara Stuart Mill que en él hay una constante petición de principio, y supone, no que la conclusión está contenida en las premisas, sino que se añade ó que es una inferencia de lo particular á lo particular: una inducción. La conclusión está contenida en las premisas sólo de una manera implícita y en tanto que se hallan reunidas por el lazo lógico, pero no cuando están separadas; por donde resulta que lo característico del silogismo es el lazo lógico. Esta objeción á la doctrina de St. Mill es formulada por el lógico Morgan y confirmada por Schopenhauer cuando dice: «lo que se aprende con el silogismo estaba ya contenido en lo que se sabía, pero el que discurre no sabía que lo supiese, y aquel que no sabe lo que - SILOGISMO: Fil. El silogismo es un racioci- sabe es como aquel que tiene alguna cosa y no nio mediato ó trimembre que para conexionar sabe lo que tiene: equivale á no tener nada; en dos juicios, cuya referencia no se percibe direc- suma, antes de la conclusión se tenía un conotamente, recurre á un tercero por medio del cual cimiento implícito, este conocimiento viene á se halla la conexión de los otros dos (V. JUICIO ser explícito mediante la conclusión. Cuando y RACIOCINIO). Si dos juicios tienen un término decimos: «la recta es la distancia más corta encomún, resulta ó puede resultar una relación en- tre dos puntos» y «el triángulo tiene tres lados y tre los dos términos, que no son comunes á estos tres ángulos,» notamos luego que cada lado del dos juicios. Esta relación se expresa en un tercer triángulo es una recta, y por tanto la distancia juicio, que es la conclusión del silogismo. En los más corta entre los vértices de sus tres ángulos, silogismos se distingue su materia (subdividida verdad que se halla mediante la reunión ó enlace en remota los términos y próxima - las propo de las dos premisas. Pero la inferencia de lo parsiciones ó juicios) de su forma, que es el lazo de lo ticular á lo particular, de la cual proceden mu particular con lo general. Ejemplo: «Todo cuer- chos de nuestros errores y supersticiones, no es po es pesado; el aire es cuerpo, luego el aire es tampoco operación lógica, sino el ejercicio espesado.» La materia remota está constituída por pontáneo de nuestro poder generalizador (véase tres términos, llamados extremo mayor (pesado), GENERALIZACIÓN), que condiciona la marcha extremo menor (aire) y término medio (cuerpo). del pensamiento de una idea á otra, sugiriéndoEl mayor y el menor son términos cuya rela- las ó asociándolas. Sea ó no la premisa mayor ción se indaga, y el medio es la unidad de com- producto de la inducción ningún lógico la con. paración entre los dos extremos. La materia sidera producto del silogismo, sino dato para él. próxima está constituída por tres proposiciones: Así dice Brochard (La Logique de St. Mill): la premisa mayor, compuesta del extremo mayor «Los conceptos son distintos de los fenómenos; y del término medio (todo cuerpo es pesado); la el espíritu pone algo en ellos y excede la expepremisa menor, que consta del extremo menor y riencia, transformándola, ó más bien, enando del medio (el aire es cuerpo), y la conclusión, ó gracias á la experiencia ha llegado á la ciencia, enlace de los dos términos extremos (luego el su papel cambia. Una vez en posesión de las leaire es pesado). La forma expresa la continencia yes de la naturaleza se coloca en el corazón de de lo particular en lo universal ó el lazo de la las cosas, los fenómenos le aparecen dependienconclusión con las premisas (la conjunción es el do de las leyes que los gobiernan; de esclavo que signo explícito de este lazo), por cuyo motivo era de la naturaleza, según dice Bacón, llega á declara Bain que la condición primera del siloser señor de ella, emancipado por la ciencia.

¿cómo pudiera pensar otra cosa tratándose de una escuela de pilotaje, y aun del agregado de unos estudios que andan reñidos con la baraunda de los SILOGISMOS?

JOVELLANOS.

- Cuando herido

De amor late el corazón,

No está para SILOGISMOS. BRETÓN DE LOS HERREROS.

- SILOGISMO CORNUTO: Lóg. ARGUMENTO COR

NUTO.

Desde entonces (tomando el ejemplo de Mill) porque Sócrates, Wellington y tantos otros han muerto, ha aprendido á referir la idea de hombre á la de mortal, y porque todo hombre es mortal puede predecir la muerte de tal ó cual individuo.»

No es el silogismo simple tautología ó repetición de términos, lo cual parece con frecuencia por la impropiedad de los ejemplos que de él se usan, sino que, como operación explicativa. coadyuva para describir nuevas verdades. Así, muchas veces preexiste á las premisas la conclusión como tesis ó problema (debate sobre un punto concreto ó cuestión práctica cuyas razones se indagan), y hay que buscar el principio que lo explique ó el término medio que, como decía Aristóteles, corresponde á la causa; de esta suerte, como dice Janet (V. Revue Philosophique), «la conclusión es una síntesis de las dos premisas, efectuada por la actividad del espíritu.» Pero contra lo que opinan Ueberweg y Janet, la indagación del término medio no es obra propia del silogismo, sino del análisis inductivo (V. INDUCCIÓN). Cuida el término medio sólo del lazo lógico, y parece, según dice Arreat, rueda de molino que tritura el grano, prescindiendo de la clase de grano que sea. Queda, por tanto, el silogismo como nervio de la prueba, nervus probandi, según le llama Brochard.

a

Para la formación del silogismo categórico (tipo de todos los demás) es necesario tener presentes las ocho reglas de los antiguos, que, aun parcialmente modificadas por algunos lógicos (V. Gratry, Logique, t. II), se conservan casi con una aplicación nunca interrumpida. - Las reglas son: 1. Terminus esto triplex: medius, majorque, minorque. El silogismo debe tener sólo tres términos: mayor, medio y menor; porque si hay dos el raciocinio será inmediato, y si hay más de tres el cuarto destruye la unidad de comparación del medio con los dos extremos y no ha lugar á conclusión. Es tan inflexible esta regla, que, como dice Balmes, basta que el término medio (aun habiendo sólo tres en el silogismo) se tome en un doble sentido (soldado, por ejemplo, como valeroso y como cobarde) para que no se pueda legi. timar la conclusión silogística. 2. Latius hos quam præmisa conclusio non vult. Los términos no pueden tener más extensión en la conclusión que en las premisas, porque esto sería deducir de lo menor lo mayor y desnaturalizar la conclusión silogística, que es siempre deductiva. 3.a Aut semel aut iterum medius generaliter esto. El medio debe ser universal por lo menos en una de las premisas, porque como término de comparación necesita ser tomado universalmente, cuando menos en la premisa mayor, sin lo cual no podría servir de intermediario entre ambos extremos. Si éstos son ambos universales, el medio será también universal en las dos premisas. 4. Nequaquam medium capiat conclusio fas est. La conclusión no puede contener el término medio. El medio sirve de comparación entre los dos extremos; y la relación de éstos, como resultado de aquella comparación, es lo que ha de contener, no otra cosa, la conclusión. 5.a Ambæ affirman tes nequeunt generare negantem. De premisas afirmativas no se puede deducir una conclusión negativa, porque entonces sería ésta contraria á las premisas y destruiría la comparación y com prensión de los extremos en ellas establecidas. 6a Utraque si præmissæ negant, nihil inde sequetur. De premisas negativas nada se concluye, ni la identidad ni la diferencia de los extremos. Nada declaran las premisas negativas, sino que en ellas no se contiene el término medio necesario para relacionar los extremos; pero ni afirman ni niegan que no haya otro término que pueda servir como medio para comparar ambos extre mos. 7 a Pejorem sequitur semper conclussio partem. La conclusión sigue siempre la parte más débil, siendo negativa si hay una premisa que lo sea, y particular si alguna premisa lo es. 8." Nihil sequitur geminis ex particularibus un quam. Dos premisas particulares no dan ninguna conclusión, porque no se toma el término medio universalmente, según prescribe la regla tercera. - Estas ocho reglas pueden reducirse á tres: 1.a La premisa mayor debe contener la conclusión. 2. La premisa menor debe demostrar que la conclusión está contenida en la mayor. 3.a La conclusión debe determinar la relación en que están los extremos según la establecida con el medio en las premisas.

La distinta posición (sujeto ó predicado) del

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