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materia oleaginosa descomponible por el agua. SILICIFORMICO (ANHIDRIDO) (de silicio y fórmico): adj. Quím. Compuesto de fórmula equivalente a la del anhidrido fórmico, en el que el carbono es reemplazado por el silicio. Para prepararle se hace llegar lentamente el vapor de silicicloroformo puro á agua helada, sirviéndose para ello de un tubo ensanchado en su extremidad en forma de embudo, con objeto de evitar que se obstruya; la materia blanca pulverulenta, y bastante semejante á la sílice, que se precipita, se recoge rápidamente, se lava con agua helada, se comprime entre hojas de papel de filtro y se seca en el vacío sobre ácido sulfúrico. En estas condiciones el anhidrido silicifórmico se conser

va durante largo tiempo y puede calentarse á 150° sin que se altere, pero en contacto del agua á la temperatura ordinaria se descompone lentamente desprendiendo hidrógeno; es susceptible de arder con llama, y el amoníaco le altera en la misma forma que el agua, pero con mucha mayor rapidez, medio que se ha aprovechado para analizarle y que ha conducido á la fórmula

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Si en lugar de emplear el agua en la descom posición del silicicloroformo se sustituye este líquido por el alcohol absoluto, purificado hacién dole digerir con silicato de etilo, se observa abundante desprendimiento de ácido clorhídrico, y si terminada la reacción se destila la materia resultante, se obtiene un líquido etéreo que después de rectificado hierve entre 134 y 137°, y cuya composición corresponde á la fórmula SiH(OC2H3)3;

este compuesto, denominado éter silicifórmico tribásico, es incoloro, de olor agradable que recuerda el del silicato de etilo, fácilmente alterable al aire húmedo, lentamente descomponible por el agua desprendiendo hidrógeno, y con más rapidez por la potasa ó el amoníaco, y cuyo vapor mezclado con el aire detona en presencia de un cuerpo en ignición; finalmente, por la acción del sodio y á un calor suave, se descompone con desprendimiento de hidrógeno siliciado y formación de silicato tetraetílico.

SILICINA: f. Paleont. Género de la familia de los amodiscidos, suborden aglutinados, orden de los foraminíferos, clase de los rizópodos y tipo de los protozoarios. Es uno de los fósiles más sencillo y de más pequeño tamaño, de una orga nización tan elemental que sólo se conserva su caparazón ó concha por estar incluído en el grupo llamado por los zoólogos antiguos de los rizópodos testáceos; se caracteriza por tener una Concha que está formada principalmente de una agregación más ó menos homogénea de partícu las, cuya composición puede ser bastante variable, pero en los que domina generalmente el elemento silíceo, pues en la elección que para la Construcción de su concha hacen de los materiales que les rodean tienen una particular predi lección por estos elementos; el tamaño de los materiales con que construyen su concha ó caparazón es también bastante variable. La forma general de la concha es discoidea, apareciendo bastante aplastada y de aspecto orbicular, y estando arrollada en una espiral bastante regular, en la cual las vueltas interiores no son visibles por hallarse cubierta por las últimas vueltas exteriores, en lo cual se distingue del género tipo de la familia Ammodiscus; las vueltas de la espiral no presentan ninguna división en lóbulos. Las especies del género Silicina, creado por Born, vivían especialmente en el período liásico, en cuyas formaciones se encuentran sus restos. SILICIO: m. Metaloide sólido, insoluble en el agua y más pesado que ella. Abunda en la naturaleza combinado con el oxígeno.

-SILICIO: Quím. Este metaloide pertenece al grupo de los tetradínamos, y se representa en las notaciones químicas con el símbolo Si. Aunque extraordinariamente repartido en la naturaleza, con especialidad en el reino mineral, en el que forma las clases de sílices y silicatos, tan numerosos en especies, no se ha encontrado ni una sola vez en estado libre á causa sin dula de la poderosa afinidad que presenta para el oxígeno, con el que forma compuestos como el anhidrido y los ácidos silícicos descomponibles solo en circunstancias especialísimas y ape

lando á las más poderosas energías; así se ve el silicio asociado á multitud de minerales y rocas, en los que unas veces entra como constituyente esencial y otras sólo como elemento accesorio, pero siempre oxidado y generalmente formando sales anfideas y de composición tan compleja en que ha sido precisa toda la sagacidad de los analistas y gran acumulación de investigaciones de laboratorio para formarse idea, no ya de las causas que las produjeron, sino de su es

ocasiones

tructura y constitución molecular. En el reino vegetal se encuentra endureciendo y dando consis tencia á los tallos y hojas de numerosas plantas pertenecientes con especialidad á la familia de las Gramíneas, y en otras familias se le ve como organizado en formas caprichosas llenas de detalles de singular regularidad, y en las que no se sabe qué admirar más: si la simetría del dibujo, ó el trabajo de la naturaleza al producir tan minuciosos detalles en seres cuya pequeñez obliga á observarlos con los más poderosos microscopios; no puede menos de cautivar y maravillar á la vez la observación bajo grandes aumentos de lo que pudiera llamarse caparazón ó esqueto de las diatomáceas, algas de las que la mayor no suele exceder de 12 de milímetro de diá metro, y en las que se encuentran líneas, puntos y figuras geométricamente distribuídas, en número tal, dada la pequeñez de su superficie, que á ser posible la separación de la molécula química sería necesario imaginarla de la magnitud de cada uno de dichos detalles. En el reino animal no se encuentra con tanta frecuencia el silicio, sobre todo en sus superiores representantes, pues en los de último grado, cuya organización y modo de vivir los hacen semejarse á las plantas hasta el extremo de haberlos confundido con ellas durante largo tiempo, forma también piezas esqueléticas ya externas ya internas, de figuras más o menos caprichosas y extrañas; pudiera preguntarse cuál es la razón de que en los seres superiores apenas se encuentre el silicio, á lo que se debería responder recordando la difícil solubilidad de la sílice y los silicatos, así como también la naturaleza de las reacciones realizadas durante las funciones de nutrición de aquéllos; para que una substancia ingerida en el tubo digestivo pase á formar parte del organismo es indispensable que sea soluble por sí, ó que alcance dicho estado á consecuencia de las transformaciones que experimente en presencia de los jugos orgánicos con que se pone en contacto, y los compuestos de silicio están muy lejos de hallarse en estas condiciones.

Breve es, en verdad, la historia del silicio como elemento, pues su descubrimiento no ha marcado fase alguna de importancia en la marcha de la ciencia; y desde el momento en que se le aisló por vez primera, hasta aquel en que se conocieron todas sus propiedades, pasó un período de tiempo relativamente breve. Sospechada su existencia por Lavoisier, que colocaba à la sílice en el grupo de las tierras que suponía formadas como resultado de la combinación del oxí. geno con un radical entonces desconocido, vino a confirmar esta sospecha el descubrimiento de los metales alcalinos realizado por Davy en 1807, por más que la gloria de aislarle por vez primera se hallase reservada al gran Berzelius, que supo interpretar los resultados de un medio indicado por Gay-Lussac y Thenard en sus Investigaciones físico-químicas; cierto es que estos químicos supusieron, al publicar sus primeros trabajos, que en la operación por ellos verificada se descomponía el ácido entonces llamado fluórico, y cierto es también que más tarde afirmaron que los fenómenos observados podían explicarse satisfactoriamente admitiendo la descomposición ó reducción del óxido de silicio, en cuyo caso la sería, como no es en realidad, otra cosa que el materia color de chocolate por ellos obtenida no elemento de que se trata, pero entonces nada decidieron acerca de su naturaleza, dejando, por tanto, á Berzelius el honor del descubrimiento. En cuanto al estudio completo de este cuerpo, puede decirse que ha sido hecho por corto número de investigadores, entre los que se cuentan, á mas de su descubridor, Sainte-Claire Deville y Wöhler, como habiendo aportado la mayoría de los datos que han servido para formar su monografía.

Colocado el silicio en todas las clasificaciones al lado del carbono con el que presenta grandes analogías, existe como él en tres estados alotrópicos distintos, que se obtienen por procedimien

tos diferentes y cuyas propiedades físicas son diversas: estos estados son el amorfo, el grafitoide, y el cristalino, denominaciones las dos últimas no muy exactas, pues al fin y al cabo la estructura cristalina es propia, no sólo del último, sino también del grafitoide, pero que consagradas por el uso ocupan en la ciencia un lugar insustituible.

Silicio amorfo. - En este estado fué como Berzelius aisló por primera vez el metaloide de que se trata, calentando á elevadas temperaturas en un tubo de vidrio ó de hierro 10 partes de fluosilicato de potasio seco con ocho ó nueve de potasio metálico; terminada la reacción se introduce en agua la masa coherente de color pardo epático, y compuesta de fluoruro potásico, potasio metálico y silicio libre, lo que origina violento desprendimiento de hidrógeno, debido, según Berzelius, á la descomposición de un siliciuro de potasio, y que Deville atribuye al exceso de metal alcalino no oxidado; el silicio, separado por la acción del agua, se lava con este líquido, primero frío y después hirviendo. También se produce el elemento en este estado cuando se hacen pasar vapores de cloruro de silicio sobre potasio ó sodio calentados en navecillas de porcelana colocadas dentro de tubos de esta materia ó de vidrio (Deville ); cuando se descompone por la electrolisis la mezcla fundida de fluoruro y fluosilicato potásico (Ulik); en la combustión incompleta del hidrógeno siliciado ó en la descomposición de este gas por la chispa eléctrica, é igualmente parece formarse al hacer pasar la corriente de una fuerte pila entre dos polos de silicio cristalizado y colocado en atmósfera de hidrógeno.

El silicio preparado por el método de Berzelius, que es el único que le produce en alguna cantidad, constituye un polvo de color pardo obscuro, mal conductor de la electricidad, inflamable al aire con bastante facilidad, inatacable por todos los ácidos excepto el fluorhídrico, é infusible á la temperatura más elevada que puede producirse en los hornos, carácter este último nada más que aparente, toda vez que es imposible calentar el silicio amorfo de Berzelius sin que oxide en parte, formándose una materia refractaria que íntimamente mezclada con el silicio fusible por sí mismo, se opone á la aglomeración y reunión de la masa en un solo botón. Según el sabio químico sueco, el metaloide retiene en este estado hidrógeno combinado en forma de hidruro, por lo que cuando se le calienta hasta la incandescencia aun después de desecado á temperaturas próximas al rojo desprende una llama azulada, atribuída por aquél á la combustión de dicho hidrógeno, pero que Deville considera originada por materias fluoradas imposibles de separar mediante lociones que oxidadas al aire desprenden fluor, y éste quema parte del silicio con aparición de la llama citada; esta hipótesis tiene en su apoyo un fenómeno análogo que se presenta en el aluminio preparado partiendo de la criolita. Cuando se calienta el silicio amorfo á temperaturas muy elevadas fuera del contacto del aire se contrae, adquiere color pardo achocolatado, haciéndose inoxidable é inatacable por el ácido fluorhídrico, y entonces para disolverle es necesario someterle á la acción de una especie de agua regia en la que el ácido clorhídrico es sustituído por el fluorhídrico; esta variedad se prepara fácilmente en grandes cantidades por el método de Deville, que consis te en hacer atravesar una corriente de hidrógeno seco mezclado con vapores de cloruro de silicio por un tubo de vidrio tapizado de mica en su interior, y en el que se colocan navecillas de porcelana llenas de sodio y mantenidas á temperaturas muy elevadas; cuando cesa la reacción y el tubo se ha deformado por la acción del calor, se deja enfriar el aparato y se lava por largo tiempo con agua hirviente el contenido de las navecillas, desecando el residuo insoluble, que es bastante compacto, brillante y de aspecto micáceo cuando interpuesto en agua se hacen caer sobre él los rayos solares. Este silicio es fusible, como lo ha demostrado Despretz, sometiéndole á temperaturas suficientes para fundir la sílice y tomando las precauciones necesarias para evitar en lo posible la oxidación.

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tiene el aluminio fundido de disolver el metaloide y abandonarle luego al enfriarse; para seguir este método, debido á Wöhler, se calienta en un crisol de Hesse á la temperatura de la fusión de la plata aluminio mezclado con 20 á 40 veces su peso de fluoruro doble de silicio y de potasio perfectamente seco, ó también una parte de dicho metal, cinco de vidrio exento de plomo y 10 de criolita; al cabo de un cuarto de hora de fusión se deja enfriar la masa tranquilamente, y rompiendo el crisol se encuentra una ganga blanca y salina aprisionando á un botón metálico de color gris que se tritura sin pulverizarle, y se trata en caliente por el ácido clorhídrico concentrado hasta que cese el desprendimiento de hidrógeno, en cuyo caso se coloca el residuo en cápsula de platino, y se le calienta con ácido fluorhídrico para eliminar la sílice.

Así se obtiene una masa constituída por laminillas hexagonales, á veces aisladas, de dureza suficiente para rayar el vidrio, aunque no el topacio, buenas conductoras de la electricidad y de 2,490 de densidad á la temperatura de 10°: de afinidades menos enérgicas que el silicio amorfo para con el oxígeno, se le puede calentar al rojo blanco en este gas sin que se altere, por más que descompone al carbonato potásico con desprendimiento de luz y formación de ácido silícico, y es soluble también, aunque con lentitud, en las lejías concentradas de potasa ó sosa, desprendiendo hidrógeno. El silicio grafitoide calentado al rojo naciente arde en el cloro seco formando cloruro de silicio, es inatacable por los ácidos, exceptuando la mezcla de los nítrico y fluorhídrico, y por sus caracteres se aproxima bastante al silicio amorfo fuertemente calcinado descrito por Berzelius.

Silicio cristalizado. - Considerándose el estado cristalino de los cuerpos como el típico de las substancias químicas susceptibles de adoptarle, el estudio del silicio en esta forma debe ser de gran importancia, si bien ésta se reduce mucho, pues las propiedades químicas que en ella presenta son las mismas que las del silicio grafitoide. Muchos son los medios por los que este metaloide puede cristalizar, hasta el extremo de que basta fundir el amorfo en un crisol de platino recubierto interiormente de cal para obtener glóbulos elípticos de estructura cristalina, lustre semimetálico y caras curvas análogas á las que presenta el diamante, pero así no se obtienen poliedros geométricos que permitan determinar el sistema á que pertenecen, por lo que es más conveniente fundir al rojo, en crisol de porcelana y por pequeñas porciones, una mezcla de 15 partes de fluosilicato potásico bien seco, 4 de sodio dividido en pequeños fragmentos y 20 de zinc destilado y en granalla; terminada la fusión, y cuando ya la escoria está completamente fluida, se deja enfriar lentamente, y rompiendo el crisol se separa el botón metálico, que se trata por ácido clorhídrico para disolver el zinc: el residuo insoluble, hervido con ácido nítrico primero y con fluorhídrico después, lavado y secado, contiene agujas comúnmente hexaédricas, terminadas ya por apuntamientos triedros, cuyas caras reposan simétricamente sobre las aristas alternas, ya por apuntamientos hexaédricos muy agudos y cuyas caras descansan sobre las del prisma. Otras agujas presentan filas rectilíneas y agrupadas en hacecillos de pequeños cristales aparentemente romboédricos y superpuestos unos á otros paralelamente y según su eje de figura; todas estas formas, si bien à primera vista pudieran creerse derivadas del sistema romboédrico, pertenecen en realidad al cúbico, como demuestra la medida de los ángulos de los apuntamientos triedros, cuyo valor, de 70°,32', conduce al tetraedro regular, hipótesis apoyada también por el hecho de haberse obtenido octaedros casi aislados con ángulos de 109°, 28' y truncados en ocasiones en las aristas por las caras del dodecaedro romboidal; en este caso el prisma hexagonal mismo debe considerarse como un dodecaedro romboidal muy alargado paralelamente á una de las diagonales de los ángulos triedros y coronado por tres caras del tetraedro regular. Estas observaciones demuestran sin ningún género de duda, y no obstante las apariencias que existen en contra, que el silicio pertenece al sistema cúbico y es por tanto isomorfo con el diamante, al que se parece además por la dureza y por la propiedad que tienen sus cristales de cortar el vidrio.

Aunque el silicio no es volátil en modo alguno, pucden, sin embargo, citarse ejemplos de volati

lización aparente, como la que tiene lugar al descomponer en corriente de hidrógeno los vapores de cloruro de silicio por el aluminio exento de hierro colocado en un tubo de porcelana que se calienta á temperaturas próximas al rojo blanco; para explicar este efecto basta recordar las experiencias de Troost acerca del transporte del silicio por pequeñas cantidades de cloruro ó de fluoruro del mismo metaloide, en cuyo caso se establece una serie de combinaciones y descomposiciones cuyo resultado final es el efecto citado.

Terminado el estudio particular de cada una de las variedades de silicio, resta sólo hablar de los caracteres químicos que les son comunes, de su peso atómico y del lugar que le corresponde en la clasificación de los elementos. Diversamente atacables estas variedades por los cuerpos simples ó compuestos, según su agregación molecular, presentan como única propiedad común la de producir un espectro que se obtiene haciendo saltar la chispa eléctrica entre polos de silicio, y en el que se observan las rayas siguien. tes; a 637 (viva); a 635 (muy viva); B 599,3 (viva); ẞ 597; y 505,8, y y 504.

Este metaloide, cuyas analogías con el carbono, lejos de limitarse á la forma cristalina y á los estados alotrópicos, se extienden á otras muchas propiedades, es tetradínamo y presenta, de igual manera que su congénere, la particularidad de que sus átomos son susceptibles de agruparse mediante la saturación parcial de sus dinamicidades, y de formar por sí ó unidos á grupos hidrocarbonados cadenas análogas á las de los compuestos orgánicos; de aquí que, sea cualquiera el sistema de clasificación que se siga, los dos metaloides han de ir unidos indefectiblemente, lo que no excluye que existan entre ellos diferencias del mismo orden que las que sirvieron para reunirlos, pero no de tanta importancia; lo que distingue de una manera especial el silicio del carbono es en primer término que aquél es esencialmente tetradínamo sin que se conozca en la actualidad un solo compuesto en que entre con una dinamicidad igual á dos, cosa que se observa con relativa frecuencia en el último; hay además la circunstancia de que, siendo sus hidratos relativamente estables, tienen gran tendencia á formar compuestos muy complejos resultantes de la eliminación de cierta cantidad de agua procedente de distintas moléculas de hidrato, y en los que la soldadura se establece, no por los áto. mos de silicio, sino por los de oxígeno.

El peso atómico de este metaloide ha dado lugar á numerosas dicusiones cuyo punto de partida ha sido siempre la fórmula que convenía adoptar para el ácido silícico, el cloruro y el bromuro de silicio. Berzelius consideraba al primero como representado por SiO3, fundándose en que si en el alumbre potásico anhidro se sustituye el azufre por el silicio, se obtiene el feldespato ú ortosa que formulaba SiO KO+3SiO. Al,Og, y entonces el equivalente calculado según el aumento de peso que experimenta el metaloide puro por la calcinación, se encontró igual á 22, 22; otros quí micos adoptaron para el ácido silícico la fórmula SiO, en cuyo caso el silicato de alúmina de dicho feldespato contendría nueve moléculas de ácido, número en verdad poco admisible; y finalmente Dumas y Gmelin supusieron que dicho ácido tenía dos equivalentes de oxígeno, existiendo igual cantidad de halógeno en el cloruro y en el fluoruro, y hechas las convenientes determinacio nes vinieron á encontrar para dicho equivalente el número 14 (comparado con el 0=8): en la actualidad todos los químicos están de acuerdo en la adopción de este último número, especialmente desde que Marignac ha demostrado el isomorfismo de los fluosilicatos y los fluoestanna. tos, valor que en los modernos pesos atómicos debe duplicarse como se hace con el del carbono, haciéndose entonces igual á 28.

COMPUESTOS DE SILICIO. - Hidrógeno siliciado SiH. Si se hace pasar la corriente producida por una pila de ocho á 12 pares de Bunsen á través de la disolución de cloruro de sodio, empleando como electrodo positivo una lámina de aluminio que contenga silicio, se desprende este cuerpo mezclado con gran exceso de hidrógeno, debido á la acción secundaria que se produce al disolverse parte del aluminio al estado de cloruro; durante la reacción principal el agua se descompone combinándose el oxígeno con el alumi. nio para formar alúmina, y uniéndose el silicio con el hidrógeno naciente. El mejor medio de

preparar el compuesto de que se trata consiste en descomponer el siliciuro de magnesio por la acción del ácido clorhídrico en un aparato lleno de agua hervida y dispuesto de manera que el líquido pueda ser desalojado por el gas que se recoge sobre la cuba hidroneumática en probetas llenas de agua también hervida. Además puede prepararse perfectamente puro, calentando suavemente con sodio metálico el éter silicifórmico tribásico; se produce un desdoblamiento no explicado todavía, pero que se expresa por la ecua ción 4SiH(OC,H)3 = SiH ̧ + 3Si(OC„ο) (Friedel y Ladenburg).

El hidrógeno siliciado es un gas incoloro, insoluble en agua, espontáneamente inflamable cuando está impuro, ó á presiones menores que la atmosférica si se halla en estado de pureza, é inflamable también á la presión normal de la atmósfera en presencia de cualquier objeto moderadamente calentado, en cuyo caso los productos de la combustión son agua y anhidrido silícico ó silicio libre, según que el oxígeno esté ó no en cantidad suficiente; el calor, lo mismo que una serie continuada de chispas eléctricas, le descomponen en hidrógeno y silicio pardo y pulverulento, no siendo posible formarle por la acción eléctrica con polos de silicio colocados en atmósfera de hidrógeno. Fácilmente atacable por el cloro, no experimenta alteración alguna en presencia de los ácidos clorhídrico y sulfúrico difuídos, es descompuesto por la potasa con aumento de volumen, y reacciona sobre las disoluciones de sulfato de cobre, precipitando siliciuro de cobre, y sobre las de nitrato de plata, con las que deja en libertad el metal mezclado con una materia negra que es probablemente un siliciuro. Este cuerpo tiene la propiedad de que su hidrógeno puede sustituirse por el cloro, el bromo ó el iodo, formando compuestos cuyas fórmulas corresponden á las del cloroformo, bromoformo y iodoformo.

Ogier ha sometido el hidrógeno siliciado á la ación del efluvio eléctrico en el aparato inventado por Berthelot para la producción del ozono, y de este modo ha obtenido un cuerpo sólido, de color amarillo, combustible al aire enando se le calienta suavemente, inflamable en frío al introducirle en atmósfera de cloro, y cuya composición, Si,H,, es análoga á la del hidruro

de etileno.

Cloruros de silicio. Este metaloide se combina con el cloro para formar dos compuestos perfectamente definidos correspondientes á las fórmulas SiCl, y SiCl, sospechándose además la existencia de un tercero menos clorurado que los anteriores, y que no ha sido posible obtener en estado de pureza por hallarse siempre mezclado con oxicloruros; este último, denominado por Troost y Hautefeuille protocloruro, parece des empeñar el papel de base en presencia de los ácidos enérgicos, y descompone el agua en presencia del amoníaco, desprendiendo mayor cantidad de hidrógeno que la correspondiente al sesquiclo

ruro.

El tetracloruro, SiCl, que se forma calentando el silicio en corriente de cloro seco, ó por la acción del ácido clorhídrico gaseoso sobre el mismo elemento, se prepara habitualmente colocan. do esferillas formadas por carbón y sílice finamente pulverizados, y mezclados con un poco de aceite, en vasijas cerradas en las que se someten á la calcinación para destruir la materia grasa, y que luego, antes de que se enfríen por completo, se introducen en un tubo de porcelana ó en retorta de gres tubulada y perfectamente seca; en ambos casos se calienta hasta el rojo y se hace atravesar corriente de cloro que, uniendo su afinidad por el silicio á la del carbono para con el oxígeno, dan lugar á la descomposición del anhidrido silícico según la ecuación

SiO2+2C12+2C = SiCl4 + 2CO.

Los productos volátiles de la reacción se hacen circular por una serie de aparatos condensadores enfriados por mezclas apropiadas, en los que se condensa el cloruro de silicio, que finalmente se purifica agitándole con mercurio metálico y des tilándole. Así se obtiene un líquido incoloro, de olor picante que se debe á la descomposición que experimenta en presencia del vapor acuoso de la atmósfera, de 1,523 de densidad á la temperatura de 0°, que hierve cuando está puro á 59°, y cuyo vapor tiene por densidad 5,939, número muy aproximado á 5, 890, que es la que le corresponde según la teoría; el agua le descompone

instantáneamente, depositándose la mayor parte de la sílice (el resto queda en disolución), y desprendiendo ácido clorhídrico; el potasio, el sodio, el aluminio y la plata le descomponen al rojo, formando cloruro del metal y silicio libre, y con el hidrógeno á la misma temperatura origina pequeñas cantidades de silicicloroformo. Calentado al rojo vivo, en presencia del oxígeno ó de ciertos óxidos, se transforma en oxicloruro y reacciona fácilmente sobre el alcohol, desprendiendo ácido clorhídrico y produciéndo además silicato de etilo ó éter etilsílico.

materia blanca; fusibles en el vacío, pero expe-
rimentando descomposición parcial á tempera-
turas próximas á 250° y solubles en cuatro veces
su peso de sulfuro de carbono á 27; no puede ser
destilado ni siquiera á presiones reducidas, pero
se sublima parcialmente, aunque descomponién-
dose con depósito de iodo. El agua y los álcalis
también le descomponen desprendiendo una mo-
lécula de hidrógeno por otra de exaioduro, y si
el primer líquido está á la temperatura de 0° no
hay semejante desprendimiento gaseoso, y en
cambio se forma una materia blanca que, deseca.
da primero en el vacío y después á 100°, respon-
de á la fórmula Si,OH, del ácido silicioxálico.

El exacloruro de silicio, Si,Cl, preparado calentando suavemente el exaioduro del mismo metaloide con cloruro mercúrico, es un líquido transparente, fumante al aire, cristalizable á -1°, que hierve a 146, cuyo vapor se inflama por la acción del calor y que se descompone fácilmente en presencia de el agua. Troost y Hau-gica tefeuille han obtenido el cuerpo de que se trata calentando la mezcla de tetracloruro y silicio á la temperatura de fusión de este elemento, pero el compuesto por ellos aislado se solidifica á

- 14.

Bromuros de silicio. – El tetrabromuro SiBr, descubierto por Sérullas y obtenido haciendo actuar el bromo á temperaturas elevadas sobre la mezcla íntima de silicio y de carbón, es un líquido incoloro, de olor picante, fumante al aire humedo, que hierve á 153", 4, se solidifica entre 12 y 15, y cuya densidad es 2,813; de igual modo que el cloruro correspondiente, se transforma por la acción del agua en sílice y ácido bromhídrico. El exabromuro Si,Bre, sólido, cristalizable en laminillas birrefringentes y volátil á 240° próximamente, se obtiene haciendo reaccionar el bromo sobre el exaioduro de silicio en presencia del sulfuro de carburo, filtrando el líquido y evaporándole en aparato destilatorio para recoger el disolvente. Además de los compuestos anteriores existe un clorobromuro SiCl, Br, que se produce haciendo actuar el bromo sobre el silicicloroformo calentado á 100o, ó el mismo metaloide en frío sobre el silicimercaptán triclorado; es un líquido transparente que hierve á .80o, descomponible por el agua y cuyo vapor tiene por sidad 7,25 (la teórica es 7,42). Ioduros de silicio. El tetraioduro Sil, se prepara haciendo atravesar corriente de óxido de carbono perfectamente desecado por un tubo de vidrio dividido en tres partes mediante dos angostamientos, y en el que se coloca en la primera porción iodo seco; en la segunda silicio que debe ocupar una longitud de unos 25 centímetros y que se calienta al rojo sombra, destinándose la

den

Sulfuro de silicio, SiS. - Cuando se hacen actuar los vapores de sulfuro de carbono sobre la sílice, ó mejor sobre la mezcla de ésta y carbón calentada a temperaturas muy elevadas en un tubo de porcelana, condénsase el cuerpo en cuestión en las partes frías del tubo, en forma de agujas sedosas, flexibles, volatilizables en corriente de un gas, y que en contacto con el aire húmedo desprenden acido sulfhídrico y regeneran la sílice conservando la forma del compuesto primitivo. Este cuerpo puede producirse también haciendo pasar corriente de hidrógeno sulfurado seco sobre el silicio cristalizado y calentado al rojo vivo; pero entonces, lejos de resultar puro, Fluoruro de silicio SiFl. - La afinidad que el se halla mezclado con una materia parda que ácido fluorhídrico presenta por la sílice y los descompone el agua desprendiendo ácido sulfhísilicatos, y que se aprovecha en la industria drico y dejando un residuo amarillento que, separa el grabado en el vidrio, es lo bastante enér-gún Sabatier, es un subsulfuro. para que la reacción se produzca á la temperatura ordinaria, dando por resultado la formación de agua y fluoruro de silicio; pero como estos dos cuerpos reaccionan al ponerse en contacto, se hace indispensable el empleo de un deshidratante si se desea que el segundo quede en libertad; así, para prepararle se calienta en un matraz perfectamente desecado la mezcla de sílice ó vidrio pulverizado, fluoruro cálcico y ácido sulfúrico concentrado, y el gas que se desprende se recoge en campanas bien secas y colocadas en la cuba hidrargironeumática. El fluoruro de silicio es un gas incoloro, de olor sofocante, no comburente ni combustible, extraordi nariamente fumante al aire, liquidable, según Faraday, á grandes presiones, y solidificable á - 140°; enrojece fuertemente el papel de tornasol, aun estando secos uno y otro, y en presencia del agua se descompone, precipitándose sílice gelatinosa y formando ácido fluosilícico, según la ecuación

3SiF1, +2H,O=2(SiH2Fl ̧) + SiO2;
los álcalis tierras alcalinas obran como el agua,
como sucede con la potasa, ó bien precipitan
toda la sílice y dan lugar á la formación de
fluoruro, según acontece con la sosa. El potasio
y el sodio no alteran al cuerpo de que se trata á
la temperatura ordinaria, pero si están fundidos
dejan en libertad una masa de color pardo obs-
curo, constituída por silicio; por último, el amo-
níaco se combina con la mitad de su volumen de
fluoruro de silicio, formando un compuesto volá-
til, descomponible por el agua y que responde á
la fórmula SiFl,(NH3)2.

Combinaciones del silicio con el oxígeno. Véase
ANHIDRIDO Y ACIDO SILICICO.

Oxicloruros de silicio. Se conocen varios de

Además del cuerpo anterior, se sospecha la existencia de un protosulfuro de fórmula SiS, de color amarillo, fácilmente soluble en las lejías alcalinas con desprendimiento de hidrógeno, y que se forma haciendo actuar durante muchas horas el sulfuro de carbono sobre el silicio calentado al rojo vivo. En esta reacción se produce al mismo tiempo un oxisulfuro de fórmula SiSO.

Nitruro de silicio, Si,N3. - Se obtiene, bien haciendo reaccionar el amoníaco sobre el cloruro de

silicio, ó bien calentando este metaloide al rojo blanco en un tubo de porcelana lleno de nitrógeno. Es sólido, blanco, amorfo, infusible é inalterable á las temperaturas más elevadas, é inoxidable cuando se le calcina al aire; ningún ácido le ataca, excepto el clorhídrico, y fuertemente calentado en corriente de anhidrido carbónico mezclado con vapor acuoso se descompone, formando carbonato amónico. Aunque las lejías alcalinas no le alteran, fundido con potasa cáustica se transforma en silicato desprendiendo amoníaco, y fundido con carbonato potásico produce, además de dicho silicato, cianato ó cianuro alcalinos, clado con litargirio y cromato de plomo, dessegún la proporción del nitruro; por último, mezlos químicos para determinar su composición. prende nitrógeno, medio de que se han valido

SILICIODIETILDIOXETILO: m. Quím. Cuerpo resultante de la combinación de un átomo de silicio, dos moléculas de radical etilo y otras dos de oxetilo. Ha sido obtenido por primera vez por Friedel y Ladenburg haciendo actuar moléculas iguales de zinc-etilo y sodio sobre la monoclor

hidrina etilsilícica, en cuyo caso se forma primero éter silicopropiónico, que se reduce luego mediante el sodioetilo, en virtud de una reacción

tercera para que en ella se reuna el producto diferentes fórmulas, y correspondientes quizás á análoga á aquella por la cual Frankland y Duppa

formado; desalojado el aire del aparato se volatiliza lentamente el iodo, y después de terminada la reacción se purifica la masa. cristalina resultante, disolviéndola en sulfuro de carbono, agitando la disolución con mercurio y destilando el disolvente. Es el cuerpo de que se trata sólido, cristalizable en formas mal definidas, pero al parecer pertenecientes al sistema cúbico, incoloro ó ligeramente amarillento, fusible á 122o,5 y volatilizable á 290, produciendo vapores susceptibles de arder con llama roja; fumante al aire, se descompone rápidamente en presencia del agua, con formación de sílice y ácido iodhídrico; es fácilmente atacable por el bromo, que deja el iodo libre, y calentado á 100° durante algunas horas con éter perfectamente desecado produce ioduro de etilo, silicato tetraetílico y polisilicatos del mismo radical, debidos los últimos, ya á la introducción de pequeñas cantidades de humedad con el ioduro de silicio, ya quizás á la acción que éste pueda ejercer sobre el silicato de etilo que

se forma.

El exaioduro de silicio Si,I fué el primer compuesto conocido de la serie etílica de este metafoide,

y se prepara calentando á 280° próxima mente, en baño de aceite y durante muchas horas, la mezcla de tetraioduro de silicio y plata finamente dividida, colocada en matraces cerrados á la lámpara; una vez fría la masa se trata primero por corta cantidad de sulfuro de carbono, que disuelve el ioduro que no hubiere reaccionado, y después en caliente por mayor cantidad del mismo vehículo, filtrando la disolución al abrigo de la humedad y purificando la substancia que se busca por repetidas cristalizaciones. Siguiendo este procedimiento se obtiene el cuerpo de que se trata en laminillas hexagonales incoloras ó en romboedros fumantes al aire, en cuyo contacto se descomponen con formación de una TOMO XIX

los distintos ácidos polisilicicos, en los que el
hidrógeno ha sido sustituído por el cloro. Troost
y Hautefeuille han descrito los siguientes:
Si.,O_1 Cl, que hierve alrededor de 125°.

2

Si,OCl, que hierve entre 136 y 139°.
SiO 3 Cl, que hierve entre 152 y 154°.

2

Si,O,Cl, que hierve entre 198 y 202o.
SiOCl2, que hierve alrededor de 300°.
SiO Cl, que hierve á más de 400°.
Si,O,Cl2, sólido á 440°.

Aunque no todos los químicos admitan estos
cuerpos como otras tantas especies definidas, si-
no varios de ellos como mezclas del segundo
con cloruros ú otros oxicloruros, no puede dudar-
se de la existencia real de algunos de ellos, como
el segundo y el cuarto, que se hallan dotados de
propiedades perfectamente caracterizadas y son
capaces de producir reacciones especiales. El pri-
mero, que según se ha visto corresponde á la
fórmula SiOC, y al que Friedel y Ladenburg
denominaron óxido de triclorosilicio admitiendo
la existencia del radical de este nombre, se pre-
para, á la vez que algunos de sus homólogos, ha-
ciendo pasar vapores de cloruro de silicio mez-
clado con oxígeno al través de un tubo calentado
al rojo vivo y que contenga fragmentos de fel-
despato; los productos recogidos en condensado-
res apropiados, y sometidos à repetidas cristali-
zaciones fraccionadas, permiten aislar el cuerpo
de que se trata en forma de líquido transparen-
te, fumante al aire, enérgicamente descomponi-

ble

por el agua, cuya densidad de vapor es de 10,05 (la teórica es 9,86), que tratado por el alcohol absoluto produce disilicato exaetílico, y que calentado durante dieciséis ó dieciocho horas á 180° con zinc-etilo, da óxido de siliciotrietilo.

obtuvieron el boretilo haciendo reaccionar el zinc-etilo sobre el éter bórico; esta hipótesis ha sido confirmada por investigaciones posteriores del mismo Ladenburg, que ha logrado formar el compuesto de que se trata por la acción directa del zinc-etilo y el sodio sobre el éter ortosilícico, observándose que la reacción se produce por grados, pudiendo detenerse en el punto que se desee, según la proporción de compuesto órgano metálico empleado, y dando por resultado uno ú otro de los productos siguientes: éter silicopropiónico, siliciodietildioxetilo, óxido mixto de siliciotrietilo y etilo, silicietilo ó hidruro de siliciotrietilo.

El siliciodietildioxetilo se presenta en forma de líquido incoloro, de olor agradable, que hierve á 155°,8, y cuya densidad á 0° es 0,8752; es insoluble en agua, soluble en alcohol y éter é inalterable al aire, y se distingue del éter silicopropiónico tribásico en que no es atacable por el amoníaco alcohólico ni por el ácido sulfúrico concentrado; la potasa también concentrada no le ataca en frío, y sólo después de algunas horas de ebullición le descompone en pequeña cantidad formando ácido silicopropiónico mezclado con un poco de sílice. Este cuerpo, que se representa por la fórmula Si(CH ̧),(C‚Î ̧Ó), calentado durante algunas horas á 200° en tubos cerrados con una cantidad molecular igual de cloruro de acetilo se transforma en acetato de etilo y cloruro de siliciodietildioxetilo Si(CH),(CHO)Cl, que es un líquido fumante al aire, descomponible por el agua, volátil entre 146 y 148° y susceptible de arder con llama verde. Si en la reacción anterior se sustituye el cloruro de acetilo por dos moléculas de cloruro de benzoilo se obtiene benzoato de etilo y cloruro de siliciodietilo, cuerpo este último que también se forma en la acción del ácido iodhídrico sobre el siliciodietildioxetilo.

17

SILICIODIETILO (de silicio, el gr. dls, dos, y no de los compuestos orgánicos derivados del etilo): m. Quim. Radical hipotético resultante silicio, se prepara calentando á 175°, en tubos de la combinación de un átomo de silicio con dos cerrados y durante un tiempo bastante prolonmoléculas de radical etilo. Teniendo en cuenta gado, el zinc-etilo con el cloruro de siliciofenilo, la tetradinamicidad del silicio se comprende que mezclando luego el contenido de los tubos con este compuesto no pueda ser saturado, pues sien- agua y disolviendo el óxido de zinc mediante el do el etilo monovalente quedarán dos dinamici- ácido clorhídrico; separando el líquido oleaginodades de aquél libres y en aptitud de ser neutra- so por el éter se obtiene un producto que somelizadas por otros cuerpos, lo que hace muy difícil tido á la destilación fraccionada puede dividirse la existencia del radical aislado, cuya fórmula en tres porciones, que destilan, la primera entre sería Si(CH ̧). En la actualidad se conocen dos 147 y 152°, la segunda de 225 á 235 y la tercera de sus derivados, en los que las dinamicidades alrededor de 310; la porción intermedia constilibres de dicho silicio han sido neutralizadas por tuye el cuerpo de que se trata, que es un líquido un átomo de oxígeno ó dos de cloro, dando lugar incoloro, inodoro á la temperatura ordinaria, respectivamente al óxido y al cloruro de silicio pero que a temperaturas elevadas presenta olor ά dietilo. El primero, representado por la fórmula à esencia de clavo, insoluble en agua, soluble en Sic,H100= SiO(CH3)2, fué descubierto, como éter, susceptible de hervir á 230, combustible gran número de compuestos orgánicos derivados con llama brillante dejando la sílice como residel silicio, por Friedel y Crafts, y se obtiene ha- duo, y cuya densidad á 0° es 0,9042. Este cuerciendo hervir durante largo tiempo en aparato po, cuya composición se representa por la fórde reflujo exento de corchos y gomas el silici- mula SiCH=Si(CH)(CH)3, no produce deetilo con ácido nítrico fumante, lavando con rivados nitrados ni sulfonados, pues en presenagua el producto de la reacción y agotándole cia de los ácidos nítrico ó sulfúrico, en lugar de por medio del éter; la disolución etérea, filtrada realizarse la sustitución que da origen á los dey evaporada, deja como residuo un líquido vis- rivados de los carburos bencénicos, se destruye coso imposible de destilar, pero que desecado en la molécula separándose el grupo fenilo; el broel vacío en presencia de ácido sulfúrico responde mo, a temperatura superior á la ordinaria, desá la composición citada. Ladenburg ha conse dobla la molécula á la vez que se sustituye en guido análogos resultados por la acción del agua parte al hidrógeno con formación de ácido bromsobre el cloruro de siliciodietilo ó por la del aci-hídrico, y el cloro actúa en frío con más regula do iodhídrico sobre el siliciodietildioxetilo; deridad, pues operando con ciertas precauciones cualquier manera que sea se obtiene un líquido se logra obtener un cloruro insoluble en agua, que no se solidifica á – 15o, insoluble en agua, poco soluble en alcohol, aunque mucho en éter, y que tratado por la potasa cáustica da origen al ácido silicopropiónico.

El cloruro de siliciodietilo Si(CH3)2Cl2 se prepara calentando en tubos cerrados y á 250° la mezcla formada por una molécula de siliciodietildioxetilo y dos de cloruro de benzoilo; también se forma calentando en aparato de reflujo dicho siliciodietildioxetilo con el ácido clorhídrico, lavando, desecando y sometiendo á la destilación fraccionada el producto de la reacción. Así se obtiene un líquido incoloro, de olor análogo al del cloruro de silicio, descomponible por el agua, que da origen á una materia siruposa, susceptible de arder con llama fuertemente bordeada de verde dejando depósito de sílice, y cuyo vapor mezclado con el aire detona al contacto de un cuerpo en ignición.

SILICIOEXAETILO (de silicio, el gr. e, seis, y etilo): m. Quim. Cuerpo resultante de la combinación de dos átomos de silicio con seis moléculas de radical etilo. Se prepara calentando moderadamente la mezcla de exaioduro de silicio y zinc-etilo, en que ambos cuerpos entren en la proporción de una molécula del primero por cada tres del segundo, y terminada la reacción se destila la masa, se trata por agua el producto destilado para descomponer el zinc-etilo, y una vez decantado el líquido acuoso se lava el residuo gran número de veces con ácido sulfúrico concentrado; eliminada de esta manera una materia soluble en dicho ácido, que parece ser óxido de siliciotrietilo, se vuelve á lavar con agua el producto, que después de desecado se somete á la destilación fraccionada, recogiendo la porción que pasa entre 250 y 253°.

El silicioexaetilo es un líquido transparente, de olor débil análogo al de silicietilo, y combustible con llama brillante y humos blancos de silíce; el análisis centesimal y la densidad de su vapor conducen á representarle por la fórmula empirica SiCH, y se le considera formado por dos moléculas de siliciotrietilo, en las que los dos átomos de silicio cambian entre sí una dinamicidad, y forman, á la manera que lo hace el carbono, un grupo hexatómico representado por expresión

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la

que demuestra que guarda con el óxido de siliciotrietilo la misma relación que el etilo libre ó dietilo con el óxido de etilo.

SILICIOFENILTRIETILO (de silicio, fenilo, el gr. rpla, tres, y etilo): m. Quím. Cuerpo resultante de la combinación de un átomo de silicio con tres moléculas de radical etilo y una de fenilo. No encontrándose en la naturaleza, como ningu

fluido, de olor débil, volátil entre 260 y 265°,
combustible con llama fuliginosa y bordeada de
verde, inatacable por la disolución acuosa de
acetato potásico aun calentada á 250o, y cuya
densidad á 0° es 1,0185.

SILICIOMETILO (de silicio y metilo): m. Quím.
Cuerpo resultante de la combinación de un áto-

mo de silicio con cuatro moléculas de radical
metilo. En un todo análogo al silicietilo, puede
prepararse como él haciendo reaccionar el cloru-
ro de silicio sobre el zinc-metilo á temperaturas
comprendidas entre 180 y 200°; verificada la
operación en la forma dicha al tratar del silici-
etilo, es preciso enfriar el digestor con hielo antes
de dar salida á los gases; pues siendo muy vo-
látil el cuerpo de que se trata sería arrastrado
por aquéllos, lo que produciría pérdidas de gran
consideración: la masa fría se somete á la desti-
lación condensando los vapores en recipientes
enfriados con mezclas frigoríficas, y el producto
obtenido se purifica tratándole por la potasa y
rectificándole. El siliciometilo es un líquido in-
coloro, transparente, más ligero que el agua, que
hierve de 30 á 31°, y susceptible de arder con
llama brillante humos blancos de sílice; es
sumamente estable, hasta el extremo de que una
pequeña cantidad de él calentada durante dos
días á 200° con ácido nítrico fumante no llega
á oxidarse por completo, y su composición se
representa por la fórmula Si(CH3)4, plenamente
confirmada por la densidad de su vapor deter-
minada experimentalmente.

SILICIOTRIETILO (de silicio, el gr. 7pía, tres,
y etilo): m. Quím. Cuerpo resultante de la com-
binación de un átomo de silicio con tres molé-
culas del radical etilo. Aunque no ha sido posi-
ble obtenerle hasta el día en estado de libertad,
se conocen, sin embargo, algunos de sus deriva-
dos, en los que se puede suponer la existencia
del radical monodínamo Si(CH), denominado
libre puede ser satisfecha por el hidrógeno, por
también silicoeptilo, en el que la dinanimidad
el cloro, por el oxhidrilo, etc., para dar lugar á
compuestos, de los que los más importantes se
estudian á continuación.

Hidruro de siliciotrictilo, Si(CH),H. – Para prepararle se trata el óxido mixto de siliciotrietilo y de etilo por el zinc-etilo y el sodio, en cuyo caso se desarrolla una reacción sumamente viva que da lugar á la formación de silicietilo é hidruro de siliciotrictilo con desprendimiento de etileno, según expresa la ecuación:

Si(CH),(OC,H ̧)+C2H ̧Na

Oxido mixto

Sodioetilo

=SiC.HH + C.H, + C.HONa;

Hidruro de si- Etileno Etilato só-
liciotrietilo
dico

terminada la reacción basta rectificar el produc-
to resultante para obtener el cuerpo de que se
trata en forma de líquido incoloro, de olor aná-
logo al de los carburos del petróleo, insoluble en

agua y ácido sulfúrico concentrado, soluble en alcohol y éter, que hierve á 107°, y cuya densidad a 0 es 0,7510; susceptible de arder al aire con llama brillante, es atacado con violencia por el ácido nítrico fumante, así como por el sulfúrico también fumante, que le oxida en frío, desprendiendo anhidrido sulfuroso y formando óxi do de siliciotrietilo. El bromo reacciona sobre él á la temperatura ordinaria con vivacidad, sustituyéndose á un átomo de hidrógeno y origi nando un bromuro Si(CH),Br, que hierve á 161° y que es descompuesto por la potasa acuosa ó el carbonato sódico, transformándose en óxido de siliciotrietilo.

Cloruro de siliciotrietilo, Si(CH),Cl. - Denominado también cloruro de silicoeptilo por los que admiten la hipótesis de este radical, se forma calentando á 180°, en tubos cerrados, la mezcla de cloruro de metilo y óxido mixto de siliciotrietilo y etilo, y sometiendo el resultado de la reacción á la destilación fraccionada. Es un líquido incoloro, de olor picante y canforáceo á la vez, fumante al aire, que hierve á 143°,5, y cuya densidad á 0° es 0,9249; arde con llama verde dejando un residuo blanco, es inalterable por el alcohol absoluto y frío, y el agua le descompone con suma lentitud. Tratado por la disolución de nitrato argéntico se precipita todo el cloro al estado de cloruro de plata, y no es atacado en disolución etérea por el cianuro de mercurio aun á la temperatura de 270°.

Alcohol siliciotrietílico, Si(CH)OH. - Se obtiene tratando el cloruro anterior por amoníaco acuoso, teniendo cuidado de evitar el calenta. miento y acidificación del líquido, para lo cual conviene dejar caer gota á gota el cloruro en la disolución acuosa de amoníaco enfriado con hielo; también puede prepararse por la acción prolongada del anhidrido acético, á una tempe ratura de 250°, sobre el óxido mixto de silicio trietilo y etilo, en cuyo caso se forma un éter acético que se saponifica haciéndole hervir en aparato de reflujo con disolución diluída de carbonato sódico; decantado el líquido oleaginoso, se lava y se purifica por destilación. El cuerpo de que se trata, denominado también trietilsilicol, para recordar sus analogías con el trietilcarbinol, es un líquido viscoso, incoloro, de fuerte olor canforáceo, insoluble en agua pero miscible con el alcohol y el éter, que hierve á 144", y cuya densidad á 0° es 0,8709; dotado de los caracteres propios de los alcoholes, desprende hidrógeno cuando á su disolución etérea se añade sodio en fragmentos, y forma un líquido que al cabo de cierto tiempo abandona una masa blanca y amorfa, constituída por su derivado sódico, que aunque poco estable se ha logrado obtener cristalizado en prismas de cuatro caras muy delicuescentes; este derivado, en disolución etérea, absorbe el gas carbónico seco con eleva. ción de temperatura, y origina una substancia amorfa, también delicuescente y muy inestable, pero soluble en éter y cuya composición se representa por la fórmula Si(CH)CO2Na. El trietilsilicol es descompuesto en caliente por el bromo, que forma un producto de sustitución descomponible por la potasa alcohólica, y el ácido iodhídrico concentrado origina óxido de siliciotrietilo é hidruro de etilo: finalmente, los deshidratantes le transforman en el anhidrol correspondiente, que a su vez regenera por hidratación el compuesto primitivo.

Si C.H, .

Oxidode siliciotrictiloSiO(CHÁ)=0<Si(CH)
- Representa el anhidrido del alcohol anterior, y
se prepara, ya como acaba de decirse, ya tratan-
do por la potasa el silicioetilo bromado, ó mejor
aún calentando entre 130 y 140° la mezcla de
los derivados mono y biclorados del silicioetilo,
disolviendo el cuerpo de que se trata en ácido
sulfúrico concentrado, y separándole de esta di-
solución vertiéndola en gran cantidad de agua.
No sólo en estas circunstancias se produce el
óxido de siliciotrietilo; pues siendo uno de los
compuestos más estables de la serie, se forma
también durante la preparación del silicioetilo;
por la acción del zinc-etilo sobre el oxicloruro de
silicio y por la de la potasa acuosa sobre el clo-
ruro de siliciotrietilo. Sea cualquiera el método
seguido para prepararle, se presenta en forma de
líquido oleaginoso, de olor a veces desagradable,
pero que no le es propio, que hierve de 232 a
235°, y soluble en ácido sulfúrico, de cuya diso-
lución es precipitado por el agua; calentado á
temperaturas elevadas con cloruro de acetilo da

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igual á la antes empleada, recubriendo todo con
una capa de sal marina, se tapa el crisol y se
da un golpe de fuego; cuando cesan de despren-
derse vapores de sodio se eleva la temperatura
durante media hora casi hasta el punto de fu-
sión de la fundición de hierro y se deja enfriar,
después de lo cual se rompe el crisol, en cuyo
interior se encuentra el siliciuro reunido en for-
ma de botón fácil de separar de la escoria.
Así obtenido el siliciuro está muy lejos de ser
puro, pues contiene sodio y silicio libres, así
como aluminio, magnesio y hierro, por lo que
su composición es muy variable, y se presenta
en masas de estructura cristalina, en las que se
distinguen láminas aparentemente hexagonales;
es de color gris de plomo, lustre metálico, y de-
jado al aire libre se divide en laminillas pareci-
das al grafito, fenómeno que se produce más len-
tamente en presencia del agua, desprendiéndose
hidrógeno y disolviendo el líquido sosa, hidrato
cálcico y algo de cloruro del mismo metal; el ácido
nítrico, aun el fumante, no ataca al siliciuro de
calcio, pero los ácidos clorhídrico, sulfúrico y has-
ta el acético le descomponen con vivo desprendi.
miento de hidrógeno, y dando lugar á la forma-
ción de silicona; con el ácido fluorhídrico se
produce también esta última substancia, pero
pierde en seguida su color amarillo y desaparece.
Siliciuro de cerio, CeSi. - Ullik ha obtenido
un cuerpo de esta composición sometiendo á
la corriente eléctrica engendrada por ocho ele-
mentos de Bunsen la mezcla de fluoruro po-
tásico y fluoruro de cerio fundida en un crisol de
porcelana; en el polo positivo se observa abun-
dante desprendimiento de gases, mientras que
en el negativo se forma una masa parda mezcla-
da con glóbulos de potasio, la cual triturada en
agua deja el cuerpo citado, cuyo silicio proviene
de las paredes del crisol, que resulta fuertemen-
te corroído después de la operación.

Siliciuros de cobre. - Cuando se funden una
parte de torneaduras de cobre, una de sodio y
tres de fluosilicato potásico, se obtiene un com-
puesto blanco, frágil, más fusible que la plata,
y que contiene en 100 partes 12 de silicio y 88
de cobre. Deville y Caron han obtenido una ver-
dadera aleación de tenacidad superior á la del
hierro, aumentando en el procedimiento ante-
rior la cantidad de metal, y puede prepararse
otro siliciuro de color blanco como el primero
haciendo atravesar vapores de cloruro de silicio
sobre la mezcla calentada de cobre y sodio. Pre-
cipitando el sulfato de cobre por el hidrógeno
siliciado se produce un tercer siliciuro de color
cobrizo, algo translúcido, fácilmente oxidable al
aire, en cuyo contacto se transforma en silicato
cúprico amarillo, y descomponible por los ácidos
nítrico y clorhídrico, así como por la potasa y el
amoníaco.

SILICIURO (de silicio): m. Quim. Compuesto resultante de la combinación del silicio con los metales. El silicio se une con facilidad con el calcio, el cerio, el cobre, el hierro, el magnesio, el manganeso y el platino, y se disuelve en caliente en el aluminio y el zinc, por más que en este caso se separe cristalizado durante el enfriamiento, y la presencia del metaloide en estos metales, aun en cantidades poco considerables, es suficiente para modificar sus propiedades haciéndolos frágiles y quebradizos, efecto que se manifiesta especialmente en las fundiciones y los aceros, en los que la acción del silicio parece unirse en cierto modo á la del carbono. Los siliciaros se preparan de una manera general, ya directamente ya fundiendo el metal ó una sal capaz de dejarle en libertad por la acción del sodio, con silicio amorfo, y son todos descompo nibles por los ácidos desprendiendo hidrógeno siliciado. Para reconocer la cantidad de silicio contenido en un siliciuro basta, en general, fundir éste con una mezcla de carbonato y nitrato alcalinos, que le transforman en silicato, al que se pueden aplicar los procedimientos en otro lugar descritos (V. SILICATO); pero en aquellos casos en que, como sucede en las fundiciones y aceros antes citados, el siliciuro se halla, por decirlo así, diluído en una gran masa de metal libre, pueden seguirse distintos procedimientos, enya importancia no se debe desconocer recordando la modificación que el silicio introduce en las propiedades de dichos metales. Lippert recomienda disolver 10 gramos del metal, fundición ó acero, por ejemplo, en ácido clorhídrico medianamente concentrado, al que se añaden algunas gotas de ácido sulfúrico, efectuando la operación en una cápsula de platino de tamaño Hay que tener presente que la unión al cobre bastante mayor que el aparentemente necesario; de pequeñas cantidades de silicio modifica las el residuo que contiene todas las substancias in- propiedades de aquél en sentido contrario á lo solubles ó poco solubles en el ácido empleado se dicho en las generalidades, aumentando su dufunde con carbonato sódico ó potásico mezclados reza y su tenacidad y disminuyendo su maleacon un poco de salitre, y terminada la calcina-bilidad, lo que actualmente se aprovecha para ción se trata la masa ya fría por ácido clorhídrico, evaporando á sequedad y agotando el residuo nuevamente por dicho ácido, que dejará sin disolver el ácido silícico, el cual después de convenientemente recogido se lava, se deseca, se calcina y se pesa. Drown y Schimer proponen volatilizar el silicio al estado de cloruro, haciendo actuar el cloro sobre el metal, contenido en una navecilla de porcelana que se coloca dentro de un tubo de vidrio calentado al rojo, en cuyo caso el cloruro férrico se condensa en las partes frías del tubo y el de silicio pasa al recipiente, que consiste en un tubo de bolas de Liebig en el que se ha introducido cierta cantidad de agua; el líquido acuoso, tratado por los ácidos clorhídrico y sulfúrico, se evapora á sequedad tratando el residuo nuevamente por ácido clorhídrico, que deja la sílice sin disolver y en condiciones de poder determinar su peso después de lavada y calcinada.

Siliciuro de calcio. - Este cuerpo, cuya fórmu la probable es CaSi, se prepara mezclando íntimamente en un mortero calentado, dos partes de silicio pulverizado y 20 de cloruro cálcico é introduciendo la mezcla en una vasija susceptible de taparse, y en la que se añaden con rapidez 2,3 partes de sodio dividido en pequeños fragmentos; introducido todo en un crisol de Hesse calentado al rojo, y que contenga ya un poco de cloruro sódico fundido y una cantidad de sodio

preparar el bronce siliciado empleado en la fa-
bricación de los conductores aéreos de los telé
grafos y teléfonos, bronce que es preferible al
hierro antes usado, por su menor resistencia al
paso de las corrientes eléctricas.

Siliciuro de magnesio. Este compuesto, uti-
lizado para preparar el hidrógeno siliciado es-
pontáneamente inflamable, se prepara agitando
vivamente en frascos de vidrio la mezcla pulve-
rizada, en un mortero caliente, de 45 partes de
cloruro magnésico fundido, 35 de fluosilicato
sódico bien seco y 10 de cloruro del mismo me-
tal, á los que se añaden 20 partes de sodio corta-
do en pequeños fragmentos; después de bien in-
terpuesta la masa se vierte toda de una vez en
un crisol de Hesse calentado al rojo, se da un
buen golpe de fuego, y cuando cesan las decre-
pitaciones se deja enfriar. Roto el crisol se ob-
serva en su interior una masa fundida de color
gris negruzco, llena de glóbulos y laminillas de
brillo metálico, los cuales parecen estar forma-
dos de dos siliciuros de magnesio mezclados con
silicio, y cuya fórmula total es Si, Mg,; esta fór-
mula puede desdoblarse en SiMg, cuerpo que
tratado por el ácido clorhídrico desprende hi-
drógeno silicado; y SiMg, que en las mismas con-
diciones produce protóxido de silicio é hidrógeno
libre. Geuther prepara este compuesto libre de
sílice y con la fórmula SigMg,, introduciendo en
un crisol de Hesse una capa de cloruro de sodio

fundido y pulverizado; después la mezcla de 2,5 gramos del mismo cloruro y 7 de fluosilicato sódico, y recubriendo el todo con 2,5 gramos de magnesio en pequeños fragmentos; removida la masa se recubre de cloruro de sodio y se calienta en un buen horno de viento, y cuando la fusión es tranquila se retira del fuego y se deja enfriar; el botón metálico que se encuentra en el crisol se trata por disolución diluída de sal amoníaco, que disuelve el magnesio y deja su siliciuro.

Siliciuro de hierro. El silicio se disuelve en el hierro fundido, con el que queda combinado durante el enfriamiento, y en esta forma se encuentra en todos los hierros del comercio sin que altere su ductilidad, á menos que se encuentre en notables proporciones, y haciendo pasar vapores de cloruro de silicio sobre el hierro calentado al rojo, aquél se descompone y se forma un siliciuro FeSi, que contiene, en 100 partes, 33 de silicio y 67 de hierro; la operación se realiza en fases distintas, durante las cuales el metal se vuelve primero frágil y cristalino, en cuyo caso contiene 10 por 100 de silicio; después se hace más fusible y forma una fundición silícea con 20 por 100 de metaloide, y finalmente, empleando un exceso de cloruro se produce el compuesto citado, que cristaliza en octaedros regulares de color amarillo ó gris de acero, de reflejos metálicos, muy duros, insolubles aun en agua regia, pero que son atacables por lo potasa fundida con desprendimiento de hidrógeno.

Siliciuro de manganeso. Se obtiene un régulo de color gris de acero de siliciuro de este metal con 8 ó 10 por 100 de silicio reduciendo por el carbón á temperaturas muy elevadas la mezcla de óxido de manganeso y sílice, y Wöhler ha obtenido otros compuestos de esta índole reduciendo por el sodio la mezcla de fluoruro de manganeso, silicato potásico y criolita; así se obtienen botones metálicos duros y frágiles de textura hojosa, difícilmente atacables por los ácidos, con desprendimiento de hidrógeno siliciado, y que el ácido fluorhíd.co descompone desprendiendo gases fétidos; de todos estos cuerpos el más rico en silicio contenía 13 por 100, cantidad que conduce á la fórmula Si,Mn7.

Siliciuro de platino. - Cuando se funde este metal con carbón cuyas cenizas son silíceas se une con el silicio reducido y forma un compuesto granujiento, duro, de color gris, de 17,5 à 20,5 de densidad, y atacable con dificultad por el agua regia, produciendo sílice gelatinosa; y Winckler ha obtenido otro siliciuro, PtSig, en forma de masa cristalina blanca, fundiendo el platino con el silicio debajo de una capa de criolita.

SILICO: Geog. Río de Nicaragua. Nace en el monte Cucra y desemboca en la laguna de Tum

tum.

SILICOACÉTICO (ANHIDRIDO): adj. Quím. Cuerpo resultante de la sustitución de los cuatro átomos de hidrógeno del ácido ortosilícico por igual número de moléculas del radical acetilo. Para prepararle se calienta en aparato de reflujo, y en tanto que se desprenda ácido clorhídrico, la mezcla de ácido acético cristalizable y de una cantidad de cloruro de silicio algo menor que la exigida por la teoría; durante el enfriamiento se producen, ya inmediatamente ya pasado algún tiempo, cristales que, separados de las aguas madres que los bañan, lavados muchas veces con éter desecado sobre sodio, y desecados sometiéndolos á corriente de aire seco, constituyen el cuerpo de que se trata en estado de pureza. Así preparado el anhidrido silicoacético, se presenta en cristales y masas cristalinas blancas de forma confusa, por más que en algunos casos se haya podido apreciar un prisma cuadrangular apuntado por un octaedro agudo colocado sobre los ángulos del prisma, y que parece pertenecer al sistema cuadrático; es extremadamente ávido de agua, en cuyo contacto se descompone, separándose sílice gelatinosa y formándose ácido acético, y cuando se deja caer sobre él una gota de dicho líquido se oye un ruido análogo al que produce un hierro enrojecido al sumergirle en agua. Con el alcohol también se descompone, dando origen á acetato de etilo y sílice gelatinosa, pero en el éter se disuelve, pudiendo cristalizar el anhidrido inalterado por enfriamiento de la disolución etérea; esta última, calentada á 200°, se desdobla en sílice y anhidrido acético, sin que, al parecer, se produzca silicato ni acetato de etilo. El anhidrido silicoacético no puede destilarse bajo la presión ordinaria, pues entre 160 y 170° se separan sus

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